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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El exjefe de la FDA, Marty Makary, renunció tras controversias. Donald Trump elogió su gestión, pero enfrentó presiones por temas como los cigarrillos electrónicos y la píldora abortiva Mifepristona. Makary también fue criticado por activistas antivacunas y su postura sobre la pandemia. Con fama en Fox News, Makary cuestionó medidas contra el COVID-19.

Durante este miércoles se informó sobre la renuncia de Marty Makary, ahora exjefe de la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA). El cirujano tuvo un controvertido paso por la agencia, entre promesas de reformas y críticas de grupos conservadores.

“Quiero agradecer al Dr. Marty Makary por su excelente labor en la FDA. Se lograron muchísimos avances bajo su liderazgo”, indicó Donald Trump.

“Fue un trabajador incansable, respetado por todos, y sin duda tendrá una destacada carrera en Medicina. Kyle Diamantas, una persona muy talentosa, asumirá el cargo de forma interina”, agregó.

Según reporta DW, en el último tiempo Makary enfrentó presiones de la propia administración de Donald Trump, en torno a permitir la venta de cigarrillos electrónicos saborizados, pese a la reticencia del científico.

Asimismo, grupos conservadores contrarios a la píldora abortiva Mifepristona acusaron a Makary de tardar demasiado en completar y emitir una revisión del fármaco, que cuenta con la aprobación de la FDA desde hace 25 años.

Líderes del sector sanitario público, por su parte, lo acusaron de complacer a los activistas antivacunas después de que la FDA difundiera un memo infundado que afirmaba la existencia de muertes vinculadas a la vacuna contra el covid-19.

Hay que señalar que el profesional había obtenido fama en Estados Unidos debido a su trabajo comentarista de temas médicos en la cadena Fox News, la preferida de Trump.

De hecho, en 2020 fue bastante crítico de medidas como las cuarentenas o aislamiento de personas en torno a la crisis del COVID-19.

Por su lado, el gobierno Trump ha llevado a cabo una política de salud pública que cuestiona la aplicación de vacunas infantiles como se ha hecho desde hace décadas.