La creciente difusión de casos asociados al denominado “código *21” encendió las alertas sobre una modalidad de fraude telefónico que ya está afectando a usuarios bancarios en Chile. Estos últimos días, distintos bancos han advertido sobre este mecanismo, utilizado por delincuentes para desviar llamadas y obtener acceso a validaciones de seguridad vinculadas a cuentas financieras.
La técnica forma parte del denominado vishing, una estafa donde los atacantes se hacen pasar por ejecutivos bancarios o áreas de seguridad para generar sensación de urgencia y convencer a las víctimas de marcar códigos desde sus teléfonos móviles. Una vez realizado el procedimiento, las llamadas de verificación terminan siendo redirigidas a números controlados por los delincuentes.
“Código *21”: cómo funciona esta nueva estafa telefónica y cuál es el verdadero riesgo
Según explica Patricio Campos, CEO de Resility y especialista en ciberseguridad, parte importante de la confusión pública se ha generado porque muchas publicaciones simplificaron técnicamente cómo funciona este mecanismo.
“Se habló mucho del ‘*21’ como si el código por sí solo activara algo automáticamente, pero el comando real corresponde a una estructura completa utilizada para desviar llamadas hacia otro número. Lo importante es entender la técnica detrás del fraude y no solamente viralizar un código”, señala.
El profesional sostiene que el verdadero riesgo ocurre cuando los delincuentes logran interceptar validaciones telefónicas utilizadas por bancos para confirmar operaciones o accesos a cuentas.
“El desvío no ocurre dentro del teléfono, sino directamente en la red del operador móvil. Aunque la persona apague el celular, las llamadas siguen llegando al atacante y la víctima no necesariamente se da cuenta de inmediato”, advierte.
Agrega que esta modalidad se está volviendo cada vez más sofisticada debido al uso de inteligencia artificial para clonar voces humanas y generar conversaciones altamente creíbles. Ante esto, afirma que “las señales tradicionales que permitían detectar un fraude están desapareciendo. Hoy los atacantes pueden sonar como un ejecutivo bancario real o incluso como un familiar, utilizando herramientas de IA capaces de replicar voces con apenas segundos de audio”.
“Ningún banco pedirá marcar códigos para proteger cuentas o bloquear transferencias. Ante cualquier duda, lo correcto es cortar la llamada y contactar directamente a la entidad financiera por canales oficiales”, concluye Patricio Campos.