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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La ONU elevó al 80% la probabilidad de un El Niño intenso, conocido como "Niño Godzilla", que se desarrollará en los próximos meses, advirtiendo sobre sus impactos climáticos. Una gigantesca ola cálida en el Pacífico está impulsando este fenómeno, que según la OMM podría extenderse hasta 2027, afectando diversas regiones con eventos extremos. Expertos alertan sobre sequías, incendios y tormentas, pronosticando consecuencias devastadoras relacionadas con el calentamiento global.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) elevó al 80% la probabilidad de que se desarrolle El Niño en los próximos meses. Pero no es todo; el organismo internacional advirtió que en esta oportunidad el fenómeno podría transformarse en uno de los eventos más intensos registrados.

Uno de los factores que tendría incidencia en la llegada del llamado “Niño Godzilla o Super Niño” -por su intensidad- es impulsado por una gigantesca ola submarina de agua excepcionalmente cálida que avanza por el océano Pacífico hacia las costas de Sudamérica.

La ola gigante que trae el fenómeno de El Niño

La reciente alerta fue emitida por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que señaló que este fenómeno natural podría intensificarse durante el resto de 2026 y extender sus efectos hasta 2027, agravando los impactos del cambio climático, con eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.

En el centro de la preocupación científica se encuentra una enorme masa de agua cálida, conocida como onda Kelvin, según detalla un reportaje de The Washington Post.

En términos simples, una onda Kelvin oceánica actúa como una gigantesca “cinta transportadora” de agua cálida que se desplaza a grandes distancias siguiendo el efecto de la rotación de la Tierra. Se producen cuando los vientos alisios en el Pacífico ecuatorial se debilitan o cambian de dirección.

Las mediciones realizadas mediante satélites, boyas oceánicas y sensores submarinos muestran temperaturas de hasta 6 y 7,5 grados Celsius por encima del promedio en algunas zonas profundas del océano, un nivel comparable con algunos de los episodios más severos de El Niño.

“Tenemos mucha confianza en que se avecina un evento importante. Incluso podría ser un evento sin precedentes”, afirmó Adam Scaife, jefe de predicciones mensuales y decenales de la Oficina Meteorológica del Reino Unido.

“Uno de los más intensos que hemos visto”

Los expertos explican que esta gigantesca ola de calor submarina funciona como una reserva de energía.

A medida que alcanza la superficie del Pacífico ecuatorial, eleva la temperatura del mar y modifica la circulación atmosférica del planeta, alterando los patrones de lluvia, sequías y tormentas en distintos continentes.

Por ello, Michelle L’Heureux, científica del Centro de Predicción Climática de la NOAA, señaló al medio citado que el calor detectado “rivaliza con algunos de los eventos de El Niño más intensos que hemos visto”, incluyendo el histórico episodio de 1997-1998.

Cuando el fenómeno tocó tierra en los últimos años de los 90, provocó pérdidas económicas globales estimadas en decenas de miles de millones de dólares, recuerdan.

Según los pronósticos, un “super El Niño” podría aumentar el riesgo de sequías e incendios forestales en partes de Sudamérica, Australia y el sudeste asiático, mientras que otras regiones enfrentarían lluvias torrenciales e inundaciones más frecuentes.

“El Niño avivará el fuego del calentamiento global”

También existe preocupación por nuevos récords de temperatura global, ya que el fenómeno actuaría sobre océanos que actualmente son mucho más cálidos debido al calentamiento global.

Una de las más altas autoridades que alzó la voz al respecto fue António Guterres, secretario general de la ONU: “El Niño avivará el fuego del calentamiento global”, advirtió.

“Los impactos serán aún más fuertes, se extenderán a mayores distancias y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora”.

Y aunque aún no se puede afirmar a ciencia cierta que la llegada de El Niño Godzilla es inminente y persisten incertidumbres sobre su intensidad final, los científicos coinciden en que esta gigante ola podría influir decisivamente en el clima mundial durante los próximos años.