En los últimos años, la industria de la moda ha dado muestras de transformación, integrando en sus pasarelas no sólo a personas con cuerpos delgados, sino que también a otras que representan a mujeres más “reales”.

Hablamos de la incorporación de modelos de talla grande, también conocidas como ‘curvy’ por curvilíneas, quienes vinieron a reivindicar a las personas de todos los tamaños y representarlas con orgullo en las pasarelas.

Estas portavoces del estilo son el estandarte del “body positive”, filosofía de pensamiento positivo en que se invita a amarse y aceptarse a uno mismo, y cada vez con mayor frecuencia son rostros de prestigiosas marcas y portadas de revistas.

Precisamente, una de las representantes que más ha dado que hablar en el último tiempo es la estadounidense Paloma Elsesser, cuyas raíces están estrechamente ligadas a nuestro país.

Paloma Elsesser | Instagram

De Los Ángeles al estrellato

Paloma Kai Elsesser nació el 12 de abril de 1992 en Londres, Inglaterra.

Hija de una madre afroamericana y padre chileno-suizo, desde muy joven fue criada junto a su hermana Ama -actualmente actriz y modelo de IMG- en Los Ángeles, California, donde vivieron su infancia y adolescencia.

Paloma Elsesser | Instagram

Posteriormente, en 2010, Paloma se mudó a Nueva York para asistir a la universidad The New School con el objetivo de estudiar psicología y literatura.

En ese entonces, la influencer participó de algunos trabajos pequeños relacionados con el mundo de la moda, pero jamás pensó que se dedicaría de lleno a esta industria.

No obstante, en 2015 recibió un correo electrónico que cambiaría su vida para siempre.

Paloma en la pasarela de Fendi
Paloma en la pasarela de Fendi | Instagram

Inicios en el modelaje

A sus veintitrés años, la maniquí abrió un mail que le había enviado la maquilladora estadounidense Pat McGrath, gran amiga de influyentes modelos como Kate Moss y Naomi Campbell, y considerada una de las mejores de su rubro.

La profesional había quedado sumamente impresionada con las imágenes compartidas por Elsesser en su cuenta de Instagram, por lo que le propuso ser la protagonista de una de las campañas de su marca, Pat McGrath Labs.

Un poco incrédula, la joven aceptó el desafío y resaltó de manera notable. Esto, pese a que nunca pensó que lograría un espacio en esta industria tan selectiva.

Paloma para Pat McGrath Labs

“No era lo suficientemente alta ni lo suficientemente delgada. Yo era una chica morena, gordita y extraña de Los Ángeles, que simplemente intentaba resolver mis cosas”, contó Paloma en entrevista con Vogue, consignada por el medio El País.

Pese a ello, este primer paso en la campaña de Pat cambió su autopercepción. “Verme a mí misma como esta criatura hermosa y glamurosa fue una confirmación. Había algo reconfortante en tener una mujer negra de talla grande apoyándome. Sentí que me estaban mirando”, explicó Paloma, de actuales 28 años.

Elsesser para Vogue

El ascenso a la fama

Luego de su trabajo con McGrath, Elsesser comenzó a ser rostro de importantes desfiles y encuentros de moda. Sin embargo, las primeras veces se sintió víctima del “síndrome del impostor”, fenómeno psicológico en el que la persona cree que no es inteligente, capaz o creativa, pese a que las evidencias indican que sí lo es.

En esas oportunidades, la modelo lloraba y afirmaba a su equipo que éste no era su sitio. Pero gracias al apoyo de su familia y cercanos, un día terminó por “creerse el cuento” y se propuso convencer a la industria de que mujeres de su talla merecían un espacio.

“Cuando una persona de talla 44 como yo dice que no a participar en un desfile, es posible que no pongan a nadie más grande en ese espectáculo; por lo tanto, esa ‘muestra’ ya no entra en la temporada editorial. A otras chicas de mi talla no les hacen fotos con looks que no sean lencería o una cazadora. Mi participación (en las campañas) no se trata solo de mí”, explicó.

Tras ello su carrera tuvo un vuelco e inició un meteórico ascenso, formando parte de campañas para empresas como Nike, Fenty Beauty -la marca de cosméticos de Rihanna- y los expertos de belleza Glossier, para quienes posó totalmente desnuda.

Además, su rostro se volvió frecuente en las portadas de prestigiosas revistas como Vogue y Porter, y también brilló en las pasarelas de grandes marcas como Fendi, McQueen y Lanvin, en las cuales destacaban su inusual belleza y gran atractivo.

“Lo que más me llena de esto es el componente social. Me gusta la idea de estar creando un espacio abierto para quienes se sientan poco representados en los medios y en la publicidad, e invitarlos a compartirlo. Quiero poder sentirme orgullosa, y llevar la defensa de la diversidad a todos los ámbitos que pueda: desde la ropa hasta la literatura”, confesó Elsesser.

Paloma y su campaña para Glossier

La modelo del año

En este contexto de éxito, uno de los hitos más altos de la carrera de Paloma ocurrió en 2020, luego que el sitio especializado Models.com la eligiera como su “Modelo del Año”.

Lo significativo es que este honor fue otorgado por un selecto grupo de estilistas, diseñadores, fotógrafos, editores de moda, peinadores, maquilladores y directores de arte, además de los lectores del sitio, quienes dieron la victoria a la estadounidense con raíces chilenas.

Otro hito ocurrió en enero de 2021, luego que Elsesser protagonizara la portada de Vogue con una imagen de alto impacto retratada por la icónica fotógrafa Annie Leibovitz, quien -recordemos- capturó la última foto en vida a John Lennon para la portada de Rolling Stone horas antes de su asesinato.

La revista tituló el artículo dedicado a la modelo con un potente mensaje: “Modelo a seguir: cómo Paloma Elsesser está cambiando la moda para mejor”, lo que sin duda habla del gran impacto que está logrando la influencer en la industria.

Paloma para Vogue en un vestido de Michael Kors Collection
Paloma posando para la portada de Vogue

En medio de una publicación en Instagram en la que celebró este logro, Elsesser llamó a la reflexión al expresar: “Saber que protagonizo una portada de moda americana siendo una mujer regordeta, bajita y de raza mixta que nunca imaginó que esta sería su realidad… Aunque mi corazón se llena de gratitud, no estoy satisfecha“, dijo.

“Insto a la moda a que nunca deje ir este impulso hasta ver que cuerpos como el mío dejen de ser radicales, diferentes, raros. Quiero ver mujeres de cuerpos más grandes, mujeres de piel oscura, personas discapacitadas y de todas las identidades que han sido dejadas de lado en los medios. Quiero que este momento brinde un nuevo año de posibilidades y una vida de esperanza”, declaró en el mismo mensaje.

Actualmente, el presente y futuro de Elsesser lucen brillantes. La joven, considerada para muchos como la sucesora de la exitosa modelo ‘plus size’ Ashley Graham, está en la cima de su carrera y, de seguro, nos seguirá sorprendiendo con su belleza y abogacía por el rol de la diversidad -ya sea de tallas, etnias o capacidades- en la industria de la moda.

“Cuando veo la ropa que se ofrece a la sociedad y veo la ropa de talla grande, ¿me siento validada y vista? No. Tenemos que ser increíblemente ingeniosas porque no podemos darnos el lujo de entrar en una tienda y elegir lo que nos gusta. ¡Yo quiero hacer ropa que sea para nosotras!”, concluyó en su entrevista para Vogue.

Paloma y Ashley Graham para Vogue