Zlatan Ibrahimovic, reconocido exfutbolista de élite y actual comentarista de Fox Sports, se rindió ante la figura de Lionel Messi y lo llenó de elogios tras la épica remontada de Argentina ante Egipto en el Mundial.
Para el exdelantero sueco, lo vivido en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta fue una exhibición de carácter. “Se convirtió en un animal y nadie pudo atraparlo”, detalló sobre el ’10’ trasandino al analizar los momentos cumbres del encuentro.
El nórdico, que compartió vestuario con Messi durante dos temporadas, describió la actitud del rosarino con asombro: “Cuando el marcador era 0-2, algo cambió en él. Tomó el mando, tomó la pelota. Estaba en una misión. No iba a soltar; no quería dejar este torneo”.
Ibrahimovic, así, destacó que Messi sigue siendo el mismo jugador desequilibrante de siempre, pero con una carga emocional que se hace evidente en cada jugada crucial.
La vigencia de Lionel Messi a los 39 años y la comparación con Ronaldo
Más allá del rendimiento puntual, Ibrahimovic puso el foco en la mentalidad ganadora que mantiene el capitán argentino a sus 39 años.
“Recuerden que ya lo ganó todo, miren su hoja de vida. Ya ganó el Mundial, Balones de Oro, todo. Y aún quiere más, es realmente impresionante”, analizó.
Como era de esperarse, el debate sobre el lugar de Messi en la historia no tardó en aparecer, como también la comparación con Cristiano Ronaldo. En su análisis para la cadena televisiva, Ibrahimovic trazó una distinción que rápidamente se viralizó en todas las plataformas digitales, centrada en la forma en que ambos astros gestionan la presión.
“Messi no espera a que el juego venga a él: va y toma el control”, explicó Zlatan. En contrapartida, lanzó una dura sentencia sobre la estrella portuguesa: “Ronaldo necesita que el equipo lo lleve. Messi, en cambio, lleva al equipo”.
Para el exjugador de equipos como el Milan y el PSG, la clave del capitán argentino radica en su capacidad para potenciar a sus compañeros, dictar el ritmo y hacer que jugadores “ordinarios” eleven su nivel cuando la soga aprieta. Una definición que refuerza la épica de la noche en Atlanta y coloca a Messi un escalón por encima en la consideración del siempre polémico y directo Zlatan Ibrahimovic.