Notas
El fin del mundo que no fue y el fin de a√Īo como es
Publicado por: José Antonio Palma
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El ‚Äėfin del mundo‚Äô que acecha las mentes de los incautos termina por embargarnos a todos. Mensajes apocal√≠pticos atiborran p√°ginas y minutos en los medios de comunicaci√≥n. ¬ŅCu√°l es el sentido de dar cabida a estas burdas elucubraciones que no tienen ninguna justificaci√≥n? ¬ŅPor qu√© la ‚Äúprensa‚ÄĚ contin√ļa con esa terror√≠fica labor de difundir mensajes catastr√≥ficos?

Mientras la sociedad de clases se naturaliza día a día, poco a poco -como el agua que reafirma el adobe- la omisión de información opacada por barullos infundados, termina por consolidar el yugo de la opresión, la acumulación de capital de unos pocos a costa del trabajo de unos muchos y este modelo económico que premia el individualismo, la competencia y el egoísmo.

En este fin de a√Īo, marcado por los presagios mal interpretados de los mayas, deber√≠a permitirnos redoblar nuestra guardia ante los embates que se avecinan. No acab√≥ el mundo este 21 de diciembre, ni la humanidad entr√≥ en una crisis material ni menos existencial. Algo que est√° claro eso s√≠, es que no pueden continuar las cosas como est√°n si los que sostienen este mundo, o esta forma de mundo, no lo comprenden… se les vendr√° una vendaval que ser√° la antesala de una transformaci√≥n radical y violenta de todo lo que conocemos en la realidad econ√≥mica, patrones culturales y relaciones sociales.

El mundo entero no pudo abstraerse de esta falacia comunicacional, que en busca de rating y/o lisa llanamente para tergiversar la realidad, todos sin excepci√≥n terminamos refiri√©ndonos a este ‚Äėfin del mundo‚Äô que olvid√≥ la guerra civil que desgarra Siria, la ‚ÄúPrimavera √°rabe‚ÄĚ, la limpieza racial de palestinos por parte del Estado de Israel, la amenaza constante de la OTAN y Estados Unidos contra Ir√°n y Corea del Norte. Caso aparte tambi√©n son los fantasmas de Golpe de Estado y de intervenci√≥n que rondan el proceso bolivariano por parte del Departamento de Estado Norteamericano, en las v√≠speras a las elecciones en que Ch√°vez sali√≥ triunfador.

En Chile los procesos sociales continuaron la senda que se venía acentuando desde el 2011 pero con menor intensidad y apoyo de la sociedad civil. El gran triunfo fue instalar la discusión y en el lenguaje cotidiano el problema del lucro, pieza neurálgica del neoliberalismo, y que en aspectos sociales como la educación, salud, previsión, vivienda es aberrante.

Otro aspecto positivo que dej√≥ el embate de esta ola social y pol√≠tica, fue el fortalecimiento de la mayor√≠a de las org√°nicas populares, pero tambi√©n de los portadores de quim√©ricos proyectos que ci√Īen sus t√°cticas a la lucha parlamentaria e institucional, como lo son PCCH, MAS y PRO. Ellos apostaron a una transformaci√≥n social a 100 a√Īos plazo. Aprest√°ndose para las presidenciales coquetean con la monstruosidad que representaba la Concertaci√≥n,, entreg√°ndoles legitimidad de la misma manera que lo hicieron con Pinochet en el Plebiscito y las reformas constitucionales en los 80‚Äô.

La institucionalidad electoral tambalea ante la inauguraci√≥n de la inscripci√≥n autom√°tica y voto voluntario. El gran triunfador fue la abstenci√≥n. Reflejando la escasa compenetraci√≥n de la sociedad civil en su conjunto. Para que decir de la acentuaci√≥n de esta situaci√≥n en los sectores populares, donde el desencanto es a√ļn m√°s fuerte que la tendencia general que los medios proyectaron.

Brujos, tarotistas, astr√≥logos y hechiceros de pacotilla se funden en una alianza simbi√≥tica con los que fr√≠a y calculadamente contin√ļan frot√°ndose sus manos desde sus mansiones, ri√©ndose a carcajadas de todo el mundo, mientras muchos en silencio, acopian comida y agua prepar√°ndose en un supuesto final hollywoodense de fin de mundo.

