Artes y Cultura
Sábado 04 agosto de 2018 | Publicado a las 09:41 · Actualizado a las 17:33
Ministerio de las Culturas, ministerio del miedo
Publicado por: Ezio Mosciatti
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Esta columna, que refleja mis opiniones personales, se basa en lo que ha aparecido en muchos medios de prensa y en muchas conversaciones sostenidas estos meses. Omito sus nombres porque no me parece justo vincularlos a mis opiniones y, menos, dejarlos expuestos. Es una columna subjetiva alimentada por lo que considero un mal manejo del Ministerio y por la falta de políticas culturales y lineamientos claros, lo que en cierto grado es de larga data y supera a este gobierno.

Ministerio de las Culturas, ministerio del miedo

Arbitrariedad, impulsividad, razzia política, una estrategia bien elaborada para hacer cambios profundos y muy conservadores a la ley e institucionalidad del Patrimonio Cultural. Estas son algunas de las hipótesis que circulan entre rumores y miedo, especialmente

La falta de claridad sobre el actuar del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en especial en relaci√≥n al despido de personas (v√≠a renuncia no voluntaria o no renovaci√≥n de contrato), no s√≥lo ha generado muchas especulaciones y elucubraciones (como este art√≠culo), tambi√©n han llevado a cierta inmovilidad: ‚Äúel que nada hace, nada teme‚ÄĚ.

Primero fue la solicitud de renuncia no voluntaria a √Āngel Cabeza, director de la Dibam (cargo de Alta Direcci√≥n P√ļblica). Luego se fueron sucediendo las renuncias no voluntarias de Alejandra Serrano, directora del Centro Cultural La Moneda, Pablo Andrade, director del Museo Hist√≥rico Nacional y, hace unas semanas, de Roberto Farriol, director del Museo Nacional de Bellas Artes.

A lo anterior se suma el despido -no renovaci√≥n de contrato- del Servicio del Patrimonio del arquitecto Jos√© Piga. Sin embargo, √©l podr√° seguir en el cargo experto en conservaci√≥n y restauraci√≥n de monumento indicado en la Ley 17288, cargo que dura tres a√Īos (a menos, que por primera vez, sea cambiado antes de cumplir su periodo).

Debemos sumar la renuncia voluntaria ‚Äďante despido inminente- de Ana Paz C√°rdenas, Secretaria del CMN. Esto, para nombrar los m√°s relevantes.

Las razones para despedir a estas personas (Cabeza, Serrano, Andrade, Farriol) han sido diversas, con un denominador com√ļn, a mi juicio: las razones han sido d√©biles, poco cre√≠bles, al punto de despertar serias dudas, fomentar las elucubraciones, estimular las desconfianzas (mucho m√°s all√° de lo que se produce con un cambio de gobierno) y, en especial, generar miedo.

¬ŅEl Patrimonio en la mira?

Una de las razones esgrimidas para estos despidos es que todos ellos, salvo Alejandra Serrano, estaban estrechamente vinculados al Patrimonio y al CMN, un espacio donde el actual Gobierno y el Subsecretario de Patrimonio, Emilio de la Cerda, tienen un particular interés: desean modificar las leyes y la institucionalidad, generando un marco más conservador (lease menos ciudadano y participativo) y, para algunos, más proclives a las inmobiliarias.

Para lo anterior es muy importante, y casi esencial para una buena estrategia, sacar a personas directamente vinculadas al Patrimonio y al CMN que tengan un conceptos m√°s participativos, inclusivos y democr√°ticos: √Āngel Cabeza, Pablo Andrade, Roberto Farriol, Ana Paz C√°rdenas (aunque sin derecho a voto, era la secretaria del CMN) y Jos√© Piga. Y si no logran tener reemplazantes a tiempo, bien sabemos que los subrogantes no tienen peso.

Vale destacar en este punto que, en el primer Gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera, siendo Emilio de la Cerda Secretario del CMN, este organismo aprob√≥ muy pocas declaratorias, en especial Zonas T√≠picas y Sitios de Memoria…

Razones Políticas

Otra versi√≥n que ha circulado para todas estas desvinculaciones, salvo nuevamente la de Alejandra Serrano, es que todos ellos ser√≠an cercanos a √Āngel Cabeza, exdirector de la Dibam que mantuvo una larga y dura disputa con Ernesto Ottone y Nivia Palma. Disputas de poder vinculado a la cultura, a diferentes grupos, bandos o ‚Äúcofrad√≠as‚ÄĚ art√≠sticas (que responden a distintos factores, como casas de estudio, posturas ideol√≥gicas, amistad, entre otros) pero tambi√©n de mirada y concepci√≥n del rubro.

