El trigo alcanzó su nivel más alto en dos años -hasta US$707,1 los contratos futuros-, en medio de una mayor tensión sobre la oferta mundial de cereales debido a las interrupciones en las exportaciones del Mar Negro y a la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania.
De acuerdo con el análisis de Ignacio Mieres, head of research de XTB, la caída de las exportaciones ucranianas durante agosto ha reforzado la percepción de un mercado más ajustado.
En este escenario, cualquier nueva restricción al comercio podría mantener elevada la prima de riesgo sobre el precio internacional del trigo.
La situación es especialmente relevante para países importadores como Chile, donde el valor del cereal internacional influye directamente en los costos de la industria molinera y, posteriormente, en una serie de alimentos elaborados.
El experto de XTB comentó, adicionalmente, que la presión sobre el mercado de granos también se ha reflejado en India, “donde el gobierno ha levantado la prohibición a las exportaciones de trigo con el objetivo de responder a las tensiones que presenta el mercado”.
¿Qué productos podrían subir en Chile?
El principal foco de atención está en el pan y otros productos elaborados con harina de trigo.
Una mayor cotización internacional puede elevar el costo de la materia prima para molinos y panaderías, aunque el efecto final sobre los consumidores dependerá también del tipo de cambio, los costos de transporte, energía, mano de obra y los márgenes de cada empresa.
Entre los productos que podrían enfrentar presión al alza se encuentran: pan, harina de trigo, cereales, pastas y fideos, galletas y productos de repostería; masas, pizzas y productos de panadería (las empanadas, queques, entre otros).
El pan aparece como uno de los productos más sensibles. De hecho, durante julio, entre las divisiones con alzas de precios destacaron alimentos y bebidas no alcohólicas (0,7%, 0,153 puntos porcentuales o pp.)
Si las interrupciones en el Mar Negro continúan y el precio internacional del trigo permanece en niveles elevados, el pan sería uno de los productos a monitorear con mayor atención, seguido por la harina, pastas, galletas, masas y otros alimentos intensivos en trigo.
La magnitud de eventuales alzas, cabe remarcar, dependerá de cuánto tiempo permanezca elevado el precio internacional y de factores como el dólar, los costos de transporte y la capacidad de la industria chilena para absorber parte del incremento.