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Estefanía Bozzo, conocida como "RatGirl" en redes sociales, se convirtió en un fenómeno viral tras compartir un video hablando en español chileno. Su particular acento y forma de hablar estilo telenovela de los 90 sorprendió a muchos. La joven chilena-danesa ha ganado popularidad con más de 350 mil reproducciones en TikTok, siendo considerada "la amiga más íntima de las chilenas". En conversación con BioBioChile, Estefanía reflexiona sobre las diferencias entre ambos países, destacando la calidez de los chilenos. Su historia como inmigrante y su activismo social también han llamado la atención en redes.
Conocida en redes sociales como “RatGirl”, Estefanía Bozzo se convirtió en todo un ícono esta semana luego de que un video suyo publicado en TikTok se viralizara.
Y es que, entre medio de su contenido en danés y de su vida en Dinamarca, la joven de 25 años publicó un inocente video hablando en español, específicamente en “español chileno”, lo que sorprendió a muchos.
Pero no solo eso, pues su acento era bastante particular, lo que se reflejó en los comentarios: “Hablas chileno noventero, como de teleserie poto loco. Me encanta”, le escribió un seguidor. Y es eso precisamente lo que refleja su forma de hablar.
“No sabía cómo hablaba. Me habían dicho que yo no digo ‘Chile’ ni ‘Chucha’, sino que con una S. Ya sabía que tenía otra manera de hablar, pero no sabía que hablaba como en las telenovelas de los 90“, contó a BioBioChile la oriunda de Tomé.
A solo una semana de publicar su primer video, la chilena-danesa ha sumado más de 350 mil reproducciones y ya se ha convertido en “la amiga más íntima de las chilenas”, según sus seguidores.
“Todo ha sido súper positivo, ninguna negatividad”, relató sobre el acercamiento que ha tenido con sus fanáticos chilenos.
Aunque la joven visitaba recurrentemente el país, donde tenía oportunidad de practicar el español, en conversación con nuestro medio reconoce que ha sido mayormente influenciada por su madre: “Eso le pasa a muchos hijos de inmigrantes que hablan solo con sus papás, tienen el acento materno y, como el idioma va evolucionando muy rápido, los migrantes van, regresan y ya no es el mismo idioma. Uno a veces no se da cuenta”, dijo.
Sobre la recepción que ha tenido en redes sociales, Estefanía Bozzo explica que “los chilenos me han dado consejos, se comunican mucho con memes y me dicen ‘te pareces a la madre leona’ y yo no sabía quién era; ahí me di cuenta de que fue porque me compré una chaqueta”, contó.
“Mis amigos me dicen: ‘¿Qué estás diciendo? No entiendo nada, pero estás viral’, y yo les cuento que estaba hablando no más, que llegué contando que me falta calle, más academia, y espero después de meses titularme de chileno”, relató entre risas.
Estefanía Bozzo: “Se me estaba yendo el chileno”
Y es que su regreso al país no es solo retomar su idioma materno y manejarlo a la perfección como lo hace con el danés, sino que retornó a Chile en medio de un intercambio estudiantil mientras estudia Periodismo.
“Regresé por intercambio; estoy estudiando Periodismo en Dinamarca. Allá uno se puede tomar hasta cuatro años sabáticos ahorrando, viajando, conociendo. Pero lo que pasó es que se me estaba yendo el chileno”, contó.
“En una competencia de skate en Copenhague me encontré con hartos chilenos y pensé: ‘Extraño hablar en español con gente de mi edad’, porque con la única que hablaba español era con mi mamá, y me faltaba vocabulario. Ahí dije ‘no puede ser, voy a ahorrar plata y regresar a Chile para que me entre bien el chileno y conocer mis raíces, mi país"”, relató sobre su primera visita al país sola.
Y es que hace unos cuatro años la chilena-danesa tomó su mochila y a dedo recorrió desde San Pedro de Atacama hasta Chiloé, con el fin de reencontrarse.
“Acá son todos muy ayudantes, me han preguntado si necesito ayuda, son abiertos, me han invitado a salir. Allá en Dinamarca es muy difícil que te inviten a cosas”, cuenta sobre la característica que más le ha gustado de los chilenos.
@estefaniabozzomal Llegan mis videos acá a Chile??? Bueno el segundo día en la u, y voy mejorando mi chileno🇨🇱
Aunque la joven es chilena de nacimiento, su identidad está más arraigada al país nórdico, reconoce, pues emigró siendo muy pequeña.
“Yo nací cerca de Concepción, de Tomé; ahí vivía mi familia. Pero a los seis años mi mamá se casó con un danés y nos fuimos a vivir a Dinamarca”, relata.
