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¬ŅQu√© se siente al morir? La ciencia revela c√≥mo se sienten 10 formas diferentes de fallecer
Publicado por: Christian Leal
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La muerte es un tema tan misterioso como aterrador. Quiz√° porque nadie puede saber qu√© sucede al finalizar su existencia hasta llegado ese momento, al hombre siempre le ha fascinado conocer qu√© es lo √ļltimo que experimentaremos antes de perder para siempre la conciencia.

Precisamente esto es lo que intentó averiguar Anna Gosline de la revista New Scientist, tras conversar con expertos y revisar testimonios tanto de testigos como de supervivientes a 10 tipos distintos de muertes, que van desde el paro cardíaco hasta la decapitación.

1. Ahogamiento

El ahogamiento puede no ser una de las muertes más dolorosas para una persona, pero sí una de las más angustiantes, debido a la abrumadora sensación de pánico que significa no poder respirar.

Tal como describe el fisiólogo y experto en supervivencia marina de la Universidad de Portsmouth en Reino Unido, Mike Tipton, la mayoría de los decesos por ahogamiento en el mar son eventos en extremo repentinos, donde dos tercios de las víctimas se reconocen como buenos nadadores.

A partir de entonces comienza una desesperada lucha por mantener la cabeza fuera del agua, donde los intentos por tomar una bocanada de aire impiden gritar por ayuda. Muchas veces, los cuerpos son hallados erguidos, con las manos levemente empu√Īadas, como si hubieran tratado de asirse a una escalera invisible.

Cuando la persona finalmente se sumerge, trata de mantener el aire lo m√°ximo posible, por lo regular entre 30 a 90 segundos. Tras ello respira agua, tose y respira a√ļn m√°s agua, a medida que esta inunda los pulmones e impide la oxigenaci√≥n de la sangre.

“Hay una sensaci√≥n de desgarramiento o de quemadura a medida que el l√≠quido invade la v√≠a respiratoria. Luego sobreviene un estado de calma y tranquilidad”, explica Tipton en base a testimonios de supervivientes.

La tranquilidad es producto de la falta de oxígeno en el cerebro. Finalmente, el corazón se detiene y se produce la muerte cerebral.

Robert Linder (SXC)

Robert Linder (SXC)

2. Paro cardíaco

Los infartos pueden parecer una forma más natural de morir en comparación con ejecuciones o accidentes, sin embargo también puede ser una de las más dolorosas.

Aunque algunos pueden ser fulminantes, en la mayoría de los casos se producen síntomas con hasta 6 horas de anticipación, los que suelen ser menospreciados por las víctimas -sobre todo las mujeres- quienes lo atribuyen a una indigestión, al cansancio o a un calambre.

Estos incluyen dolor en el pecho, que puede venir como presi√≥n o apretamiento, en lo que los enfermos com√ļnmente describen como “sentir un elefante sentado encima”. El dolor puede ser tan agudo que se extiende por la mand√≠bula, la garganta, la espalda y los brazos.

Buscar ayuda médica es esencial: más del 85% de los pacientes que llegan a un recinto asistencial a tiempo sobreviven. Los que no, sentirán detenerse su corazón, perderán la conciencia en menos de 10 segundos y, minutos después, morirán.

3. Hemorragias

Morir desangrado -dependiendo de la forma en que esto devenga- puede no ser tan horrible como suena.

Seg√ļn el doctor John Kortbeek de la Universidad de Calgary en Alberta, Canad√°, si una persona se corta la arteria aorta en un accidente, morir√° en pocos segundos. Sin embargo, si se trata de una arteria o vena m√°s peque√Īa, el proceso puede tardar horas, donde la persona experimentar√° las distintas etapas de un shock hemorr√°gico.

Considerando que un adulto posee 5 litros de sangre, una pérdida de 750 mililitros sólo provocará síntomas leves. Si aumenta a 1.5 litros, la persona se sentirá débil, sedienta y ansiosa, comenzando a respirar rápidamente. Pasados los 2 litros, la sensación pasa al mareo, la confusión y finalmente, la inconsciencia.

“Los sobrevivientes a un shock hemorr√°gico describen diferentes sensaciones que van desde el miedo a la relativa calma. En gran parte esto depende de cu√°n graves sean sus heridas. Una sola herida que penetre la arteria femoral en la pierna ser√° menos dolorosa que m√ļltiples fracturas provocadas por un accidente de tr√°nsito”, explica Kortbeek.

