Artes y Cultura
Martes 17 septiembre de 2019 | Publicado a las 14:13 · Actualizado a las 14:54
Caetano Veloso: "’Lula Libre’ no es un grito que encuentre eco en multitudes inmensas"
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Los incendios del Amazonas, la defensa de los derechos civiles, las provocaciones de Jail Bolsonaro y el “funk carioca” se entrecruzan en las inquietudes actuales de Caetano Veloso, leyenda de la m√ļsica latinoamericana y padre del Tropicalismo, movimiento cultural cuyos ecos todav√≠a resuenan en el Brasil ultraconservador de estos d√≠as.

A m√°s de cinco d√©cadas del hito, la b√ļsqueda musical y pol√≠tica del cantautor no se detiene. Hoy, convertido en uno de los opositores m√°s visibles al gobierno de Bolsonaro, Veloso no ahorra en escepticismo en el diagn√≥stico de su pa√≠s.

“Es una situaci√≥n compleja. Todo lo que lograron los gobiernos de Fernando Henrique y Lula est√° desecho. Pero la verdad eso no fue mucho. O no represent√≥ cambio profundo en nuestros males estructurales. Hubo, sobretodo con Lula, un nacional consumismo, amparado en la venta de commodities -y una utilizaci√≥n autoindulgente de la corrupci√≥n- , lo que trajo escepticismo a gran parte de los seguidores del Partido de los Trabajadores”, reflexiona el brasilero en di√°logo con BioBioChile.

El oriundo de Santo Amaro (Bah√≠a) se reencontrar√° con el p√ļblico local el pr√≥ximo jueves 26 de septiembre en el Teatro Coliseo, en el marco de uno de sus espect√°culos m√°s √≠ntimos y biogr√°ficos: Caetano, Moreno, Zeca & Tom Veloso, un show donde se hace acompa√Īar por sus tres hijos.

“Elegimos canciones que tuvieran relaci√≥n con el hecho de que estar√≠amos juntos sobre el escenario. As√≠, cosas que a uno de nosotros le gustara o√≠r cantadas por nuestro grupo (o por uno de sus participantes); cosas que dijeran algo al respecto de nuestra historia familiar; cosas que explicitaran nuestra formaci√≥n cultural entraron en setlist”, explica Veloso.

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En el show, despojado de su estatus de estrella y formando una medialuna con sus herederos, el carioca recuerda an√©cdotas familiares, entona las canciones que alguna vez dedic√≥ a sus madres y les pide bailar, cantar y tocar frente al p√ļblico como si este fuese un amigo de la familia al que pretende impresionar.

(Pregunta) En escena, usted recuerda y narra momentos familiares muy √≠ntimos. ¬ŅC√≥mo lidia con la melancol√≠a de este show? ¬ŅHubo canciones que prefiri√≥ no incluir para conservarlas con usted?
(Respuesta): Sentí muchas veces (y siento) fuerte emoción cuando escucho algo que cantan mis hijos (o cuando lo canto yo) que toque en un asunto que, por alguna razón, esté resaltado en aquél período. Hay canciones que casi siempre me llevan a contener el llanto, como Todo Homem cantado por Zeca, Um só lugar, cantado por Moreno y Tom, e incluso Ofertorio, que soy yo mismo a cantar. Hay muchas canciones que podríamos estar cantando en ese show pero nos decidimos por las que están allí, por razones de estructura, para que el show dijera mejor lo que tiene que decir.

(P): Durante el concierto hay mucha camarader√≠a padre/hijo. ¬ŅDe qu√© manera vive hoy la paternidad? ¬ŅCu√°les ser√≠an sus ‚Äúadvertencias” a los nuevos padres?
(R): La paternidad es una permanente sorpresa para m√≠. Llegu√© a los casi 30 a√Īos seguro de no querer tener hijos. Yo y mi primera mujer imagin√°bamos una vida existencialista y quer√≠amos ser como Sartre y Simone de Beauvoir. Pero en 1971, cuando percib√≠ que ser√≠a posible volver a Brasil (est√°bamos exiliados), empec√© a sentir como una necesidad f√≠sica de tener un hijo. Mi mujer qued√≥ asustada. Pero cuando, en 1972, volvimos a vivir en Bah√≠a, ella, con la alegr√≠a de estar de vuelta a nuestra tierra, admiti√≥ la hip√≥tesis. Naci√≥ Moreno. Y ese fue el m√°s importante acontecimiento de mi vida adulta.

