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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La votación del reajuste al salario mínimo fue postergada debido a la megareforma en debate legislativo, pasando la discusión para la primera semana de junio. De aprobarse, el aumento del 2,7% llevaría el salario de $539.000 a $553.553, con pago retroactivo desde el 1 de mayo, preocupando a Conapyme por la complejidad de la retroactividad. La CUT critica el manejo de tiempos del Gobierno, mientras el diputado Meza invita a la oposición a decidir entre rapidez o análisis.

Con la megarreforma en el centro del debate legislativo, se postergó la votación del reajuste para el salario mínimo para la primera semana de junio.

El próximo 1 de junio corresponde a la primera cuenta pública del presidente José Antonio Kast, por lo que la discusión se reanudaría tras el acto republicano.

De aprobarse la propuesta del Ejecutivo, un alza de ahora de 2,7% llevaría los salarios desde los actuales $539.000 a $553.553, el nuevo monto deberá pagarse de forma retroactiva considerando que debía comenzar a regir desde el 1 de mayo.

Se atrasa la discusión por el sueldo mínimo

Eso es justamente lo que expuso Hector Sandoval, vicepresidente de Conapyme, que es una preocupación para la pequeña y mediana empresa, ya que para el líder gremial debió discutirse “en abril y no en mayo, porque al final (…) hay que pagar con retroactividad y eso es complejo”.

La noticia por supuesto desató la crítica de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) que aseguran que el Gobierno maneja mal los tiempos.

El presidente de la multisindical, José Manuel Díaz, sostuvo que la cuenta pública se dará con una deuda, y que “el acaparamiento que ha tomado la reforma tributaria del Gobierno del presidente Kast ha relegado la discusión fundamental para la ciudadanía”.

Por su parte, el diputado Republicano y presidente de la Comisión de Trabajo en la Cámara Baja, José Carlos Meza, respondió a las críticas de parlamentarios que cuestionan el retraso.

“Yo invitaría a la oposición a que se pongan de acuerdo consigo mismos: ¿Quieren que el proyecto salga rápido o que se tome su tiempo para ser analizado?”, cuestionó el parlamentario.

Ahora bien, cabe recordar que la discusión está en su primer trámite legislativo, por lo que luego de aprobarse en la Cámara debe pasar al Senado.