Jewell Snell (SXC)

Jewell Snell (SXC)

4. Fuego

Ya sea en las tortuosas hogueras de la Inquisición o en un incendio, las quemaduras son una de las formas más dolorosas de morir.

De inmediato, el calor y el humo queman las cejas y el pelo, siguiendo luego con la garganta y las v√≠as respiratorias. Cuando llega a la piel, el fuego produce una respuesta intensa en todo el sistema nervioso, que se ve agravado a√ļn m√°s por la inflamaci√≥n del tejido.

A medida que la piel se da√Īa, se pierde algo de sensibilidad pero sigue siendo una experiencia excruciante.

“Las quemaduras de tercer grado no duelen tanto como las de segundo grado porque los nervios superficiales fueron destru√≠dos, sin embargo la diferencia es casi sem√°ntica: una quemadura extensa es horriblemente dolorosa en cualquier instancia”, explica el doctor David Herndon de la Universidad de Texas.

Pero irónicamente, en un incendio el mayor riesgo no son las llamas, sino los gases tóxicos. De hecho un estudio realizado en Noruega en 1996 encontró que, de 286 víctimas fallecidas en incendios, un 75% murió por intoxicación con monóxido de carbono.

Dependiendo de la concentraci√≥n, este puede llevar del dolor de cabeza al mareo y de ah√≠ a la inconsciencia en minutos. Es m√°s: seg√ļn la Asociaci√≥n de Protecci√≥n contra el Fuego de EEUU, un 40% de las v√≠ctimas fatales de incendios pierden el sentido antes de que puedan despertar del sue√Īo.

5. Decapitación

A√ļn cuando parezca macabro, la decapitaci√≥n es una de las formas m√°s r√°pidas e indoloras de morir. Desde luego, s√≥lo si es hecho de la manera correcta.

Pero a√ļn utilizando artilugios tan especializados como una guillotina, siempre restar√°n algunos segundos de conciencia luego de cortar la columna vertebral. Un estudio realizado en ratones en 1991 descubri√≥ que le tomaba 2.7 segundos al cerebro terminar de consumir su provisi√≥n de ox√≠geno, lo que llevado a la proporci√≥n de los seres humanos, puede traducirse en 7 segundos de conciencia.

Durante las numerosas ejecuciones de la revolución francesa, existieron reportes que hablaban de movimientos de cejas y ojos hasta 30 segundos después de la decapitación, sin embargo es probable que se tratase sólo de reflejos post-mortem.

J-C-M (SXC)

J-C-M (SXC)

6. Electrocución

Si hablamos de accidentes caseros, la muerte sobreviene en realidad por la detención del corazón que produce la descarga. Un estudio realizado en la ciudad canadiense de Montreal detectó que un 92% de las víctimas de electrocución en sus hogares morían por arritmia cardíaca, que provoca inconsciencia en menos de 10 segundos.

Un circuito de alto voltaje sin embargo provoca la inconsciencia instantánea. Bien lo sabían los prisioneros ejecutados en la silla eléctrica, quienes sufrían la detención inmediata de su corazón y cerebro, en lo que se consideró un avance por sobre las muertes por ahorcamiento.

Sin embargo los investigadores no se han puesto de acuerdo si el método era tan piadoso como se decía. En muchos casos, los prisioneros tuvieron que ser sometidos a varias descargas para acabar con sus vidas, e incluso algunos acabaron envueltos en llamas debido al calentamiento que producía la electricidad a través de sus cuerpos.

7. Caídas desde alturas

Usada por suicidas y homicidas -y también por accidente- caer desde grandes alturas es una de las formas más efectivas y rápidas de morir. Un estudio realizado en Hamburgo, Alemania, lo avala: 75% de las víctimas fallecen en los primeros segundos o minutos tras la caída.

Con velocidades que pueden alcanzar un máximo de 200 kilómetros por hora para alturas de 145 metros o más, la causa de la muerte dependerá del tipo de terreno donde se aterrice y de la forma en que la persona caiga.