(P): ¬ŅCu√°l es la sensaci√≥n que intenta transmitir al p√ļblico en esta saga de shows? ¬ŅC√≥mo le gustar√≠a que se recordasen estos recitales con sus hijos?
(R): Cuando sent√≠ deseo de hacer un concierto con mis tres hijos, eso era un secreto solitario m√≠o. Yo hab√≠a hecho uno con Moreno en S√£o Paulo (que reproducimos una noche en Buenos Aires) y eso fue una belleza. Viendo que los otros dos empezaban a trabajar con m√ļsica, so√Ī√© hacerlo con todos. Tom empezaba su proyecto con la banda D√īnica; Zeca, que se interesaba por m√ļsica electr√≥nica y quer√≠a ser DJ, no acept√≥ la invitaci√≥n. Cuando finalmente Zeca me dijo que hab√≠a cambiado de idea y que s√≠ har√≠a un show con nosotros, llam√© Moreno y Tom. Ensayamos poco, aunque no fuera nuestro h√°bito tocar y cantar juntos en casa. La noche del estreno, yo estaba nervioso porque no quer√≠a que mis hijos sofrieran una reacci√≥n negativa del p√ļblico.

Cre√≠amos que era cosa muy √≠ntima y que solo pocas personas aceptar√≠an algo tan vulnerable y delicado. As√≠, estrenamos en un teatro peque√Īo de R√≠o e har√≠amos en otro teatro peque√Īo de S√£o Paulo, quiz√° una presentaci√≥n en Bah√≠a, que es de donde venimos (solo Zeca naci√≥ en R√≠o). La gente que vio el estreno fue entusi√°stica (sic). Pero a√ļn as√≠, cre√≠amos que ser√≠a siempre una parte peque√Īa del p√ļblico que aprobar√≠a nuestro trabajo: gente que ya conoc√≠a mucho de mi trabajo y de mi historia art√≠stica y familiar. Luego tuvimos que hacer en teatros grandes y al aire libre, volver a varias capitales y, por fin, presentar para p√ļblicos de otros pa√≠ses. La reacci√≥n positiva de amigos y desconocidos italianos, americanos, ingleses, espa√Īoles o austr√≠acos fue sorpresa sobre sorpresa.

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(P): Usted ha sido cr√≠tico del gobierno de Bolsonaro. ¬ŅCu√°l es su opini√≥n respecto a la posici√≥n del presidente de Brasil, por ejemplo, frente a los incendios en el Amazonas y el rechazo a la ayuda internacional?
(R): Soy visceralmente contra las ideas de los que llegaron al poder en Brasil ahora. No es sorpresa lo que dice y hace el nuevo presidente. √Čl y su grupo m√°s cercano han anunciado todo antes de las elecciones. Ahora es mirar adelante y ver lo que Brasil puede hacer de s√≠ mismo. Mis opiniones y mis gustos no coinciden con los de aquellos que han elegido el grupo, pero ellos son gran parte de la poblaci√≥n de Brasil (a√ļn no sean la mayor√≠a) y eso dice mucho sobre el alma de nuestra gente. Hay que saber c√≥mo actuar para permitir que camine adelante la creaci√≥n de un pa√≠s interesante, original, creativo, como Brasil tiene la oportunidad (y tal vez la vocaci√≥n) de ser. No es f√°cil. Pero no est√° descartada la posibilidad de acci√≥n que conduzca a ello. En cuanto a la Amazonia, hay presi√≥n interna e internacional sobre el gobierno. Y esto reacciona con groser√≠a pero tambi√©n con cuidados para no perder demasiados parteros comerciales.

(R): ¬ŅCree que Brasil atraviesa una situaci√≥n cr√≠tica? ¬ŅDebiese existir una preocupaci√≥n continental respecto a las decisiones de Bolsonaro en materia de derechos civiles?
(R): Es una situaci√≥n compleja. Todo lo que lograron los gobiernos Fernando Henrique y Lula est√° desecho (…). La prisi√≥n de Lula no parece muy justa o mismo legal. Pero antes y despu√©s de √©l, los brasile√Īos vieron ir para la c√°rcel gente rica y poderosa, cosa que nunca fue habitual en nuestra sociedad. Y Brasil no tiene una tradici√≥n de mantener sus figuras populistas en la memoria por demasiado largo per√≠odo de tiempo (sic). Get√ļlio Vargas no dej√≥ algo como el peronismo en Argentina, por ejemplo. As√≠, hay gente que grita “Lula livre”, pero no es un grito que encuentre eco en multitudes inmensas. A√ļn as√≠, las decisiones represivas que van siendo tomadas por el gobierno que los electores han elegido encuentran resistencia en las instancias jur√≠dicas, en la prensa y en la opini√≥n p√ļblica. El continente latinoamericano tiene motivos para preocuparse con esas tensiones en Brasil. Ellas reflejan una tendencia peligrosa del mundo en estos tiempos.

