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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estudiantes de la PUCV crean fragüe técnico a partir de residuos de plumavit para la construcción, resistente y flexible. Utilizan poliestireno expandido, caucho triturado y polvo de hormigón. Buscan solucionar problemas como la sensibilidad del fragüe a sismos y humedad, incorporando aditivos ignífugos.

Los residuos que durante años han terminado como basura podrían convertirse en una materia prima para la construcción gracias a un grupo de estudiantes que desarrollaron un fragüe técnico fabricado a partir de residuos industriales de plumavit.

El fragüe es el material utilizado para rellenar las juntas o espacios que quedan entre baldosas, cerámicas o revestimientos, ayudando a proteger esas uniones y evitar el ingreso de agua y suciedad.

En el caso del fragüe técnico, está diseñado para resistir condiciones más exigentes, con mayor resistencia química e impermeabilidad.

Crean fragüe técnico a partir de plumavit

La idea llamada Kimova nació a partir de una investigación de estudiantes de Ingeniería Civil Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), quienes identificaron al EPS (poliestireno expandido), conocido como plumavit, como un residuo especialmente difícil de transportar y valorizar.

El material está compuesto en un 98% por aire y solo un 2% de poliestireno, pero ocupa un gran volumen cuando se convierte en desecho, según explicaron en un comunicado.

Para transformarlo en un producto útil, proponen combinarlo con caucho triturado y polvo de hormigón. El primero permitiría obtener flexibilidad y resistencia frente a las vibraciones, mientras que el segundo aportaría la consistencia necesaria para su aplicación.

“Al poliestireno se le agregará caucho triturado, permitiendo obtener una mezcla flexible y resistente a las vibraciones. Identificamos que en Chile el fragüe es especialmente sensible por los sismos, y ese es otro problema que buscamos resolver”, explicó Ignacio Gandarilla, vocero del proyecto.

Impermeabilidad para reducir hongos y humedad

La matriz polimérica también busca entregar impermeabilidad y reducir problemas habituales como la aparición de hongos y manchas provocadas por la humedad. Además, los estudiantes contemplan incorporar aditivos ignífugos para aumentar su durabilidad.

“Finalmente, con todos estos datos, y luego de un proceso en el cual pudimos definir un producto que además podría ayudar a las personas y contribuir directamente al cuidado medioambiental, llegamos a la idea de un fragüe técnico”, señaló Gandarillas.

El próximo desafío será desarrollar y validar un prototipo, además de avanzar en un modelo de negocios y generar una red de empresas proveedoras de materias primas.