VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio reciente revela nuevos datos sobre el enigmático "cristal alienígena" encontrado en la tumba de Tutankamón, el faraón egipcio. Llamado vidrio del desierto libio, se cree que proviene de un evento cósmico extremo hace 29 millones de años, aunque su origen exacto sigue siendo un misterio.

Un reciente estudio publicado en la revista Meteoritics and Planetary Science, descubrió nuevas pistas sobre el origen del enigmático “cristal alienígena” de la tumba de Tutankamón, el antiguo faraón de Egipto.

También conocido como vidrio del desierto libio, se encuentra disperso en diversas zonas de Egipto y Libia y lo llaman “alienígena” porque los científicos creen que se originó por un evento cósmico extremo, que habría ocurrido hace unos 29 millones de años.

Sin embargo, desconocen exactamente qué fue lo que pasó. Hasta ahora se barajan diferentes teorías, como el posible impacto de un asteroide o cometa, así como la explosión de un meteorito en la atmósfera, tan caliente que convirtió arena en cristal. Pero no existe un consenso.

Los egipcios llegaron a considerar este vidrio una piedra preciosa y fue tanta su fascinación que la usaron para fabricar joyería y otros accesorios. Algunos de estos fueron puestos en el ajuar funerario de Tutankamón.

Ahora, la nueva investigación entrega evidencia de que el evento por el que se formó este cristal ocurrió bajo temperaturas extremadamente altas y caóticas.

¿Cómo se formó el “cristal alienígena” de Tutankamón?

El estudio, de investigadores de la Universidad de Milano-Bicocca, en Italia, descubrió una rara estructura de circón en el interior del vidrio, un material muy fino y brillante que es excepcionalmente duradero.

Los científicos creen que el circón dentro del vidrio pudo haberse formado cuando el material se fundió y se cristalizó rápidamente.

Para que eso ocurriera, estiman que tuvo que haber temperaturas muy altas, superiores a los 2.000 grados Celsius.

El circón se encuentra en el vidrio de manera microscópica, pero notaron que está ramificado, lo que indica que se formó muy rápido a partir del material fundido, mientras que el vidrio se enfriaba a su alrededor.

Una de las joyas de la tumba de Tutankamón
Una de las joyas de la tumba de Tutankamón que contiene el cristal | Wikimedia Commons

Además, observaron que no hay rastro de otros materiales que se forman normalmente cuando se funde circón y luego se enfría, por lo que creen que se fundió tan intensamente y se enfrió tan rápido que se saltó esos procesos.

Los hallazgos sugieren que el cristal de circón es una evidencia microscópica de un evento extremadamente violento y descartan que haya sido a raíz de algún proceso volcánico, ya que no alcanzan tales temperaturas.

Sin embargo, el estudio no termina de resolver el misterio. De hecho, si bien se piensa que el vidrio se formó por el impacto de un cuerpo extraterrestre, los científicos hasta ahora no han identificado ningún cráter de impacto que coincida con este enigmático material.

Referencia:

Niccolò Magnani y otros autores. New evidence on the formation conditions of the Libyan Desert Glass (Western Egypt): Clues from a dendritic zircon inclusion. Meteoritics and Planetary Science, 2026.