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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Chile y Argentina reactivaron el Tratado de Integración y Complementación Minera para impulsar la minería fronteriza, en especial en el proyecto minero Vicuña de Lunding Mining y BHP. Este acuerdo permite la libre circulación de trabajadores y materiales. Ambos países buscan aprovechar sinergias para aumentar la oferta de minerales. Chile destaca la importancia de transformar una cartera de más de US$20.700 millones en inversión, empleo e innovación.

Chile y Argentina reactivaron su Tratado de Integración y Complementación Minera, en el marco de la XIX Reunión Ordinaria de la Comisión Administradora realizada en Buenos Aires.

Con ello, se busca dar un nuevo impulso a la minería fronteriza, en un momento que coincide con el desarrollo de una de las iniciativas de cobre más importantes del mundo: minera Vicuña, de Lunding Mining y BHP, que cuenta con operaciones tanto del lado argentino y que contará con Chile como plataforma logística.

Según informaron desde el Ministerio de Minería, por el lado nacional participaron de la reunión los subsecretarios de Minería y Relaciones Exteriores de Chile, Álvaro González y Patricio Torres, mientras que del lado trasandino, se contó con el secretario de Minería, Luis Lucero; y el director de Integración Económica Latinoamericana y el Caribe, Marcos Stancanelli.

Chile y Argentina reactivan tratado minero conjunto

El tratado minero, firmado en diciembre de 1997 y promulgado en diciembre del 2000, permite la libre circulación de trabajadores, equipos y materiales mineros en la zona de integración binacional.

Ahora, la iniciativa se reactiva en medio de una “fiebre del cobre” en Argentina, donde las mineras se han volcado a anunciar inversiones y proyectos, algunas de ellas bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) del gobierno de Javier Milei, que ofrece beneficios impositivos y exención de aranceles de importación, entre otras medidas.

El subsecretario González afirmó que con esta reactivación, “la minería en nuestras fronteras será más eficiente, con menores costos, aprovechando sinergias de ambos países y aumentando la oferta de minerales críticos al mercado global”.

“La próxima etapa de la integración minera debe evolucionar hacia un modelo de integración productiva, donde ambos países compartan infraestructura, proveedores, capacidades tecnológicas y creación de valor. El éxito del tratado no se medirá por la cantidad de proyectos que crucen la cordillera, sino por la capacidad de Chile para transformar una cartera superior a US$20.700 millones en más inversión, más empleo, más innovación y más oportunidades para las regiones”, agregó la autoridad chilena.

En otras materias, desde el Ministerio de Minería también recalcaron que durante la semana pasada, recibieron delegaciones de alto nivel de los Emiratos Árabes y Japón, quienes buscan asegurar suministro de minerales como cobre y litio.

Por ello, González subrayó que que el objetivo es explorar oportunidades de inversión, “cooperación y fortalecimiento del sector minero con países cuyo aporte es sustancial para nuestras operaciones, como la descarbonización, el uso de agua desalada, financiamiento de proyectos de infraestructura y exploración greenfield”.