Notas
El costo oculto que deben pagar los estudiantes de Odontología en Chile
Publicado por: Javier Cisterna
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¬ŅSab√≠a usted que actualmente un alumno de odontolog√≠a no s√≥lo debe pagar un arancel cercano a los 4 millones de pesos anuales, sino que tambi√©n se le exige encontrar a los pacientes a quienes tratar√° como parte de sus asignaturas?

Esto no representar√≠a un gran problema… de no ser porque en caso de que el paciente se atrase en sus cuotas a la universidad o deje el tratamiento incompleto, ser√° el alumno quien deber√° pagar por √©l. Es eso o resignarse a reprobar el ramo.

Este es sólo uno de los problemas a los que se enfrentan hoy los futuros dentistas de nuestro país.

Un total aproximado de 39 instituciones de educaci√≥n superior ofrecen la carrera de Odontolog√≠a a lo largo del pa√≠s; n√ļmero que debe ser aproximado en vista de la necesidad de guardar cautela con las cifras y sus intempestivas variaciones, puesto que en Chile, hoy, abrir o cerrar un pregrado responde a una decisi√≥n aut√≥noma de cada plantel.

De ellas s√≥lo 12 se encuentran con acreditaci√≥n vigente, tal como puede ser constatado desde el portal oficial de la CNA. Sin embargo, aunque este proceso ‚Äďque es voluntario- da cuenta de ciertos est√°ndares de calidad, persisten dificultades que atraviesan la totalidad del sector y que no distinguen entre ciudades, casas de estudios o alumnos.

As√≠ lo intenta exponer una campa√Īa online creada para explicitar la serie de problemas que enfrentan los estudiantes de la carrera durante su paso por la universidad. Pese a su testimonialidad, ha conseguido reunir diversas declaraciones de j√≥venes que alegan desilusi√≥n, abuso y piden un cambio paradigm√°tico en la formaci√≥n de profesionales de la salud oral.

‚ÄúQue las Escuelas de Odontolog√≠a dejen de traspasar la responsabilidad de captar y financiar tratamientos a estudiantes‚ÄĚ es el mensaje encabezador de la iniciativa, que crea una carta con destinatario a Michelle Bachelet, Helia Molina y Nicol√°s Eyzaguirre.

En ella mencionan que los aprendices de la carrera, adem√°s de tener que hacerse cargo de un arancel que usualmente supera los 4 millones de pesos anuales, deben autogestionar los pacientes que atienden en sus asignaturas pr√°cticas y que, incluso, en ocasiones se ven presionados a costear los procedimientos.

Realizar el tratamiento para después financiarlo

H√©ctor Hern√°ndez, vicepresidente del Centro de Alumnos de Odontolog√≠a de la Universidad de Talca, conoce la situaci√≥n y es capaz de explicarla. Seg√ļn comenta, en la UTAL, cuando un paciente se retrasa en el pago de una cuota del tratamiento que el alumno le presta, √©ste se suspende autom√°ticamente, lo cual deja incompleto el ramo en cuesti√≥n y trae consigo su l√≥gica reprobaci√≥n.

Para evitar tal desenlace, los estudiantes que poseen cierta solvencia econ√≥mica optan por poner de su bolsillo ‚Äďo el de sus padres- el dinero que el paciente no puede reunir. As√≠ evitan que se retire, completan el m√≥dulo y no se retrasan en su plan de estudios.

‚ÄúNo es que el alumno est√© obligado a pagar, pero uno, para poder pasar de curso, prefiere desembolsar, por ejemplo, cien mil pesos, a tener que pagar 4 millones m√°s por ‚Äėecharse‚Äô un ramo‚ÄĚ, sostiene Hern√°ndez al contar una experiencia que califica de com√ļn al interior de la estatal maulina.

A esto se a√Īade lo que sucede en el internado de sexto a√Īo, punto cr√≠tico para muchos quienes deben trasladarse a sectores alejados del plano urbano de la ciudad; un viaje diario de ida y retorno que corre por cuenta de los mismos estudiantes. Para intentar solucionar la problem√°tica, pidieron en enero de este a√Īo que dicho gasto fuera absorbido por el plantel. Pese a los intentos, la respuesta fue negativa. Los pasajes no son parte del presupuesto 2014.