Esta versi√≥n, sin embargo, resulta d√©bil, ya que Farriol fue nombrado el 2012 por Pi√Īera y ni √©l ni Andrade eran cercanos a Cabeza, salvo las relaciones propias generadas por el desempe√Īo de sus cargos.

Impulsividad

Un factor que ha estado presente en las cuatro solicitudes de renuncia no voluntaria es, aparentemente, la impulsividad.

A √Āngel Cabeza se le pidi√≥ la renuncia luego que apareciera un art√≠culo muy negativo, parcial y con muchas imprecisiones -mal intencionado, dicen algunos-, en un medio de prensa. Otra versi√≥n es que el problema hab√≠a surgido porque, al no estar habilitadas las oficinas de la Subsecretar√≠a de Patrimonio, Emilio de la Cerda le habr√≠a pedido la oficina institucional del Director de la antigua Dibam, hoy Servicio del Patrimonio, a √Āngel Cabeza, a lo que √©ste se neg√≥. Eso habr√≠a generado gran molestia en Emilio de la Cerda.

La Ministra de las Culturas, basada en la encuesta de consumo cultural, cuestioni√≥ la gesti√≥n de los centros culturales, responsabiliz√°ndolos por la baja concurrencia de p√ļblico a √©stos. Alejandra Serrano le respondi√≥ a la ministra, a trav√©s de la prensa, diciendo que no se deb√≠a generalizar, que el CCPLM estaba cercano al tope de visitantes y que, aumentar las visitras, significar√≠a deteriorar la experiencia de visitar sus muestras. Un par de semanas despu√©s fue destituida sin razones de peso.

Pablo Andrade fue abruptamente despedido luego que surgiera una fuerte controversia en redes sociales por una exposici√≥n ‚Äďque se hab√≠a inaugurado un mes antes, a la que hab√≠a sido invitada la ministra y no hab√≠a asistido- por la inclusi√≥n de una foto y una cita del general Pinochet (junto a citas e im√°genes de Salvador Allende, Patricio Aylwin, Gabirela Mistral, etc., donde perosnajes importantes de nuestra historia daban sus conceptos de libertad).

Alberto Farriol sali√≥ luego de que ANATRAP (Asociaci√≥n de trabajadores del Patrimonio) enviaran una carta acusando a director del MNBA de acoso laboral contra una curadora y de un mal ambiente laboral en la instituci√≥n. Estas acusaciones han sido rebatidas y Farriol ha sido apoyado por la ANFUDIBAM (Asociaci√≥n Nacional de Funcionarios de la Dibam) por medio de 3 declaraciones p√ļblicas y por una carta firmada por 29 funcionarios del Museo.

A lo anterior se suma una versi√≥n que afirma que, a principios de mayo, en un homenaje a Nemesio Ant√ļnez, la Ministra de las Culturas Alejandra P√©rez se habr√≠a parado y retirado abruptamente del lugar molesta por no haber sido mencionada en los primeros lugares en un discurso inaugural.

Lo concreto es que no hay certezas, todas las diversas razones que se dan son posibles, pudiendo ser complementarias. Muchas razones, por si solas parecen de poco peso, mezquinas, que reflejan inseguridad. O hay un manejo político mucho más estratégico de lo esperado.

En otras palabras, puede haber un actuar impulsivo, por un lado, combinado con otro muy estrat√©gico… una combinaci√≥n de ‚Äúmiedo‚ÄĚ.

Lo cierto es que diversas autoridades y funcionarios est√°n con miedo, un miedo que se siente al hablar o tratar de hablar con algunos de ellos. Un miedo que inmoviliza, lo que puede ser muy da√Īino en algunos aspectos pero que puede permitir actuar con mayor libertad en otros.

Como sea, el ambiente en algunas instituciones culturales est√° ‚Äúcargado‚ÄĚ, t√≥xico, por la incertidumbre y el miedo que las renuncias no voluntarias o la no renovaci√≥n de contrato han provocado.

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