Previsiblemente, las ca√≠das m√°s devastadoras suelen ser aquellas donde se aterriza de cabeza, comunes en las precipitaciones cortas (bajo 10 metros) o muy altas (sobre 25 metros). El an√°lisis de 100 saltos suicidas desde el puente de San Francisco -a una altura de 75 metros y una velocidad de 120 km/h- revel√≥ que la mayor√≠a de las muertes se debieron a traumas como colapso pulmonar, explosi√≥n del coraz√≥n o da√Īos m√ļltiples provocados por costillas rotas.

Quienes han sobrevivido a una caída desde alturas cuentan que mientras caen sienten que el tiempo se hace más lento. Una reacción instintiva es tratar de aterrizar con los pies, lo que suele provocar fracturas en las piernas, en la parte inferior de la columna y en la pelvis, pese a lo cual hay mayores posibilidades de salvarse gracias a la protección de los órganos internos.

8. Ahorcamiento

Usada por suicidas y por verdugos, la muerte por ahorcamiento suele sobrevenir luego que la presión alrededor del cuello corta la provisión de sangre al cerebro, provocando inconsciencia en menos de 10 segundos.

Pese a ello, la horca dista mucho de ser una forma pacífica de irse de este mundo. En el mejor de los casos, el peso del cuerpo provocará que la soga quiebre el cuello entre la segunda y tercera vértebras. En el peor, un nudo mal hecho sofocará lenta y dolorosamente a las víctimas hasta por 15 minutos.

Leonardini (SXC)

Leonardini (SXC)

9. Inyección letal

Dise√Īada en 1977 como una alternativa humanitaria a la silla el√©ctrica, la inyecci√≥n letal es un m√©todo de ejecuci√≥n aplicado en EEUU que consiste en 3 f√°rmacos administrados en forma sucesiva: pentotal como anest√©sico, seguido por una dosis de pancuronio como un paralizante del sistema respiratorio y finalmente, cloruro de potasio, que detiene el coraz√≥n de forma casi instant√°nea.

T√©cnicamente, el procedimiento deber√≠a proveer una muerte r√°pida y pac√≠fica, sin embargo varios reportes de testigos han afirmado que en muchos casos, los condenados convulsionan o intentan levantarse cuando se les administran las √ļltimas drogas.

Seg√ļn el doctor Leonidas Koniaris de la Escuela de Medicana de la Universidad de Miami Miller, esto se debe a que por reglamento se utiliza la misma dosis de pentotal como anest√©sico, la que podr√≠a ser insuficiente en el caso de los prisioneros m√°s robustos.

Koniaris afirma que las personas en esta ingrata situación tendrán una sensación de asfixia tras la parálisis de sus pulmones, así como un dolor similar a una quemadura derivado del cloruro de potasio. Esta razón está llevando a que la ejecución por inyección letal sea revisada por la Corte Suprema de EEUU.

10. Descompresión explosiva

Siendo un destino al que pocos estamos expuestos -salvo que seamos buzos, pilotos o astronautas- la muerte por descompresión conlleva un final digno de la ciencia ficción.

Esta ocurre cuando la presión del aire que nos rodea desciende repentinamente, provocando que los pulmones se expandan y rasgando los delicados tejidos que permiten el intercambio de gases.

Si la v√≠ctima no alcanz√≥ a exhalar o intenta mantener el aliento antes de la descompresi√≥n, los da√Īos s√≥lo ser√°n mayores. El ox√≠geno comienza a escapar de la sangre y de los pulmones, mientras el cuerpo empieza a hincharse debido a la evaporaci√≥n del agua en los tejidos internos.

Finalmente, burbujas de vapor de agua inundarán el torrente sanguíneo impidiéndole a la sangre circular. Tras apenas un minuto, el sistema circulatorio se detendrá.

Supervivientes de accidente de descompresi√≥n que incluyen a pilotos y a un t√©cnico de la NASA cuyo traje se despresuriz√≥ dentro de una c√°mara al vac√≠o, indican que primero se siente un dolor en el pecho, como si hubieran sido golpeados. Luego perciben que el aire escapa de sus pulmones y que son incapaces de volver a inhalar. Por √ļltimo, pierden la consciencia tras cerca de 15 segundos.

Pero pese a la gravedad del incidente, experimentos con animales en los a√Īos 60 demostraron que si la v√≠ctima vuelve a ser presurizada en menos de 90 segundos, tiene grandes posibilidades de sobrevivir sin da√Īos permanentes.

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