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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El grupo de danza contemporánea de Los Lagos presentó su séptima experiencia escénica, "Doméstica: danzas de lo privado y lo público", creada durante el encierro pandémico. Cuatro mujeres de entre 38 y 52 años realizaron unipersonales desde sus habitaciones, abordando temas como ansiedad, identidad y cercanía a la muerte. Con la energía acumulada, construyeron una obra que explora la frontera entre lo íntimo y lo público, con reflexiones universales sobre la existencia humana. La propuesta, que se estrenó en Espacio Vitrina en 2023, busca conectar con las emociones vividas durante la pandemia, en un viaje emotivo que invita al público a reflexionar sobre la identidad, el cuerpo y la memoria. La obra combina elementos de danza contemporánea, teatro físico, proyecciones y música original, culminando en un final catártico que invita al público a unirse en la danza.

La cía. Danza Reverso de la Región de Los Lagos es considerada un referente regional y nacional: el jueves 9 se presentará por tercera vez en los Temporales Teatrales.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

El encierro pandémico fue el impensado contexto de la séptima experiencia escénica de este grupo de danza contemporánea de la capital de la Región de Los Lagos y que tiene 13 años de trayectoria.

Fue un período nutritivo, creativo y fértil pese a que la comunicación indirecta digital jugaba el típico rol contradictorio al limitar el contacto entre sensibilidades en un momento crítico.

En ese ambiente cuatro mujeres, hoy de entre 38 y 52 años, crearon unipersonales en lo íntimo-privado de sus habitaciones. Ansiedad, identidad, cercanía a la muerte y goce fueron los núcleos temáticos que generaron movimientos corporales y sus respectivas sensaciones-emociones.

Luego, con toda esta energía acumulada, las intérpretes construyeron una nueva realidad en la frontera entre lo íntimo-privado y el estado público de encierro. En una propuesta integrada que dialoga y aporta reflexiones y preguntas comunes y universales sobre la existencia humana.

En Doméstica: danzas de lo privado y lo público, estrenada en Espacio Vitrina en 2023, “proponemos viajes emotivos que, probablemente, tuvieron todas las personas durante la pandemia”, sintetiza Carolina Contreras, actriz y directora de este montaje.

Pieza por pieza

¿Qué sugeriste a cada intérprete encerrada en pandemia?

“En 2022 éramos cuatro mujeres que, como intérpretes, nos habíamos quedado aisladas y sin trabajo, tratando de sobrevivir con clases y reuniones virtuales. Les propuse que cada una creara en su pieza algo que, más que buscar una dirección determinada en la danza, fuera al inicio una especie de desahogo.

“Las temáticas surgieron con lo que cada una se conectó en esos momentos de crisis: identidad, cercanía a la muerte, ansiedad y goce. Después, cuando se dieron las condiciones empezamos a buscar una unidad escénica”.

¿Era probable que solas y a la distancia surgieran cosas muy distintas?

“Creo que todos, todas, al principio de la pandemia, de alguna manera vivimos una crisis existencial. Y en ese marco, en el trabajo corporal que se hizo, apareció el tema sobre cómo cada una lo estaba viviendo”.

¿Apenas pudieron juntarse le dieron un contenido escénico?

“En cierto momento vimos que esto daba para hacer una obra, para presentar estos caminos que recorrimos y las reflexiones que hicimos. La obra se titula Doméstica, danzas de lo privado y lo público porque está en ese punto intermedio. Hay un espacio íntimo que nosotros abrimos al público, y la obra juega con esas capas.

Hay momentos que son muy cotidianos, muy íntimos. Por ejemplo, una pista de audio que son los WhatsApp que nos mandábamos en pandemia. También tiene momentos escénicos, con la ficción del teatro. Transita entre lo privado y lo público”.

Doméstica, foto de Camila Gómez

Repliegue forzoso y trabajo colectivo

¿Puedes precisar el alcance que le das a la relación entre lo privado y lo público?

“Lo íntimo, lo privado, es lo que se vivió dentro de las cuatro paredes, en el hogar de cada una, mientras que lo público alude a lo que se muestra de esa experiencia en un escenario.

“Nosotras, como intérpretes, en ese periodo vivimos una crisis, en pandemia todo el mundo se replegó ¿cierto? Pero nuestro trabajo es colectivo, esencialmente público.

“En ese repliegue forzoso, aparecen estas reflexiones y, claro, nos preguntamos cómo era bailar sola en la casa y cómo era bailar con público. Allí surgen esas reflexiones que aparecen en la obra”.

¿Con qué intensidad y profundidad es posible manifestar esas experiencias?

“A través de los cuatro matices que te comenté, compusimos viajes emotivos que, probablemente, tuvieron todas las personas en esa época. Todo el mundo pasó por esas mismas preguntas. Y, claro, los unipersonales van apareciendo en distinto orden en la obra, y todas en conjunto hacen una reflexión, cada una aporta desde un lugar”.

Onírico, rítmico y musical

¿Cómo defines la línea de danza de tu grupo? Hay convencionales y otras más innovadoras?

“No sé, es difícil encasillar. El lenguaje de la danza contemporánea tiene esta posibilidad más subjetiva del movimiento, a diferencia del teatro más convencional. En la obra hay una idea un poco más onírica, una amplitud en la manera cómo emerge el movimiento. También hay una idea rítmica y ciertas técnicas que nosotros ocupamos, asociadas a la danza contemporánea.

“También hay presencia del gesto y movimiento más asociado al teatro físico, que hace de bisagra con el teatro. Hay proyecciones también, texto, componentes dramáticos.

“Importante es también la música de la obra, creada por el compositor Tomás Ferrada que también trabajó a distancia, porque es parte del equipo. Cada una le fuimos entregando ideas, propuestas, referentes… Son recursos que, más que para encasillar la obra, están al servicio del discurso que proponemos”.

¿Predomina lo emotivo, no hay historias?

“No hay historias particulares. Sí un viaje emotivo que termina con una invitación a que el público suba al escenario y viaje con nosotras. Siento que el final es como una victoria, porque terminamos todos bailando en una suerte de catarsis, justamente, contrariando esta cosa pandémica de la soledad.

“Con todo esto abrimos cuatro preguntas que sustentan el montaje: ¿Quién soy? ¿Dónde habita el cuerpo? ¿Dónde habita la memoria? ¿Cómo nos relacionamos?

“Tenemos una compañera que nació en otro país y reflexiona sobre la identidad. Y todo en un ambiente de encierro, de duelo también, como la que reflexionó a propósito de la muerte. La obra trasluce momentos de ese encierro y el conflicto que produce”.

Doméstica, foto de Camila Gómez

XXXVII Temporales Internacionales

Teatro de Puerto Montt
03 al 25 julio 2026

Doméstica: Danzas de lo privado y lo público

Idea original y dirección: Carolina Contreras Intérpretes creadoras: Cía. Danza Reverso (Paulina Aburto, Verónica Arellano, Julia Björkström, Carolina Contreras)
Composición musical y sonido: Tomás Ferrada

Diseño iluminación: Camila Alarcón
Fotografía: Camila Gómez, Franco Sancho.
Gráficas: Constanza Valderrama

Casa del Arte Diego Rivera
Quillota 116. Puerto Montt.
Jueves 09, 19.00 horas. Entrada general,
$ .2.000. +11 años.

Programación Temporales Teatrales