Ante tales disyuntivas, la direcci√≥n de la Escuela de Odontolog√≠a de la Universidad de Talca afirm√≥ mediante una declaraci√≥n p√ļblica que desarrolla ‚Äúuna pol√≠tica de puertas abiertas para escuchar las inquietudes de sus estudiantes‚ÄĚ y que los reclamos son sometidos a ‚Äúuna exhaustiva evaluaci√≥n, la cual, una vez concluida, permitir√° entregar respuesta a los alumnos‚ÄĚ.

Archivo | David Cortés | Agencia UNO

Archivo | David Cortés | Agencia UNO

Nunca se deja de pagar

La Universidad Pedro de Valdivia es una de las casas de estudio que se mantiene en constante observación luego de iniciarse en su contra un proceso que indagara sobre eventuales irregularidades en su proceso de acreditación. Actualmente, la UPV no sabe de tal respaldo institucional por parte de la CNA, pero ello no impide que se arrogue la impartición de la carrera de Odontología.

En su sede de La Serena los estudiantes saben lo que esto significa, y el bajo n√ļmero de matriculados para 2014, apenas 9, lo corrobora. Sin embargo, quienes hoy cursan el pregrado en el edificio de avenida Cuatro Esquinas de la regi√≥n de Coquimbo, deben lidiar con carencias inmediatas que superan los temores frente a una posible repetici√≥n del caso U. del Mar.

‚ÄúEl stock de insumos que la universidad pone a disposici√≥n es insuficiente para la cantidad de alumnos. No da abasto‚ÄĚ, cuenta Laura Romaniello, ex presidenta del CEAL de Odontolog√≠a de la Pedro de Valdivia en La Serena, quien asegura que los elementos de mayor envergadura deben ser costeados por los estudiantes a lo largo de la carrera.

4 millones 200 mil pesos es el arancel anual de Odontología en la Universidad Pedro de Valdivia, y este monto pareciera no ser suficiente a la hora de llegar a las asignaturas de atención clínica, momento en que el alumno debe abrir nuevamente su billetera para, en algunos casos, financiar sustituciones dentarias que debieran pagar los propios atendidos.

Romaniello lo expone as√≠: ‚ÄúSi un paciente llega y necesita una pr√≥tesis dental, √©sta se realiza en laboratorio, por ende es un costo que va por fuera. El laboratorista cobra entre 40 y 50 mil pesos, y si el paciente no cancela ese valor, el estudiante tiene que responder con el costo del laboratorio‚ÄĚ.

¬ŅQu√© pasa en caso contrario? La otrora vocera aclara que si no se entrega el dinero adeudado, es el nombre del alumno el que queda mal puesto frente a la instituci√≥n externa. ‚ÄúLa universidad no pone plata para ayudarnos, ni nada‚ÄĚ, asevera.

Aumento explosivo de matrícula y amenaza de colapso

adeo.cl

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Ya se esbozaba al principio. Alrededor de 39 casas de estudio superior tienen Odontología en su portal de admisión, lo cual entrega altísimas cifras de profesionales en busca de trabajo.

La √ļltima proyecci√≥n de titulados efectuada por la Asociaci√≥n de Estudiantes de Odontolog√≠a, ADEO, se√Īala que al 2012 el n√ļmero de egresados lleg√≥ a mil 800, lo cual crea un panorama actual de cerca de 17 mil odont√≥logos en Chile seg√ļn informes que divulga la misma entidad.

El presidente del Centro de Estudiantes de Odontología de la Universidad de Chile, Felipe Derpich, comenta que a partir de esta figura se genera la proporción de un dentista cada mil habitantes, lo cual choca con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, que exhorta a mantener un profesional dental cada dos mil habitantes.

‚ÄúEstamos en presencia de una situaci√≥n incontrolable y un campo laboral incierto‚ÄĚ, indica el representante, en la medida que pone el acento en la formaci√≥n y sus falencias, al destacar que ‚Äúel momento actual de la carrera es preocupante. No existe ninguna entidad que norme el total de egresados ni la acreditaci√≥n, porque es voluntaria. Esto es parte del debate actual en educaci√≥n y en nuestra profesi√≥n genera una sobreoferta‚ÄĚ.

Y parece no equivocarse. En base a los datos de ADEO y el Colegio de Cirujanos Dentistas, en 2020 existirá un odontólogo cada 600 chilenos si es que no se pone punto final a una expresiva desregulación, que sigue atrayendo nuevos estudiantes y los obliga a incurrir en desembolsos de dudosa retribución futura.

URL CORTA: http://rbb.cl/9iv4
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