(P): Por la misma coyuntura pol√≠tica brasile√Īa, se le ha visto muy activo en la agenda cultural. ¬ŅCu√°les son las motivaciones que lo impulsan hoy a pronunciarse como l√≠der de opini√≥n?
(R): No me siento ni me considero un líder de opinión. Soy un cantante y así soy visto por toda la gente. Traté de dejar claro, mientras estábamos en el período electoral, que me ponía contra el grupo que ahora está en el palacio del Planalto. Después, simplemente traté de adherirme a algunas manifestaciones de grupos que defienden derechos humanos y el equilibrio ambiental.

(P): ¬ŅCu√°les son hoy sus inquietudes musicales? ¬ŅCu√°les son los g√©neros que llaman su atenci√≥n?
(R): Me interesa el funk carioca (hoy m√°s paulista, con los videos de Kondzila), y la m√ļsica de carnaval de Bah√≠a (sobretodo el “pagod√£o“). Atento al fen√≥meno de la canci√≥n “sertaneja”, que viene del centro-oeste, tengo todav√≠a mayor identificaci√≥n con las m√ļsicas del litoral. Desde afuera, llegan cosas interesantes desde el hi-hop, sobretodo en sus ritmos y programaciones electr√≥nicas (una vez que es casi siempre imposible comprender lo que dicen los MCs), gente como Kanye West o Drake; experimentalistas como James Blake; la fuerza global del reggaet√≥n; la tradici√≥n de R&B estadounidense siempre renovada. Hay en Brasil figuras nuevas muy buenas, del cantautor (y gran arreglador) carioca Thiago Amud al grande renovador de la m√ļsica instrumental de Bah√≠a Letires Leite, con su quinteto y con la Orkestra Rumpilezz.

(P): Han pasado m√°s de 50 a√Īos de su debut como solista y de la explosi√≥n de Tropicalia y la “nueva bossa nova”. ¬ŅEn qu√© aspectos de la m√ļsica y la cultura contempor√°nea ve los efectos de esos discos y de aquella √©poca?
(R): La bossa nova, que vino cerca de diez a√Īos antes de nosotros tropicalistas, tuvo una influencia inmensa, sea en Brasil, sea en el mundo. Fue admirada e imitada por figuras de punta, como Miles Davis, y, despu√©s, por el pop dulce y tonto, las pel√≠culas de Hollywood e incluso la publicidad. El tropicalismo lleg√≥ como si fuera su opositor, pero ten√≠amos consciencia del aspecto revolucionario de todo kilo que hizo Jo√£o Gilberto, Jobim, Carlos Lyra, Boscoli, Menescal, Nara Le√£o y Vinicius. No creo que hayamos influenciado (a) los que llegaron despu√©s, pero cambiamos el ambiente cr√≠tico; lo que hicieron Milton, Djavan y los rockeros de los a√Īos 1980 no ser√≠a posible sin la apertura que el tropicalismo trajo.

(P): ¬ŅCu√°les son sus criterios al momento de escoger las canciones de un concierto, teniendo en cuenta un cat√°logo tan extenso?
(R): El criterio viene con el momento.

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(P): Se cumplieron 50 a√Īos de Woodstock. ¬ŅCu√°les artistas no podr√≠an quedar ausentes de un ficticio “Woodstock de la m√ļsica latinoamericana (de todos los tiempos)‚ÄĚ?
(R): Curiosamente, aunque yo haya sido uno de los que trajeron la noción de contracultura a Brasil, la palabra Woodstock no tenía sentido para mí. Entre 1968 y 1969 yo estaba en prisión. En octubre de 69 fui para Londres exiliado. Allí, en poco tiempo conocí el festival de la isla de Wight.

Para m√≠, lo importante pas√≥ en aquella isla: v√≠ a Bob Dylan, Miles Davis, Jimmi Hendrix, The Who, The Doors, decenas de grandes figuras del rock y del pop – y estuvo, por dos a√Īos consecutivos, entre 600.000 personas de vida hippie. Un d√≠a, salimos de las barracas y fuimos al otro lado de la peque√Īa monta√Īa que separaba la playa del sito del festival y, frente al mar, est√°bamos todos – como unas 400.00 personas, desnudas. Al fin de la tarde, volvimos para ver Joni Mitchell As√≠ que, Woodstock, con su lluvia y tal, es cosa de que solo o√≠ hablar mucho despu√©s que volv√≠ a Brasil en el 72. El nobre no me inspira nada.

(P): ¬ŅSu m√°xima referencia de la m√ļsica chilena? ¬ŅAlguna banda o m√ļsico que prefiera?
(R): Ha sido siempre Violeta Parra.

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