Serios inconvenientes y reclamos provocan por estos días las quemas de extensiones de rastrojos o desechos de la cosecha de cereales en predios agrícolas cercanos a Osorno, dada la contaminación que ello provoca, y que son claramente observables en el radio urbano.

Imagen: Eduardo Palacios

Imagen: Eduardo Palacios

Por estos días, donde los productores agrícolas buscan “despejar” vastas zonas para reiniciar el ciclo de siembra, emplean un anquisimo – y dicho sea de paso “muy barato”- sistema que consiste en prender fuego para que las llamas se encarguen de acabar con todo a su paso.

Es esto último, lo que además de causar la presencia de abundante humo y cenizas en suspensión no sólo en el área en quema sino en varios kilómetros a la redonda donde los vientos se encargan de esparcir los residuos, también despertó la reacción de auditores de Radio Bío-Bío.

Es el caso de Guillermo Sáez Eickhoff, quien planteó sus reparos por el daño enorme al ecosistema, ya que no sólo se trata del humo que invade el medio ambiente y que suele hasta provocar accidentes de tránsito, sino que lo peor es la destrucción del suelo producto de las llamas, dado que se genera erosión.

Sáez planteó también la paradoja que resulta el hecho de que como país, es el Estado el que desembolsa cada año cifras importantes de dinero con el fin de bonificar los fertilizantes al agricultor en el plan de recuperación de los suelos degradados y por otro lado se permite al agricultor realizar esta práctica que genera una grave degradación de nuestros suelos.