El proyecto emblema del Gobierno del presidente José Antonio Kast consiguió una victoria este martes en la Cámara Baja, que despachó el “corazón” de la iniciativa de Reconstrucción Nacional, con solo una norma que pasará a comisión mixta y otras cuya continuidad quedará en duda ante un posible veto del Ejecutivo y los requerimientos presentados por la oposición ante el Tribunal Constitucional (TC).
En la previa, la negociación entre La Moneda y el Partido de la Gente (PDG) fue lo que más tensionó la antesala de la votación.
Ello, porque la colectividad cuestionó el momento en que el Ministerio de Hacienda dio impulso al proyecto que establece una compensación por la compra de pañales y medicamentos, una de las principales ideas que había deslizado como “moneda de cambio” para respaldar la megarreforma económica.
Ayer lunes, el ministerio encabezado por Jorge Quiroz aceleró esa tramitación, otorgándole discusión inmediata e incorporando indicaciones, pese a que el PDG había planteado previamente que el avance de ello era una condición para facilitar el despacho de la megarreforma.
Desde el partido señalaron este martes que el Gobierno actuó “demasiado tarde”, por lo que comenzaron a manifestar trabas, abriendo un foco de incertidumbre.
El reembolso del IVA de pañales y medicamentos
El proyecto sobre la compensación por la compra de pañales y medicamentos avanzó ayer lunes, ya que la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó por unanimidad la idea de legislar la iniciativa.
Tras la votación, el subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, destacó el respaldo transversal alcanzado e incluso reconoció el rol del PDG en el origen de la propuesta.
“Valoramos la aprobación unánime de la idea de legislar sobre este proyecto de ley y el liderazgo que ha ejercido el PDG en esta materia. El Gobierno ha expresado la urgencia de avanzar en su aprobación, otorgándole discusión inmediata y presentando un conjunto de indicaciones que recogen las observaciones de parlamentarios de distintas fuerzas políticas”, afirmó.
¿En qué consistiría el beneficio?
La iniciativa contempla un mecanismo de compensación equivalente al IVA pagado en la compra de pañales y determinados medicamentos adquiridos en el comercio formal.
El beneficio estaría dirigido al 80% de los hogares más vulnerables inscritos en el Registro Social de Hogares y considera tres grupos de beneficiarios: madres de niños de hasta 24 meses; personas mayores de 65 años con una condición médica habilitante -o sus cuidadores acreditados-; y personas que utilicen medicamentos incluidos en una canasta que será definida mediante reglamento.
Para acceder al beneficio, las compras deberán realizarse con boleta electrónica y los beneficiarios deberán acreditar su condición mediante receta o certificado médico, según corresponda.
Posteriormente, la idea apunta a que el Instituto de Previsión Social (IPS) valide la información con el Servicio de Impuestos Internos (SII), y el reembolso sea depositado en el Bolsillo Familiar Electrónico al mes siguiente.
El proyecto considera un límite de gasto fiscal de US$100 millones durante su primer año de vigencia —equivalente a cerca de $90.115 millones—, monto que posteriormente se reajustará de acuerdo con el crecimiento de los ingresos estructurales del Fisco.
Desde Hacienda insistieron en que el Ejecutivo mantendrá la urgencia legislativa para acelerar el avance del proyecto y reiteraron su disposición a seguir incorporando observaciones durante su tramitación.
“El Gobierno ingresó la urgencia de discusión inmediata y estamos completamente dispuestos a establecer las urgencias que se requieran. Junto con ello, el Ejecutivo ingresó un conjunto de indicaciones que recogen los aportes de los equipos técnicos de las y los parlamentarios y de otros ministerios, para que este proyecto pueda ser fortalecido”, sostuvo el subsecretario Rodríguez.
Sin embargo, el avance del proyecto no logró descomprimir el conflicto político: hoy en el PDG insistieron en que el Ejecutivo reaccionó cuando la votación de la megarreforma ya estaba encima, por lo que acusaron una respuesta tardía a una demanda que, aseguran, venían planteando desde el inicio de las negociaciones.
Así, el proyecto de compensación por la compra de pañales y medicamentos —que continuará ahora su discusión en particular en la Comisión de Desarrollo Social— pasó de ser una carta para acercar posiciones entre el Gobierno y el PDG a convertirse en uno de los principales puntos de fricción en la votación de la megarreforma.