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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En la primera interpelación a un ministro de la administración Kast, el canciller Francisco Pérez Mackenna enfrentará un cuestionario de 13 puntos que abordará temas como la adhesión de Chile al Escudo de las Américas y las relaciones con Argentina, Estados Unidos y China. La interpelación es una herramienta de fiscalización sin consecuencias inmediatas, pero puede debilitar políticamente al ministerio. Esta situación, junto a las dudas sobre la experiencia de Pérez Mackenna, genera expectativas sobre su desempeño. La jornada definirá si logra reforzarse o debilitarse.

A partir de las 15:00 de este lunes tendrá lugar no solo la primera interpelación a un ministro de la administración de José Antonio Kast, sino también la primera a un canciller en la historia de Chile.

El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, será interrogado por al menos dos horas por el diputado del Partido Socialista (PS), Nelson Venegas, a propósito de los cuestionamientos que han surgido a la luz de la gestión del secretario de Estado durante los últimos seis meses.

¿Qué es y qué implica una interpelación a un ministro?

Una interpelación es una herramienta que tienen las diputadas y diputados para fiscalizar los actos del gobierno. La Cámara puede citar a un ministro de Estado hasta tres veces al año para hacerle preguntas en relación con materias vinculadas al ejercicio de su cargo.

La asistencia del ministro es obligatoria y debe responder a todas las preguntas que hayan motivado su citación.

Es importante recalcar que una interpelación a un ministro no es lo mismo que una acusación constitucional. La principal diferencia es que la interpelación es una citación para rendir cuentas sin carácter sancionatorio, mientras que la acusación constitucional es un juicio político que puede destituir a la autoridad e inhabilitarla.

Eso sí, una interpelación puede intensificar de forma importante el desgaste político del ministerio en cuestión, pudiendo derivar, a futuro, en una eventual acusación constitucional si la situación lo amerita.

“Estoy presentando esta interpelación como una persona de izquierda, de oposición, pero creo que en este caso me gustaría que hubiera una cuestión mucho más transversal, porque vamos a hacer preguntas solamente, no es una acusación constitucional y, segundo, porque tiene que ver con Chile”, explicó Venegas.

En esta oportunidad, la interpelación se llevará a cabo en una sesión pública que podría extenderse hasta por tres horas en el hemiciclo de la Cámara, luego de que los comités parlamentarios descartaran la propuesta de realizarla en sesión secreta. Lo anterior, pese a los reparos del oficialismo de que un debate público sobre asuntos de soberanía o negociaciones comerciales debilite la posición diplomática de Chile ante otros Estados al exponer antecedentes o estrategias de carácter reservado.

Las claves que marcan interpelación a canciller Pérez

En concreto, en esta oportunidad Pérez Mackenna se enfrentará a un cuestionario de 13 puntos, donde se espera que incluya preguntas sobre la reciente adhesión de Chile al Escudo de las Américas, las tensiones con Argentina por el Estrecho de Magallanes y su polémico decreto 457, la situación del embajador chileno en Israel, Gabriel Zaliasnik, y también la respuesta ante los controvertidos dichos del embajador estadounidense Brandon Judd sobre la influencia de su país en la región.

También se espera que dentro del interrogatorio se incluya la postura del gobierno respecto de la candidatura en la ONU de Michelle Bachelet, las negociaciones arancelarias con Estados Unidos —que siguen vigentes a la espera de poder reducir o eliminar este 12,5% impuesto desde Norteamérica— y el equilibrio de las relaciones bilaterales con China.

Un factor clave que también eleva la expectativa sobre esta jornada es el desempeño mismo que tendrá el canciller, en el contexto de las dudas en torno a su experiencia política y en relaciones internacionales, lo que algunos anticipan podría abrir el riesgo de un eventual desliz en el hemiciclo.

Según fuentes de Radio Bío Bío, la oposición buscaría aprovechar la dinámica de preguntas y respuestas para dar con alguna frase de alto impacto que propine un nuevo golpe a su gestión. Arremetida que se da en un escenario de tensión donde, incluso en la interna del propio oficialismo, existirían reparos sobre la conducción de la política exterior.

Así las cosas, la jornada de hoy definirá si el ministro logra acallar los cuestionamientos y salir fortalecido, o bien si su conducción queda aún más alicaída o golpeada. Tampoco es menor que representantes de la oposición hayan advertido que los reparos a la gestión de la Cancillería se extenderán al debate de la Ley de Presupuestos en el Congreso, utilizándolo como un espacio para intensificar el escrutinio a la conducción del Gobierno.

Otras interpelaciones en la historia reciente del país

Desde 2006, se han realizado más de 30 interpelaciones a ministros de Estado. La última ocurrió en enero de 2025, cuando el diputado Henry Leal (UDI) interpeló a la entonces ministra de Salud, Ximena Aguilera. Dos años antes, en mayo de 2023, también fue sometida a este mismo proceso Carolina Tohá, quien entonces ejercía como ministra del Interior y Seguridad Pública.

También durante la administración Boric fueron interpelados los ministros María Begoña (Salud) en agosto de 2022 y Marco Antonio Ávila (Educación) en junio de ese mismo año.

El segundo gobierno de Sebastián Piñera también tuvo a varios secretarios de Estado bajo el escrutinio del Congreso. Entre ellos figuran Rodrigo Delgado (Interior), Enrique Paris (Salud), Baldo Prokurica (Defensa), Isabel Pla (Mujer), Carolina Schmidt (Medio Ambiente), Ignacio Briones (Hacienda), Jaime Mañalich (Salud), María José Zaldívar (Trabajo), Andrés Chadwick (Interior), Hernán Larraín (Justicia) y Emilio Santelices (Salud).