“Ella tenía una amiga acá en Tomé y llegó un danés por trabajo, con los barcos de encomienda, y ella se fue a Dinamarca. Entonces mi mamá siempre tenía una amiga en Dinamarca y en el 96 ahorró y se fue a Europa por primera vez. Fue a visitar a su amiga a Dinamarca. Ella siempre le decía: ‘Tienes que encontrarte un danés’ y le presentó uno y se empezaron a escribir por mail”, recordó.
“Mi mamá no sabía tanto inglés, entonces una amiga le ayudaba y se estuvieron escribiendo por un año y medio. Yo tenía seis años cuando mi mamá tomó la decisión, agarramos las maletas y nos fuimos y todavía están juntos hoy día”, rememoró sobre la historia de amor de su madre que la llevó al país que la vio crecer por casi 20 años.
“Era chica, estuve solo un año en la escuela acá y no me acuerdo mucho. Me acuerdo no más que nos subimos a un EME Bus y nos fuimos”, agregó entre risas.
Al arribar a Dinamarca, ingresó a una escuela de idiomas para aprender danés, pero al principio no quería hablar, recuerda. “Pero después de los tres meses empecé a hablar y, como a los seis meses, aprendí y empecé a ir a clases normales”.
” Tenía dificultad al principio, cambiaba algunas palabras. Ahí se fue formando lo que es mi primer idioma, el que manejo mejor. Pero seguía hablando chileno con mi mamá”, detalla.
@estefaniabozzomal Svarer @charlie flufis ♬ original lyd – Ratgirl
“Quería votar, pero no pude y ahí me di cuenta de que soy diferente, porque soy inmigrante”
Dado que Estefanía Bozzo se radicó en Dinamarca desde muy pequeña, su vida no tuvo grandes desafíos, según reflexiona. Se integró rápido y no vivió las diferencias propias de un extranjero.
Sin embargo, esto cambió cuando cumplió 18 años, ahí sufrió un golpe de realidad: “Siempre tuve amigos, no me sentía diferente, sabía que íbamos a visitar a mi abuelita y mi tío, que tenía otra cultura y otro idioma, que mi familia era católica, porque en Dinamarca son en general cristianos; no me sentía tan diferente hasta los 18, cuando uno puede votar y yo no pude. Ahí me di cuenta de que era diferente porque es difícil que te den pasaporte y yo no tenía”.
“Me interesaba la política, quería votar, pero no pude y ahí me di cuenta de que soy diferente, porque soy inmigrante“.
Tal como ha demostrado en sus redes, la chilena-danesa es bastante activa en términos sociales, donde de vez en cuando comparte reflexiones sobre la libertad del cuerpo y del feminismo.
“En Dinamarca, si me pongo a tomar sol desde los 70, de la época hippie, las mujeres lo hacen sin sostenes y me acostumbré a eso. A un pensamiento más liberal que no había mucho en mi familia chilena”, detalla sobre las principales diferencias que ha tenido con nuestro país.

“Me gusta la gente de acá; son más chistosos los chilenos, hay más amor, calidez”
Sin embargo, ello ha cambiado con el pasar de los años, dice: “En Chile hay todo tipo de pensamientos; se trata de encontrar a tu gente, no más. Me gusta la gente de acá; son más chistosos los chilenos, hay más amor, calidez”.
Y aunque quiere tener una larga estadía en nuestro país, la chilena-danesa no titubea al afirmar que prefiere hacer su vida en Dinamarca “porque es un país más seguro”.
“Pero siempre digo que no podemos hacer comparaciones, porque son países con diferentes historias. Dinamarca es un país colonial que sacó mucha de su riqueza de otras partes; por eso es tan rico y tiene un sistema donde se pagan grandes impuestos y hace que haya más igualdad. Chile es un país colonizado con una estructura más desigual que lo hace más inseguro“, reflexionó.
Y continuó: “Los daneses son más cerrados, pero hay mucha confianza; el chileno no tiene tanta. Encuentro bonito eso de Dinamarca, porque, por ejemplo, hay mucha confianza en los políticos”.
“Hay mucho más patriarcado acá, igual hay allá, pero en la manera de criar a una niña y un niño hay diferencias de género, pero menos. Yo siento que puedo salir cuando quiero, puedo hacer todas las cosas, pero cuando llego acá es como ‘tienes que venir temprano’; hay otras reglas que son para las niñas y no para los niños y eso me molestó. Las veces que he regresado a Chile, por ser niña me han tratado diferente”, añade.
Aquello, relata, también se refleja en lo que ve en la televisión, pues considera que “acá igual la tele es super dramática. A veces, cuando veo las noticias, colocan música dramática y digo: ‘Es una noticia, no ficción esto’. Los medios son muy diferentes”.
Por ahora, los planes de Estefanía son terminar su semestre de intercambio en la Universidad de Chile, celebrar las fiestas patrias para “tener más calle”, como relató en su TikTok, y finalmente graduarse “de chilena”.

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