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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe aumentó un 1,7% en 2025, alcanzando los 194.233 millones de dólares, según la Cepal. Brasil fue el país que más recibió inversión, seguido por México, Chile, Perú, Colombia, Guyana, Costa Rica y República Dominicana. Estados Unidos lideró como inversor con un 35%, mientras Europa aumentó su presencia al 32%. Los sectores de servicios fueron los más beneficiados, seguidos por manufacturas y recursos naturales.

La inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe creció apenas un 1,7% en 2025 y alcanzó los 194.233 millones de dólares, informó este martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El organismo de Naciones Unidas, con sede en Santiago explicó en un nuevo informe que esta cifra representó, en promedio, el 14% de la formación bruta de capital fijo de la región y el 2,8% del PIB en 2025, en un escenario que calificó de gran incertidumbre y elevadas tensiones mundiales.

El organismo señaló que el peso de la IED en las economías fue significativamente variable entre países, pero que en general “América del Sur y Centroamérica recibieron más inversiones en 2025”, mientras que “en el Caribe la dinámica fue heterogénea”.

Inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe

Entre los receptores más beneficiados estuvo en primer lugar Brasil con un 40% del total y un aumento de los flujos que se acercó a los máximos de la década de 2010, mientras que México con 22% registró el tercer monto más alto desde 1990, de acuerdo con el informe.

Les siguen Chile con un 7% del total, Perú y Colombia (6%), Guyana (5%), Costa Rica y República Dominicana (3%).

“En el actual contexto global de interdependencia instrumentalizada es clave entender el vínculo entre el comercio y la inversión extranjera directa para diseñar políticas que nos permitan avanzar hacia un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible”, señaló el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs.

Añadió que para América Latina y el Caribe “vemos que prima la dificultad de integrar de manera coherente y estratégica las agendas de comercio, inversión y desarrollo productivo, lo que limita el impacto transformador que la IED podría tener en la región”.

La inversión que ingresó en 2025 a la región tuvo una variación con respecto al año anterior, con una brecha que se acortó entre Estados Unidos y Europa como los mayores inversionistas.

El país norteamericano lideró con el 35%, pero durante 2025 se recibió (-11%) de inversiones de este origen, mientras que las entradas europeas aumentaron y alcanzaron el 32%, según Cepal.

Aranceles y recursos naturales

Frente a los cambios en la política arancelaria de Estados Unidos, el organismo advirtió que el impacto sobre la IED en la región “es altamente heterogéneo entre países y sectores”. Ofreció varias recomendaciones como la diversificación de mercados o ampliar oportunidades de comercio e inversión entre los países de la región.

En relación con los sectores de destino, los servicios recibieron el 53% de la IED con un aumento del 19,5%, en tanto que las manufacturas fueron el 31%, con una disminución del 17,2%.

Los recursos naturales fueron la tercera mayor variable con el 16%, y también tuvo un crecimiento durante el año anterior de +7%.

En contraste, Cepal indicó que las salidas de IED desde la región mostraron una recuperación en los últimos tres años, con un 19,3% más que en 2024, lo que representó el segundo valor más alto registrado desde 2010 y un total de US$62.286 millones.

El organismo internacional proyectó que el crecimiento económico de la región para este año será en promedio del 2,2% debido a un entorno internacional complejo marcado por tensiones geopolíticas y condiciones financieras restrictivas.