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Científicos logran una solución al misterio de por qué la Luna está inclinada
Publicado por: Agencia SINC
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El √°ngulo de 5¬ļ que presenta hoy la √≥rbita lunar respecto al plano orbital de la Tierra podr√≠a ser fruto de la acci√≥n gravitatoria que, en el pasado, ejercieron peque√Īos cuerpos planetarios de su entorno. As√≠ lo indican las simulaciones de dos astr√≥nomos, que ofrecen una posible soluci√≥n a este problema irresuelto. La inclinaci√≥n hace que veamos eclipses lunares cada seis meses, en lugar de uno al mes.

Una de las teor√≠as m√°s aceptadas sobre la formaci√≥n de la Luna es que nuestro sat√©lite surgi√≥ de los fragmentos expulsados ‚Äč‚Äčpor la colisi√≥n de un objeto de tama√Īo planetario con la Tierra primitiva. Sin embargo, los modelos predicen que, tras ese impacto, la √≥rbita lunar deber√≠a haberse quedado en el plano ecuatorial de nuestro planeta.

Pero no fue as√≠. Aunque al principio se situara en ese plano, algo pas√≥ despu√©s, porque ahora la √≥rbita de la Luna est√° inclinada unos 5¬į, diez veces m√°s de lo esperado. Por eso los eclipses se producen solo en dos puntos de su trayectoria y aproximadamente cada seis meses, en lugar de uno al mes.

Esta discrepancia entre la teor√≠a y la realidad se conoce desde hace tiempo como el ‚Äėproblema de la inclinaci√≥n lunar’, pero ahora una pareja de investigadores del Observatorio de la Costa Azul (Francia) presentan una posible soluci√≥n en la revista Nature.

Los astr√≥nomos Kaveh Pahlevan y Alessandro Morbidelli han efectuado simulaciones por computador para entender los l√≠mites f√≠sicos en los que se cre√≥ el sistema Tierra-Luna. Los resultados revelan que la √≥rbita lunar se inclin√≥ debido a interacciones gravitacionales, sin contacto, con objetos planetesimales o peque√Īos cuerpos planetarios, que fueron creciendo en el primitivo sistema solar interior.

‚ÄúLa √≥rbita lunar que observamos actualmente se puede reproducir a partir de la interacci√≥n con una peque√Īa cantidad de masa (aproximadamente de 0,0075 a 0,015 masas terrestres, que pudo acabar incorpor√°ndose a la Tierra) transportada por unos pocos cuerpos, de acuerdo con las limitaciones y lo que dicen los modelos”, se√Īalan Pahlevan y Morbidelli.

Los autores muestran que unas pocas decenas de millones de a√Īos despu√©s de la formaci√≥n de nuestro sat√©lite, el sistema Tierra-Luna alcanz√≥ unas condiciones √≥ptimas para que la √≥rbita lunar se ‘excitara’ con los encuentros gravitacionales, por lo que se inclinar√≠a por el efecto acumulativo de las interacciones con las masas de los cuerpos planetarios. Esta informaci√≥n tambi√©n puede ayudar a comprender mejor c√≥mo pudo ser la evoluci√≥n conjunta entre la Tierra y su sat√©lite.

‚ÄúLos modelos anteriores sobre el origen de la inclinaci√≥n de la Luna se basan en procesos complejos que implican una resonancia gravitatoria peri√≥dica con el Sol o de la Luna con su disco precursor, en ambas casos con bastantes limitaciones para tener √©xito; pero el nuevo mecanismo es m√°s mucho m√°s sencillo‚ÄĚ, valora la astrof√≠sica Robin Canup, del Southwest Research Institute (Boulder, EE UU), en otro art√≠culo paralelo en Nature.

Interacciones sin colisi√≥n podr√≠an haber desviado la √≥rbita de la primitiva Luna desde un plano ecuatorial a los 5¬į de inclinaci√≥n que presenta hoy. / Robin Canup/Nature

Interacciones sin colisi√≥n podr√≠an haber desviado la √≥rbita de la primitiva Luna desde un plano ecuatorial a los 5¬į de inclinaci√≥n que presenta hoy. / Robin Canup/Nature

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