Una encuesta ciudadana en Osorno, desarrollada por el Centro de Educación Ambiental (CEAM), dejó entrever una realidad alarmante frente a la casi nula conciencia de la ciudadanía por el concepto de cuidado medioambiental y reciclaje.

Al respecto, el presidente del organismo, Leandro Yáñez, manifestó que el primer aspecto evaluado midió el uso de pilas en la comunidad, cuyo resultado arrojó que sobre el 92% de las personas utilizan éste elemento pese al nivel de toxicidad que éstas poseen. Además, no son recicladas y logran -a lo mucho- ser desechadas en vertederos destinados para ello.

Sin embargo, la medición permitió determinar que cerca del 40% utiliza éste tipo de batería del tipo recargable, lo cual en términos simples es un beneficio en pos del medio ambiente, dado que éste tipo de pilas pueden durar años, lo que significa disminuir el volumen de desecho y -a su vez- disminuir el nivel de tóxicos en el ambiente.

Otro aspecto medido es sobre el método que utiliza la comunidad al momento de desechar la batería, donde cerca de un 80% se preocupa de no tirarlas junto al resto de desecho, concurriendo para ello a los depósitos ubicados en puntos estratégicos de la ciudad; mientras que otros deciden almacenarlas por su cuenta.

Un segundo aspecto tuvo que ver con la utilización de bolsas plásticas, donde más del 95% reconoció utilizarlas y no aprovechar las bolsas reutilizables.

Lamentablemente, la encuesta informó que en el supuesto caso que un supermercado de la ciudad optara por cobrar cada bolsa plástica al consumidor –esto con el objetivo de fomentar el uso de la reutilizable- la respuesta de los entrevistados fue que simplemente optarían por comprar en otro local.