Acciones legales pretende iniciar, la madre de una alumna del colegio Cataluña de Curicó, luego que se conociera que sus compañeras le dieron de beber una peligrosa sustancia sicotrópica, que la mantuvo en riesgo vital durante todo el fin de semana en el hospital de emergencia de la ciudad.

El caso afecta a Carolina, alumna del octavo año del citado establecimiento educacional, quien habría consumido una mezcla de bebida gaseosa de una conocida marca con una droga denominada benzodiazepina. Esto derivó en que la adolescente perdiera la consciencia tras la riesgosa y macabra “broma”.

Según Viviana Cifuentes, madre de la afectada, lo anterior tiene que ver con un acto de venganza que una compañera tomó en contra de su hija, pues en días anteriores le habría ofrecida que ambas consumieran marihuana al interior del establecimiento, y su hija no aceptó.

“Mi hija estaba descompensada completamente, la lengua no respondía a sus movimientos, la cabeza, el cuerpo, nada. Perdió el conocimiento y se desmayó, por lo que llamé la ambulancia”, dijo la mujer.

Por fortuna, la menor logró salir del grave estado en que llegó al hospital local, pero según versión de sus propios familiares, si hubiese existido una mayor demora en el traslado de la paciente al centro asistencial, habría fallecido o bien habría quedado con un grave daño neurológico.

El certificado médico extendido por el hospital Curicó, habla de “intoxicación, envenenamiento por drogas, en medio de celebraciones de colegio”.

Marta Beltrán en su calidad de jefa de UTP del establecimiento donde presuntamente se produjo el grave incidente, puso en duda que la menor afectada haya ido ese día al colegio, ya que la jornada del viernes pasado se realizó una actividad extracurricular con motivo del aniversario del establecimiento.

De igual modo, la docente confirmó una investigación exhaustiva para conocer más datos de la denuncia, ya que “inicialmente la afectada sindica a todo el grupo de alumnas”.

Actualmente se está desarrollando un trabajo con una psicóloga por separado, para establecer si efectivamente las acusadas ingresaron a clases ese día y si son las responsables del hecho.

La encargada de UTP consideró muy grave lo que sucedió y señaló desconocer antecedentes respecto a alumnas de su colegio que ingieran algún tipo de relajantes o estimulantes para estar más “concentradas”, sobretodo en periodo de evaluaciones, lo que también se investigará, dijo Beltrán.