En las últimas semanas, el fenómeno climático de El Niño se ha tomado la agenda noticiosa por su potencial arribo para este invierno 2026. Específicamente, se ha advertido de una versión más intensa de lo normal, por lo que se le ha bautizado como “Godzilla”.
El Niño es, en resumidas cuentas, un calentamiento de la temperatura superficial del agua salada del Pacífico tropical, frente a las costas de Ecuador y Perú. Cuando esa zona del planeta se calienta, altera el clima en buena parte del mundo, dejando abundantes precipitaciones o sequías.
Matías Pino, meteorólogo de la Oficina de Servicios Climáticos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), explica a BioBioChile que cuando se presenta un calentamiento en esa zona que perdura por más de tres meses, entonces podría configurarse el fenómeno.
“Actualmente estamos en unas condiciones neutras. Todavía no estamos oficialmente bajo el fenómeno de El Niño, ya que se está presentando el calentamiento, pero no ha perdurado tres meses seguidos”, argumenta Pino, aunque agrega que hay un 90% de probabilidad de que sí se presente.
¿Qué efectos ha dejado en Chile?
El meteorólogo señala que todos los episodios “se comportan de distinta manera”, dando cuenta de que, pese a que en 2015 se presentó el mítico “Niño Godzilla”, sus efectos fueron menores a lo esperado.
“El verdadero ‘Niño Godzilla’ del 2015, que fue un evento que presentó mucho calentamiento, pero que las precipitaciones no estuvieron muy por sobre lo normal. Incluso alcanzamos déficit de precipitación a pesar de que se esperaba un Niño muy intenso”, sostiene.
Sobre esa línea, complementa que todo indicaba que sería un año de precipitaciones abundantes, pero terminó en déficit en las regiones Metropolitana, de Valparaíso y de O’Higgins, “que es donde comúnmente se esperaría, bajo condiciones de El Niño, ser más lluvioso”.
¿Por qué este 2026 se habla de El Niño Godzilla?
Recientemente, la DMC emitió su pronóstico estacional para el trimestre mayo–junio–julio, que detalla cómo serán las condiciones meteorológicas durante estos tres meses. El informe aborda la posible llegada de El Niño, indicando que modelos internacionales coinciden en una probabilidad cercana al 90%, pero que este sería moderado.
Matías Pino comenta que “ese término se le apodó más que nada por la televisión, por los medios de comunicación, ya que no está bien decir ‘Niño Godzilla’. Más bien se le podría llamar un ‘Niño más intenso de lo normal’“.
Este llegaría con precipitaciones sobre lo normal, en un territorio que abarca desde Coquimbo a Magallanes, presentándose hacia fines de mayo.
“Todas las semanas se tiene que ir actualizando y monitoreando, porque hay veces que se presenta un enfriamiento o calentamiento, que es lo que se estaría esperando. Por eso es que a finales de mes podríamos ya estar bajo este fenómeno“, sostiene el meteorólogo de la DMC, añadiendo que el paso del fenómeno podría extenderse hasta fin de año o principios del próximo.
De ser así, el verano 2027 sería más cálido en el valle y más frío en la costa.