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La revolución de Internet clandestina se abre paso en Cuba para combatir restricciones
Publicado por: Gabriela Ulloa
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Yoán ganaba 25 dólares al mes como informático en una empresa estatal; pero a su bolsillo llegaban 500 vendiendo Internet, un servicio que muchos cubanos contratan en su vasto y surtido mercado negro, burlando el control del gobierno sobre el acceso a la red.

Imagen: lacomunidad.elpais.com

En su trabajo, Yo√°n administraba 10 cuentas de funcionarios autorizados al acceso a e-mail y alquilaba sus contrase√Īas a clientes “de confianza” bajo dos reglas: “conectarse de noche o madrugada” y “nada de p√°ginas pol√≠ticas”.

“Estaba en ese negocio porque mi salario no me daba para vivir. Hace poco hubo una auditor√≠a, rastrearon n√ļmeros telef√≥nicos y un cliente habl√≥. Me echaron del trabajo y pagu√© 1.500 pesos (60 d√≥lares) de multa”, dice a la AFP el joven de 31 a√Īos.

Yo√°n, que tampoco podr√° ejercer su profesi√≥n durante cuatro a√Īos, era un hilo de la telara√Īa que conecta a los cubanos a la red ilegal: de 10 a 15 d√≥lares al mes cuesta tan s√≥lo el servicio de correo, 50 navegar en Internet o 1 d√≥lar por mensaje de correo enviado o recibido. Negocio que el gobierno de Ra√ļl Castro persigue en su ofensiva contra lo ilegal.

“Para un cubano todo eso es dinero. Pero necesito estar en contacto con mis amigos y el mundo. No puedo pagar Internet ‘underground’ (subterr√°neo), as√≠ que tengo s√≥lo correo. Me conecto de noche como pide mi proveedor clandestino”, dice Aida, ex camarera de 38 a√Īos.

Las cuentas que Yo√°n manejaba eran s√≥lo de correo. “Hay problemas de seguridad en la red oficial y para un inform√°tico no es dif√≠cil colarse por esos huecos. Hice una mara√Īa para que se pudiera navegar y cobrar no 15 sino 50. Con 10 clientes resolv√≠ mucho en casi un a√Īo”, afirma.

La conexi√≥n en Cuba es satelital. El embargo de Estados Unidos le impide el acceso a cables submarinos que pasan cerca de sus costas, lo que, seg√ļn el gobierno, encarece y limita el servicio, y debe priorizar el uso social: empresas estatales y extranjeras, centros de investigaci√≥n o acad√©micos, o profesionales en sus casas como los m√©dicos.

Pero en Washington, disidentes y otros cr√≠ticos del gobierno comunista aseguran que Cuba igual que China restringe el acceso para coartar la libertad de informaci√≥n y controlar opiniones contrarias al r√©gimen unipartidista, por lo que bloquean sitios opositores o blogs como el de Yoani S√°nchez por considerarlos “subversivos”.

Los cubanos tienen servicio de correo en puntos estatales a 1,5 dólares la hora y pueden acceder a la red mundial en hoteles que venden tarjetas a 7 dólares la hora, prohibitivo cuando el salario mensual promedia los 20 dólares.

“¬°Qu√© va! No puedo pagar eso, as√≠ que tengo correo ‘por la izquierda’ (ilegal) para comunicarme con mi pap√° que vive en Miami. Nunca escribo de pol√≠tica. No me pongo a gusanear (contrarrevoluci√≥n)”, dice Marilis, estudiante de derecho de 23 a√Īos.

Ra√ļl Castro liber√≥ hace dos a√Īos la venta de computadoras, pero Internet sigue limitado. En 11,2 millones de habitantes hay apenas 1,4 millones con acceso a la red y 630.000 ordenadores, seg√ļn cifras oficiales.

“Hace d√≠as (que) no me puedo conectar, seguro mi proveedor vende la misma cuenta a varios, suena ocupado, se cae y es lent√≠simo”, se queja Rita, con correo clandestino desde que compr√≥ por 750 d√≥lares su ordenador en el mercado negro, cuando la venta estaba prohibida.

El viceministro de Inform√°tica, Ram√≥n Linares, dijo hace poco que se aument√≥ la conexi√≥n a una velocidad de 209 megabits de salida y 379 de entrada -m√≠nima como ancho de banda pues es para todos los usuarios en Cuba-, por lo que seguir√° lenta y vedadas las cuentas individuales, a√ļn cuando opere en 2011 un cable submarino desde Venezuela.

“A√ļn si se resuelve lo t√©cnico, no tendremos acceso libre. Est√° claro, los que dirigen el pa√≠s deciden qu√© informaci√≥n puedes consultar, qu√© libros leer y hasta ad√≥nde puedes viajar, si es que finalmente logras hacerlo”, se queja Aida.

Más allá de la política, muchos cubanos siguen comunicándose con sus parientes de afuera, husmeando en la red, poniéndose al día, revisando el horóscopo y hasta sumándose al boom de las redes como twitter o facebook.

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