Preocupado se mostró el presidente de la Mesa Ampliada de las Iglesias Evangélicas, Emiliano Soto, luego de que la justicia ordenara la prisión preventiva para un pastor de esa religión, que fue acusado de violar a menores.

Se trata de Marco Antonio Orrego Quezada, líder del Centro Cristiano para la Familia de San Joaquín, imputado de atacar sexualmente a una menor de 12 años.

Al respecto, Emiliano Soto criticó el actuar de este imputado y de paso, afirmó que este tipo de hechos no serán encubiertos por la iglesia que representa.

El religioso fue imputado de atacar a una menor, quien quedó embarazada del imputado, como corroboró un análisis de ADN solicitado por el Ministerio Público, y que arrojó que existe un 99,9% de certeza científica de este hecho.

Pese a ello, el pastor evangélico no ha reconocido participación en este delito, hecho por el que la Fiscalía Sur mantiene abiertas otras indagatorias en su contra por ilícitos de igual gravedad.