La asociación gremial Cajas de Chile, que agrup a las distintas cajas de compensación del país, entregó el recuento de sus operaciones durante 2025, resaltando la entrega de 32,6 millones de beneficios sociales.
Esto se tradujo en más de $60 mil millones en montos entregados a trabajadores y pensionados. La mayoría de las prestaciones fueron registradas en el área de salud, seguido del segmento recreación, turismo y cultura.
Dentro del primero se registraron 22,8 millones de prestaciones por un monto de $22 mil millones, mientras que en el segundo 2,2 millones de operaciones, registrando un total de casi $11 mil millones.
Educación y deportes también destacaron másde 770 mil y 141 mil beneficios respectivamente, y una inversión de $7,1 mil millones y $1,5 mil millones.
El desempeño de las cajas de compensación durante 2025
Al respecto, el presidente de Cajas de Chile, Marcelo Forni, recalcó que cerraron el año con el mayor número de afiliados de los últimos cinco años.
“Cumplimos con profesionalismo y eficiencia nuestro rol de socio estratégico del Estado en la administración de importantes prestaciones sociales. Otorgamos más de treinta millones de prestaciones que son soluciones concretas en ámbitos diversos como salud, educación, recreación, cultura y otras que contribuyen al bienestar financiero de nuestros afiliados y sus familias”, concluyó.
En este sentido, destacaron mediante comunicado el crédito social, donde en 2025 las cajas de compensación entregaron 1.921.563 préstamos nuevos, un 8% más en el año y equivalentes a $2.603.041 millones, un 26,1% más respecto al monto entregado el 2024.
Según Forni, se estima que cerca del 60% quienes toman estos préstamos “no cumplen con los requisitos para acceder al sistema financiero tradicional”, por lo que rescata el aporte del instrumento a la inclusión financiera “porque evita que miles de personas caigan en la informalidad” y también evitar el sobreendeudamiento dado los límites en montos otorgados.
Respecto a las prestaciones estatales, se procesaron más de 2,6 millones de licencias médicas, un 10% menos que el período previo, y se pagaron más de 7,3 millones de asignaciones familiares.