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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El barril de petróleo brent para entrega en junio cayó un 0,75% y cerró en US$95,20 en el mercado de futuros de Londres, teniendo la mayor baja semanal en nueve meses, con un descenso acumulado del 14%. El crudo del mar del Norte retrocedió US$0,72 en el ICE londinense. En Estados Unidos, el petróleo intermedio de Texas cerró con una caída del 13%, su mayor descenso semanal desde 2020, debido a la incertidumbre por el alto el fuego entre EE.UU. e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz.

El barril de petróleo brent para entrega en junio bajó este viernes un 0,75%, hasta situarse en US$95,20 al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres, y acumula su mayor caída semanal en nueve meses, de casi un 14%.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, retrocedió US$0,72 en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense con respecto al término de la sesión anterior, cuando finalizó en US$95,92.

El brent cerró este viernes a la baja, con pérdidas del 13,77% -o US$15,20- en comparación con los precios de hace una semana, cuando todavía superaba los US$110 por barril, tras el anuncio de alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán y las expectativas de conversaciones entre Israel y el Líbano.

Se trata del mayor descenso semanal desde junio de 2025, cuando se detuvieron los anteriores ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán durante la denominada “Guerra de los Doce Días”.

En Estados Unidos, por otro lado, el petróleo intermedio de Texas (WTI, en inglés) cerró la semana con un desplome del 13%, registrando su mayor caída semanal desde 2020, ante la incertidumbre generada por el alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz.

Al término de la sesión de este viernes, los contratos de futuros para mayo, el de referencia en EEUU, restaron US$1,3 -o un 1,33%- para cerrar en US$96,57 por barril.

Por el momento, los inversores parecen estar actuando con cautela a la espera del inicio de las negociaciones de paz en Oriente Medio, las persistentes dudas sobre la durabilidad de la tregua entre Washington y Teherán y las restricciones todavía vigentes para el tráfico de buques petroleros en el estrecho de Ormuz.