Esta obra, que debate -también- sobre el derecho a cambiar de punto de vista, tuvo como referencia diversos documentos escritos, como el Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, firmado para enfrentar el estallido social.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Así lo plantea Jesús Urqueta, destacado director teatral que sólo este año completa cinco montajes de matriz distinta donde predominan las pasiones moderadas y/o exaltadas (“Primavera con una esquina rota”, “Callas”, “Stalin”, “Lluvia constante”).

En Todo acuerdo escrito es una mentira dos jóvenes, que también protagonizan una historia de amor, lideran el Movimiento Ciudadano Definitivo en “una ficció distópica que sitúa al país en 2079, cuando la ciudadanía se toma el poder por las armas y derroca a la dictadura moral y capital, impuesta por el neoliberalismo de extrema derecha”.

Desde un ángulo político anarquista, esta creación colectiva pone, a ambos líderes, en la disyuntiva de “tomar decisiones respecto de cuál es la nueva forma que debería instalarse para que la sociedad pueda convivir”.

Sólo una mesa, apoyos sonoros e imágenes acompañan al trabajo actoral para que los cuerpos, las voces y las palabras sean los soportes del relato.

Además, se propone una visión futurista “desde lo humano, sin tecnologías, una versión 10.0 del anarquismo, que sitúa a Chile en 50 ó 100 años más, igual o peor que hoy”, comenta el director Jesús Urqueta.

Cristóbal Sánchez

Dos generaciones

¿Por qué, según dice el título, un acuerdo escrito es sinónimo de mentira?

“Esta obra tiene un origen interesante, ya que una generación joven de creadores me invita -que soy de una generación mayor- a establecer una mirada conjunta sobre Chile y la política como ejercicio de memoria sobre el futuro, desde el presente y utilizando el pasado. Este cruce intergeneracional me reencuentra con el joven que fui.

“Concordamos que las cosas que nos marcan en 90% son las leyes escritas que nos rigen: leyes que son negadas o evadidas… el caso del abogado Hermosilla es la guinda de la torta.

“Lo digo también a propósito de las constituciones y convenciones… Así como van las cosas el futuro será distópico con leyes acordadas por el poder en un papel que no tiene valor para los ciudadanos.

“Hay un poder que suscribe este tipo de leyes y una política oficial alejada de la ciudadanía. Fíjate: se cumplieron cuatro años del Acuerdo de noviembre de 2019 y sólo ha servido para salvar a la clase política”.

Sociedades y personas

¿Coincides con el pensamiento anarquista?

“Las cuatro cosas que me han formado en la vida son la solidaridad, el apoyo mutuo, la autogestión y la autorregulación. Ahora, uno vive en una sociedad neoliberal, somos ciudadanos neoliberales, ahí se originan todas nuestras luchas. Esta lógica nos hace bipolar o súper consecuentes.

“Sí coincido con el pensamiento anarquista, sobre todo entendiendo la Anarquía como orden sin autoridad. Coincido bastante con los postulados de Piotr Kropotkin (1842-1941)*”.

*(NE. El príncipe revolucionario ruso Kropotkin postuló “una sociedad comunista descentralizada, libre del gobierno central y basada en asociaciones voluntarias de comunidades autónomas y empresas dirigidas por trabajadores”.)

Jesús Urqueta

Se asocia al anarquismo con romper semáforos, paraderos…

“Afirmación que viene del sistema que nos maneja y que se vende a través de la prensa… La acción directa no es sólo la intervención violenta de las cosas. En todo caso, el uso de la violencia está avalada por el derecho a la rebelión, la facultad de un pueblo para auto protegerse de una tiranía.

“La obra toma el derecho a la rebelión como herramienta real de cambio cuando un país se encuentra en dictadura. Es la anarquía –entendida como orden sin autoridad- y el Confederalismo Democrático lo que plantean los personajes como la forma más honesta para la construcción de una sociedad distinta, sin líderes que nos representen.

“Plantea la gran discusión de los siglos XX y XXI, que la militar no es la única dictadura posible, también la tiranía del capital y de la moral. En sistemas democráticos con grandes desigualdades existe la tiranía. El neoliberalismo extremo tiene un carácter de Dictadura del Capital”.

Voces y palabras

La propuesta tiene un claro sesgo discursivo…

“En el texto final dejamos las palabras que remitían a un tipo de acción, el lugar emocional desde donde se decía ese texto sobre el futuro de Chile, incluido el lenguaje que se utiliza.

Una mirada futurista no tiene por qué ser una perspectiva mejor, hollywoodense y con grandes tecnologías. En la obra, la vida se parece a la de los ‘90 o a la de hoy.

“Desde ese lugar tomamos las teorías sobre el futuro que afirman que involuciona: una mirada que tiene que ver con el clima, con el aire que respiramos -una neblina constante-, con el agua como un bien de lujo…”

¿Acentúan lo feminista con el perfil fuerte y valiente de la protagonista?

“Al final, la palabra y la persona es lo que queda como lo más relevante en situaciones donde hay dolor, porque se han perdido amigas y amigos en una revolución. Beatriz llega al relato sabiendo de la traición de Arturo, una decisión que no ocultamos.

Todos saben que él traicionó, así como se sabía que el Pato Aylwin apoyó el golpe militar y es cómplice pasivo de los crímenes de la dictadura. Arturo dejó escapar a los que gobernaban por razones que él considera son mejores”.

¿Desde el texto se explica el conflicto?

“No. Pienso que el público debe pensar, trabajar. Si saliste de tu casa… sigue trabajando y construyamos juntos la obra. El espectador no tiene que estar cómodo en la butaca, sino odiando o queriendo emocionalmente, pensando…

“Estamos en un marco de confianza e intimidad, los personajes muestra sus emociones y pueden hacer lo que quieran y defender con pasión su postura.

Ambos actores, que tienen cuatro años de egresar, son los gestores del proyecto y ganaron un financiamiento. Hacen un trabajo en serio. Es un honor para mí trabajar con ellos, además de darme pega.

“Respecto de la manera de dirigir, pienso que en cada obra se trabaja de una manera distinta. Puede tener estilos que más gustan, pero no puedo dirigir desde lo que hago siempre. Voy descubriendo cómo dirigir cada obra y, ahora, cómo llevarla a los cuerpos de dos actores jóvenes”.

Cristóbal Sánchez

Todo acuerdo escrito es una mentira

Dramaturgia: Creación colectiva Karla Meriño, Adrián Díaz, Josefa Shultz y Proye4cto TAEM
Dirección: Jesús Urqueta.
Elenco: Karla Meriño, Adrián Díaz

Diseño escénico: Tamara Figueroa AS
Realización: Taller El Litre
Composición musical: Álvaro Pacheco
Jefe técnico y operador: Francisco Herrera
Fotografía: Cristóbal Sánchez
Diseño multimedia: Ignacio Díaz
Prensa y comunicaciones: Claudia Palominos
Producción: Josefa Schultz
Financiamiento: Fondart

Teatro del Puente
Parque Forestal s/n.
Miércoles a domingo, 20.00 horas.
Entrada general $ 6.000; estudiantes y personas mayores $ 4.000.
https://shorturl.at/alLNX