El boxeo mundial enfrenta una importante polémica. Esto luego de que Oleksandr Usyk venciera a Rico Verhoeven el último fin de semana -con el título CMB en juego-, por un nocaut técnico (TKO) que se materializó cuando la campana ya había señalado el fin del undécimo round.
El ucraniano, reconocido antes de este combate como el rey libra por libra de la disciplina, arribó al evento en Egipto con claro favoritismo, pues Rico venía de dejar el kickboxing en 2025 y solo contaba con una pelea anterior de boxeo, explica The Sun.
Sin embargo, el oriundo de Países Bajos sorprendió a todos y estuvo muy cerca del batacazo. De hecho, para los especialistas en la materia, Verhoeven iba ganando con claridad en las tarjetas. Eso, hasta que llegó el penúltimo round. Y con ello la controversia.
Resulta que Usyk tuvo un momento de claridad y se fue con todo encima de Rico, sabiendo que precisaba al menos un derribo de su rival para emparejar las cosas. Así, con un derechazo, acabó enviendo a su rival a la lona, cuando quedaban 23 segundos para terminar el asalto.
Rico se levantó poco a poco. Respiró. Y le dijo al árbitro que estaba en condiciones de continuar, mientras el reloj oficial siguió avanzando y llegó hasta 8 segundos cuando se detuvo nuevamente.
En total, el juez demoró casi 30 segundos e invitó a reiniciar la acción. Usyk otra vez atacó y, aunque Rico lanzó un par de manos para defenderse, el referí detuvo todo y sancionó el TKO. Verhoeven habló e intentó seguir, pero no lo dejaron.
KO después de la campana y amenaza de apelación
La decisión indignó a Rico Verhoeven, que advirtió que planea apelar su polémica derrota.
Sin ir más lejos, en diálogo con el portal Boxing News, Rico arremetió contra el juez y remarcó que, tras ver los videos, la determinación se realizó cuando la campana ya había anunciado el fin del round.
“Claro que se cometen errores, pero él tiene que admitir su equivocación. Deberían revisar las imágenes y declarar la pelea nula o recurrir a las tarjetas de puntuación de los jueces”, afirmó.
De hecho, un video subido por un espectador da cuenta del ruido del fin del asalto y la posterior decisión del árbitro.
“Si hubieran ido a por las tarjetas, en ese momento yo habría estado por delante en puntos”, reclamó.
“Creo que vamos a presentar una apelación porque esto no tiene sentido. Estuvimos a punto de llegar al final. Es totalmente absurdo. El árbitro debe saber lo que hace”, agregó.
Finalmente, Rico Verhoeven remarcó que “cuando el árbitro intervino, no me quedé aturdido ni nada por el estilo. Lo miré pensando: ¿Por qué lo detienes?”.