Mientras unos ganan publicidad para que el 2013 aumenten sus clientes en sus ‚Äúconsultas‚ÄĚ caseras, otros acrecientan ganancias y tranquilidad, debido que su gran estafa se mantiene sin problemas en el tiempo. Como si fuese otra profec√≠a de los mayas, o pero a√ļn, como si desde el tiempo de ellos las cosas se mantuvieran as√≠.

Leyes de seguridad del Estado contra los que luchan por dignidad y pan, mientras el supuesto principio democr√°tico de la libertad de prensa y opini√≥n, protege a los agitadores de conmoci√≥n p√ļblica. Esto sucede imperceptiblemente en el pa√≠s de los ciegos donde el tuerto es el rey.

As√≠ se presenta este fin de a√Īo, tormentoso y catastr√≥fico para los de siempre. Para los pueblos que son bombardeados con misiles teledirigidos y millones que mueren de hambre y de ignominia s√≥lo por ser pobres. No es necesario presentar ejemplos lejanos como los ni√Īos de √Āfrica y China o realizar comparaciones con las joyas del Papa. Los ni√Īos mapuches viven a 600 kil√≥metros de la capital del pa√≠s y sus fotos ya recorren el mundo.

En diciembre, la impunidad contin√ļa con los presos muertos de San Miguel y con los asesinos de Mat√≠as Catrileo y Manual Guti√©rrez. Todos seguramente se avivar√°n en contra m√≠a ante mi acusaci√≥n al Estado de exterminio, donde el √ļnico delito transversal en todos esos muertos fue ser pobre. Sobre todo en un pa√≠s donde matar pobres no tiene castigo.

¬ŅPero que pueden decir en su favor si todos sabemos que las c√°rceles para pobres est√°n hechas para la muerte? ¬ŅD√≥nde los carabineros que dispararon contra j√≥venes pobladores est√°n libres? No podemos esperar que la historia haga justicia o que el desgarramiento interno de una naci√≥n se acabe por s√≠ sola. Si no nos organizamos y no erigimos alternativas desde nuestros territorios para fundar justicia, continuar√°n las cosas como est√°n, o inclusive peor a√ļn, empeorar√°n.

Mientras las delirantes notas de peri√≥dicos y matinales sobre el fin de la humanidad se esfumen con el paso de los d√≠as y los charlatanes entreguen reinterpretaciones m√≠sticas del verdadero significado de esta fecha, parafraseando a Nitszche, no s√≥lo ‚ÄúDios a muerto‚ÄĚ ‚Äďy todo lo que en la sociedad occidental moderna conlleva eso- sino tambi√©n la humanidad. Y el que no comparta esta situaci√≥n, no podr√° negar, en √ļltimo caso, que est√° agonizante. Su salvaci√≥n no est√° en TODA la humanidad, es innegable, est√° en los que agonizan literalmente d√≠a a d√≠a.

Los que cargan con esa historicidad como un deber de revertir su situaci√≥n. En ‚Äėlos condenados de la tierra‚Äô de Fanon o en los ‚Äėproletarios del mundo un√≠os‚Äô de Marx. O como me gusta denominarlos a mi, en los explotados del campo y la ciudad.

José Antonio Palma

José Antonio Palma

José Antonio Palma

Profesor de Historia y Geograf√≠a, Magister (c) en Historia USACH. Educador popular y activista HipHop. Sus tem√°ticas de investigaci√≥n giran en torno a la historia reciente, memoria, violencia pol√≠tica y militancia en la izquierda pol√≠tica. Publicar√° en el curso del 2012 el libro ‚ÄúEl MIR y su opci√≥n por la guerra popular. Estrategia pol√≠tico-militar y experiencia militante en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria [MIR] 1982-1990‚ÄĚ, por Ediciones Escaparate.

Actualmente se encuentra trabajando en proyectos de investigación, FONDECYT y DICYT-USACH, talleres de educación popular y en reinserción escolar.

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