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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Hoy se realizó la Semana de la Construcción con la presencia del presidente José Antonio Kast. Durante el evento, se destacaron los 75 años de historia de la Cámara Chilena de la Construcción y se mencionaron hitos importantes. Sin embargo, se reconoció el contexto internacional de incertidumbre y se alertó sobre la alta deuda pública que alcanzó el 41,7% del PIB. Se hizo hincapié en la importancia de la responsabilidad fiscal para enfrentar crisis y se mencionó el impacto en el acceso a la vivienda debido a la desconfianza hacia la actividad privada y alzas de impuestos.

Hoy fue la jornada inaugural de la Semana de la Construcción, evento de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) que en esta ocasión, contó con la presencia del presidente José Antonio Kast.

En una nueva edición de la tradicional instancia sectorial, el líder de la CChC, Alfredo Echavarría, recordó que durante el 2026, el gremio cumple 75 años de historia, con hitos como la fundación de la primera Caja de Compensación del país en 1953, el Sevicio Médico de la CChC (1961) o la Mutual de Seguridad (1966).

Sin embargo, también reconoció que hoy viven un contexto internacional marcado por la incertidumbre “que pasó a ser permanente”, conflictos y nuevas disrupciones en las cadenas de suministro, enfatizando en que para que el país enfrente los shocks externos se “exige holguras fiscales que, como bien sabemos, hoy no existen”.

Discurso de Echavarría en la Semana de la Construcción

Así, el dirigente sacó a colación la deuda pública alcanzó niveles cercanos al 4% a medidados de la década de los 2000, pero que hoy alcanzó el 41,7% del PIB.

Según datos de la Dirección de Presupuestos (Dipres) a diciembre de 2025, el pago por intereres de la deuda equivale a US$4.886 millones. En esta línea, Echavarría sostuvo que con ese monto se podría financiar decenas o cientos de miles de subsidios habitacionales, como los DS49 o DS19.

“La gestión y los equilibrios fiscales no son temas lejanos. Definen los reales márgenes de acción de los gobiernos y la capacidad para enfrentar la crisis. Por eso, el manejo responsable de los recursos públicos no es una opción, es un deber para cualquier gobierno que aspire a dar estabilidad y proyección a Chile”, apuntó el discurso.

Ya en cuanto al acceso a la vivienda, Echavarría afirmó que si Chile hubiera mantenido el rimo de construcción de viviendas de la década pasada -donde se llegó a levantar 155 mil en un año-, “hoy tendríamos casi 480 mil viviendas más, con lo que se podría haber absorbido una buena parte del actual déficit habitacional” de casi un millón de viviendas.

Y en cuanto a las razones tras esta merma, el dirigente empresarial apuntó a ejemplos como “una creciente desconfianza hacia la actividad pricada y sostenidas alzas de impuestos”, además de la permisología.

“No estamos frene a los vaivenes de un ciclo económico. Estamos ante una situación que, de prolongarse, comprometerá estructuralmente la capacidad del sector para construir las viviendas que el país necesita”, afirmó.

Medidas gubernamentales

Si bien el presidente de la CChC recalcó la implementación de la garantía estatal para bajar el pie de los créditos hipotecarios y el subsidio al dividendo, ambos implementados durante la administración del expresidente Gabriel Boric -y la prórrogra en permisos de edificación por caducar-, Echavarría recalcó que “los fundamentos de la industria siguen tensionados. El actual gobierno lo sabe muy bien”.

Sobre ese último punto, destacó la ampliación de los beneficios a viviendas DFL-2 y la exención transitoria del IVA a la primera vivienda. Con todo, dijo que creen que “esta última iniciativa tendrá un impacto menor, por lo que complementarla con una extensión del subsidio a la tasa de interés de los créditos hipotecarios sería, a nuestro juicio, el camino más adecuado”.

Además, el líder del gremio de la construcción advirtió que cerca del 97% del presupuesto del Ministerio de Vivienda (Minvu) se destinaría al pago de compromisos anteriores “y no a nuevas obras”, lo que a su juicio generará nuevas presiones adicionales sobre las necesidades habitaciones de los grupos más vulnerables.

“Una brecha que afecta a las familias que llevan años esperando una vivienda, así como a la extensa cadena productiva que las construye y de la que dependen decenas de miles de puestos de trabajo (…) Nuestro llamado a las autoridades es a que trabajemos juntos en una planificación integral de mediano plazo. Es clave generar certezas respecto de los recursos disponibles, la priorización de programas, el número de llamados y los cupos que se asignarán”, concluyó al respecto.