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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Lowri Denman experimentó intensos dolores de cabeza años después de un viaje a la India, donde contrajo 38 parásitos en su cerebro. Tiempo después fue diagnosticada con neurocisticercosis, una enfermedad parasitaria por la cual recibió tratamiento con antiparasitarios y esteroides. Los parásitos se calcificaron, generando convulsiones y problemas neurológicos. A pesar de la lucha, Lowri continúa con medicación para la epilepsia de por vida.

Una mujer disfrutó de las comidas típicas de la India durante un viaje hace 20 años. Todo resultó bien y no manifestó ninguna complicación de salud de regreso a su casa. Sin embargo, años después comenzó con intensos dolores de cabeza. ¿La razón? 38 parásitos alojados en su cerebro.

La protagonista de esta historia es Lowri Denman, quien quiere convertir su terrible experiencia en algo positivo generando conciencia sobre la neurocisticercosis, la enfermedad que le generó parásitos en su cerebro.

Fue en el 2007 cuando Lowri hizo un viaje de tres meses por India. Según detalla a la BBC, intentó no comer carne durante su viaje, con el fin de evitar una intoxicación alimentaria.

Le descubrieron parásitos en su cerebro

Pasaron los años y en 2010 descubrió en el baño de un restaurante una tenia luego de defecar . Lowri se horrorizó y al día siguiente acudió a un médico.

Los análisis de heces dieron resultados satisfactorios y se sentía bien, por lo que su vida continuó con normalidad.

Pero, al cabo de un año, comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza. Luego, en 2011, sufrió su primera convulsión.

“Empecé a tener mucha dificultad para articular palabra”, dijo. “De repente, recuperé la consciencia y estaba en una ambulancia. Pensé: ‘¿Cómo ha pasado esto? ¿Por qué?"”, recordó.

Después de una hospitalización, le hicieron una tomografía computarizada y una resonancia magnética, y le pidieron a Lowri que acudiera a recoger los resultados.

“El médico me sentó y me dijo: ‘Bien, revisamos las imágenes y encontramos 38 parásitos en tu cerebro’“, contó Lowri.

“Mi madre y yo nos quedamos boquiabiertas, preguntándonos: ‘¿Qué es esto?"”, confesó.

Neurocisticercosis

Al principio pensaron que se trataba de toxoplasmosis, una infección que se transmite por contacto con heces de gato infectadas. Pero entonces la madre de Lowri preguntó si su convulsión podría estar relacionada con la tenia que había descubierto un año antes.

Después de más pruebas, le terminaron diagnosticando neurocisticercosis, una enfermedad parasitaria del sistema nervioso central causada por la presencia de larvas de Taenia solium, explica el sitio de salud Clínica Universidad de Navarra.

“Este parásito se aloja en el cerebro, las meninges o la médula espinal, y representa una de las principales causas de epilepsia en regiones endémicas“, complementa el centro de salud.

Según el doctor Brendan Healy, consultor en enfermedades infecciosas y microbiología, Lowri contrajo la enfermedad durante su viaje a India, y cree que ingirió accidentalmente carne de cerdo que contenía huevos microscópicos de tenia o solitaria.

Con un diagnóstico claro, Lowri permaneció hospitalizada dos semanas, donde recibió tratamiento con antiparasitarios y esteroides.

Durante varios años, sintió que su salud había mejorado, pero un día se desmayó en el trabajo.

Su vida cambió drásticamente producto de los parásitos

Las tomografías revelaron grandes inflamaciones en su cerebro alrededor de los parásitos. Después del desmayo, se sintió confusa y empezó a experimentar entumecimiento y hormigueo en el cuerpo.

Le recetaron esteroides que alteraron su apariencia y, a medida que su vida se volvía más limitada, comenzó a sentirse deprimida hasta que su salud mental colapsó.

Empezó a manifestarse la paranoia y la psicosis… tenía ansiedad severa, ataques de pánico“, dijo Lowri, quien pasó seis semanas en un hospital neuropsiquiátrico.

“Tuve una espiral descendente. Mi familia estaba desesperada por cómo se agravaron las cosas”, recordó.

Parásitos se calcificaron

Después de años de padecer problemas de salud, los parásitos se calcificaron en el cerebro de Lowri tras años de tratamiento .

No ha sufrido ninguna convulsión desde 2017, pero deberá seguir tomando medicación para la epilepsia de por vida, dijo su médico.

“Ahora quiero seguir adelante con mi vida y concienciar sobre esta enfermedad. Estoy feliz de estar viva, sana y en forma de nuevo, y nunca lo doy por sentado”, expresó.

Taenia solium

La tenia, llamada Taenia solium, se encuentra en todo el mundo y es conocida como la “tenia del cerdo”.

Sin embargo, las infecciones son particularmente comunes en algunas partes de Latinoamérica, el sur y sureste de Asia y en el África subsahariana.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, la falta de higiene facilita la propagación del parásito, que es más frecuente en zonas donde las personas viven en contacto cercano con cerdos.

Las personas pueden contraer la tenia al consumir carne de cerdo cruda o mal cocinada. Sin embargo, esto no causa directamente la neurocisticercosis.

Una persona portadora del parásito puede excretar sus huevos microscópicos en las heces. Si no se lavan bien las manos después de ir al baño, los huevos pueden contaminar los alimentos o el agua que tocan y ser ingeridos por otra persona.

Dentro del cuerpo, los huevos eclosionan en larvas que pueden formar quistes en diversos órganos, como los músculos, el corazón y los ojos.

Esto se conoce como cisticercosis. Cuando los quistes se desarrollan en el cerebro o la médula espinal, se denomina neurocisticercosis, la forma más grave de la enfermedad.