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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La permisología en Chile tuvo un costo de US$2.960 millones en 2025, generando retrasos en más de 40 mil empleos, según el Índice de Costo Económico por Permisología de la USS. Se tramitaron 581 proyectos, con un 33% menos que el promedio de los últimos 20 años, y el tiempo de evaluación ambiental aumentó. Cada vez más proyectos se retrasan, con infraestructura liderando los tiempos promedio. La falta de alineación entre servicios públicos y el insuficiente fortalecimiento del SEA son factores clave.

La permisología le costó al país US$2.960 millones durante 2025 (un 0,9% del PIB) y mantiene en espera más de 40 mil empleos.

Esa es la principal conclusión del Índice de Costo Económico por Permisología (ICEP) en su versión 2025 elaborado por el Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS).

El informe busca estimar cuál es la pérdida económica que generan los retrasos en la evaluación ambiental de grandes inversiones, dado el largo período de tiempo que algunas de estas iniciativas están bajo estudio en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

Frente al 2024, la cifra es un 20% mayor, equivalente a unos US$490 millones adicionales.

El impacto de la permisología en Chile

Dentro del análisis, se contabilizaron 581 proyectos tramitados durante el año pasado (un 33% menos que el promedio de los últimos 20 años, unos 865 proyectos), donde 380 fueron aprobados (65%) y la proporsión de proyectos retirados voluntariamente por sus autores -desistidos- bajó del 26% al 18%. Los términos anticipados por parte de la autoridad también cayeron del 2% al 5%.

A su vez, tres de cada cuatro proyectos (77% del total) presentaron atrasos.

Las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA, con iniciativas de mayor impacto y tramitación más simple) tuvieron promedios de tramitación de 304 días, 21 días menos que el año previo, mientras que los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) aumentaron su tramitación en 14 días hasta 790, según el estudio de la USS.

En lo que va de 2026 -al 5 de mayo-, siete de cada 10 proyectos están atrasados, agrupando US$61 mil millones en inversiones, donde en el primer trimestre el tiempo promedio de tramitación ambiental llegó a 421 días corridos, un nuevo máximo y muy sobre el promedio histórico de 232 días.

Según el informe del centro de estudios, la aprobación de proyectos retrasados podría generar cerca de 40 mil empleos en fase de construcción, más otros 23 mil en período de operación y 11 mil por procesos de cierre.

Finalmente, por sector económico, infraestructura tuvo los mayores tiempos promedio -444 días-, mientras que minería tuvo la mayor alza en el período de tramitación -de 322 a 385 promedio, un 20% más-, y energía bajo sus tiempos de 368 a 349 días- un -5,3%-.

Exigencias, falta de alineación y el papel del SEA

¿Cuáles son las razones tras esta “permisología”?

Para el investigador del Centro de Políticas Públicas de la USS y encargado del estudio, Cristóbal de la Maza, son tres factores los que explican el deterioro en los tiempos de evaluación.

Uno es el “aumento sostenido de las exigencias regulatorias”; otro la “falta de alineamiento entre distintos servicios públicos” y el hecho de que el SEA “no ha sido reforzado al ritmo que exige la nueva carga regulatoria y de participación ciudadana”.

Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, recalcó que la permisología “es una de las principales barreras microeconómicas para el desarrollo”, lo que cobra más relevancia con la caída del PIB en el trimestre pasado (0,5%), la peor desde la crisis subprime, y los 39 meses consecutivos con un desempleo sobre el 8%.

“Nuestro estudio muestra que reducir la permisología ambiental podría traducirse en un crecimiento adicional de hasta US$3.000 millones para la economía y en la creación de cerca de 40 mil empleos. Es decir, manteniendo constantes las demás variables, Chile podría pasar de crecer en torno al 2% a expandirse entre 2,5% y 2,9%”, concluyó el decano.