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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un nuevo informe titulado "La era del piloto automático", se revela que las personas pasan más del 36% de su tiempo en el celular sin un propósito claro. Aunque gran parte del uso del teléfono tiene una intención definida, muchas veces se deslizan por la pantalla sin pensar. Expertos advierten sobre los efectos negativos de este comportamiento, como sentirse peor después o encontrar contenido dañino. Aunque se valora abrir una conversación sobre los hábitos digitales, se recomienda tomar medidas para evitar el uso excesivo, como desactivar notificaciones y dedicar tiempo a actividades no digitales.

Es una escena conocida: tomas el celular para revisar un mensaje, mirar el tiempo o buscar una dirección, pero minutos después sigues deslizando la pantalla sin recordar muy bien cómo llegaste ahí. Ese uso casi automático del celular tiene nombre en un nuevo informe: “La era del piloto automático”.

Según el estudio, las personas pasan más de un tercio del tiempo que usan sus teléfonos sin un propósito claro. La cifra proviene de encuestas encargadas por Virgin Media O2, que estimaron que los adultos del Reino Unido dedican en promedio cuatro horas diarias al celular. De ese tiempo, un 36% corresponde a un uso involuntario, consignó BBC.

El informe reunió conclusiones de tres encuestas realizadas entre 2024 y 2026. En la más reciente, cerca de 6.000 personas mayores de 16 años respondieron preguntas sobre su relación con las pantallas.

Aunque los encuestados señalaron que gran parte del uso del celular tenía una intención concreta —como enviar mensajes, usar mapas o consultar el tiempo—, también reconocieron que muchas veces terminan revisando aplicaciones o desplazándose por la pantalla sin pensarlo demasiado.

Reconocer el uso del celular en modo “piloto automático”

La Dra. Eleanor Drage, investigadora principal de la Universidad de Cambridge, explicó que el problema no pasa únicamente por una decisión individual. “No se trata solo de que la gente tome decisiones poco acertadas”, afirmó, sino de que nos vemos “perjudicados por la naturaleza inmersiva de la tecnología”.

La misma especialista agregó que, aunque existe más conciencia sobre los efectos del uso excesivo de dispositivos, muchas personas siguen teniendo dificultades para administrar su tiempo en línea. “A pesar de la creciente concienciación sobre las desventajas del uso habitual y excesivo de dispositivos, la gente tiene dificultades para gestionar con éxito su tiempo en línea”, señaló Drage.

El informe también detectó una relación entre el uso sin propósito claro y ciertas experiencias negativas. Quienes dijeron pasar más tiempo en el celular sin una razón definida también reportaron con mayor frecuencia sentirse peor después o encontrarse con contenido dañino o desagradable.

Sin embargo, algunos expertos llaman a mirar estas cifras con cautela. El profesor Pete Etchells, académico de psicología y comunicación científica en la Universidad de Bath Spa, advirtió que las personas no siempre calculan bien cuánto tiempo dedican a sus actividades digitales.

“Somos muy malos calculando el tiempo que dedicamos a hacer cosas, sobre todo en lo que respecta al uso de la tecnología”, dijo Etchells. Según explicó, los estudios han mostrado que las cifras autoinformadas sobre uso del teléfono y tiempo frente a la pantalla suelen exagerarse frente a mediciones objetivas.

Entender para qué usamos el celular

De todas formas, el académico valoró que el informe permita abrir una conversación sobre los hábitos digitales. “Ser capaz de darse cuenta de cuándo lo estás usando sin querer o sin necesidad es un primer paso realmente importante”, afirmó.

Para Etchells, el tiempo frente a las pantallas no siempre resulta “malo”. La clave está en identificar cuándo ese uso deriva en conductas no deseadas o riesgosas, como revisar el teléfono mientras se conduce.

En esa misma línea, Netta Weinstein, de la Universidad de Reading, planteó que no conviene juzgar demasiado el uso del celular sin un propósito claro, ya que para algunas personas desplazarse por la pantalla puede entregar relajación, distracción, humor o conexión.

“Pero vale la pena preguntarse si realmente nos deja con una sensación de recuperación, o si simplemente salimos de ello sintiéndonos igual, y a veces incluso peor”, sostuvo Weinstein.

Los expertos también apuntan al diseño de los teléfonos y aplicaciones. Etchells cuestionó el rol de las notificaciones y planteó que muchas veces vienen activadas por defecto, algo que calificó como una decisión de diseño que no se ha considerado lo suficiente.

Recomendaciones para evitar el “piloto automático”

Rafe Clayton, profesor titular de medios y comunicación en la Universidad de Leeds, recomendó desactivar las notificaciones de todas las aplicaciones, salvo las esenciales. Además, planteó que una forma de frenar el uso excesivo de redes sociales consiste en “dedicar más tiempo a actividades que no estén relacionadas con el mundo digital”.

Drage, por su parte, afirmó que el objetivo no consiste en abandonar el uso del celular, sino en hacer que que este resulte más “manejable”. y evitar el piloto automático. “Lo cierto es que seguiremos utilizando nuestros minisúperordenadores que llevamos con nosotros”, indicó.

“Son realmente útiles, pueden ser muy entretenidos… realmente queremos mantenernos involucrados. Pero la pregunta es: ¿cómo podemos hacerlo de manera positiva?”, añadió.

La investigadora cerró con una idea central: no existe una única forma correcta de usar los dispositivos, pero sí una necesidad creciente de recuperar el control. “No hay una única forma en la que les digamos a las personas que usen nuestros dispositivos, pero lo que sí queremos es ayudar a las personas que deseen sentirse más en control”, declaró.