Notas
Santiago a los pies de Santa Lucía, bajo el signo de la Diosa Artemisa
Publicado por: Ezio Mosciatti
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Este texto es consecuencia de la larga investigación que realiza Alexis López sobre Santiago, su Plaza de Armas, emplazamiento y orientación, lo que lo ha llevado a profundizar sobre Santiago, Santa Lucía, los Solsticios de Verano e Invierno y la mitología griega y romana. Una investigación que puede cambiar nuestra concepción y percepción de la capital de Chile.

Diana de Versalles, copia romana de escultura griega

Diana de Versalles, copia romana de escultura griega

Santa Lucía: La Diosa Artemisa

De Alexis López Tapia*

Hermana gemela de Apolo, el dios de la Luz, e hija de Zeus y Leto, Artemisa -que en √Čfeso se asimil√≥ al culto a Rhea-Cibeles-, es una de las Diosas m√°s complejas del pante√≥n cl√°sico Griego, que en Roma ser√≠a asimilada con Diana, la cazadora, Diosa Lunar.

En el marco de la investigaci√≥n sobre El Secreto de la Fundaci√≥n de Santiago, una de las “revelaciones” m√°s interesantes ha sido la identificaci√≥n de la “virgen”, Santa Luc√≠a de Siracusa, con esta ancestral deidad grecolatina.

En efecto, la leyenda de Santa Lucía cuenta que nació en una familia de patricios romanos de Siracusa, que se habían convertido al cristianismo, y estaba prometida a un joven noble pagano.

Sin embargo, gracias a la curación milagrosa de su madre, ella prometió vivir al servicio de Cristo e hizo votos de castidad.

Despechado, su pretendiente la acusó al procurador romano, quien la interrogó, y en principio la castigó a ser llevada a un lupanar para ser violada. Sin embargo, aunque intentaron moverla incluso con toros (Tauro), no pudieron hacerlo. Entonces la procesaron por brujería. Le sacaron los ojos y ella siguó viendo, y finalmente la quemaron y decapitaron.

En el mito -aquí sumamente resumido-, subyacen las claves para comprender la re semantización cristiana del símbolo subyacente.

En efecto, dos estrellas de la Constelaci√≥n de Tauro -Theta Tauri 1 y 2-, cuya separaci√≥n esapreciable a simple vista, son llamadas “Los ojos de Luc√≠a”.

Tauro -el Toro-, es la constelaci√≥n que se encontraba antes de Piscis en la precesi√≥n de los Equinoccios, y cuando este ciclo fue descubierto, surgi√≥ el culto al Dios Mitra, adorado particularmente por las Legiones romanas -que sacrifica al toro- dando paso a la Era de Piscis donde se desarrollar√° el Cristianismo. En el cristianismo primitivo, muchas de las caracter√≠sticas de Mitra ser√°n heredadas por Cristo, incluyendo su fecha de nacimiento: la “Navidad”.

Esas dos estrellas, la noche del 13 de Diciembre (en calendario Juliano), 21/23 en Gregoriano, se encuentran precisamente en el Cenit, como anunciadoras del Solsticio.

De all√≠ que Luc√≠a sea “La Portadora de la Luz”, y que se la invoque diciendo: “Santa Luc√≠a, conc√©denos desde el cielo que nos env√≠e Dios sus luces para ver siempre lo que debemos hacer, decir y evitar”.

Por su parte, la Diosa Artemisa, siendo muy ni√Īa, pidi√≥ a su padre Zeus que le concediera seis deseos, entre estos: “permanecer siempre virgen”, y particularmente, ser la “dadora de Luz” o Phaesporia.

Finalmente, la relaci√≥n entre Santa Luc√≠a y Artemisa se hace evidente al comprobar que Siracusa fue fundada como colonia griega por los Dorios, el a√Īo 734 a.C., y fue precisamente dedicada a Artemisa.

La Diosa luce en √Čfeso una corona amurallada, como Cibeles-Rhea-, y en otras representaciones una corona con forma Lunar.

De este modo, Santa Luc√≠a de Siracusa es la cristianizaci√≥n de una de las deidades m√°s adoradas del pante√≥n grecolatino, y simboliza a la vez a la anunciadora del Solsticio -el nacimiento o resurecci√≥n del Sol-, as√≠ como a la Luna “la portadora de la Luz”.

Al respecto, cabe recordar que el 13 de Diciembre de 1540, se inici√≥ un cico Met√≥nico, ya que adem√°s de ser el Solsticio, ese d√≠a justo al atardecer apareci√≥ la Luna llena, lo que s√≥lo volver√° a repetirse en en el mismo d√≠a el a√Īo 2072.

Santiago fue fundado entonces, en torno a dos símbolos fundamentales:

El propio Santiago como Ianus Deus, el Dios Jano, el Sol en su curso anual -simbolizado por la Plaza de Armas, anterior kancha y √°rea sagrada pre inc√°sica-, y el cerro Huet√©n, s√≠mbolo de la Tierra, la Mapu, Rhea-Cibeles, en su expresi√≥n como Artemisa o Santa Luc√≠a, la “portadora de la Luz”: la Luna.

A su vez, el mito de Tenten y Caicai sigue simb√≥licamente presente hasta el d√≠a de hoy en el cerro “Hueten” – Santa Luc√≠a-, ya que este se encuentra “bordeado” por dos esculturas de Poseid√≥n-Neptuno, una en su ingreso sur por Alameda, la Fuente de Neptuno, y otra en su extremo norte, la fuente de Neptuno y Anfitrite.

Los Arquetipos se re encarnan así, una y otra vez en los mismos lugares sagrados, de acuerdo a los símbolos de cada cultura que los habita.

Estos son los símbolos fundamentales de nuestra Ciudad.

*Investigador
Sección Geografía
Sociedad Chilena de Historia y Geografía

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