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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El documental "Instinto Maternal" se ha convertido en uno de los más vistos en Netflix, relata la historia de Taylor Parker, condenada por el brutal asesinato de su amiga embarazada Reagan Simmons-Hancock en octubre de 2020. Parker llevaba meses fingiendo su embarazo e incluso llegó a extraer a la bebé no nata de su amiga. La red de mentiras, incluida una supuesta herencia y un embarazo ficticio, se desmoronó cuando la policía descubrió que Parker no tenía útero. Tras un juicio en 2022, fue declarada culpable de asesinato capital y secuestro, convirtiéndose en la séptima mujer condenada a muerte en Texas.

Una de las películas más vistas en Netflix durante las últimas semanas es el estreno del documental ‘Instinto Maternal’, el cual cuenta la historia de Taylor Parker, una mujer condenada por un macabro asesinato.

Taylor Parker fue condenada por el asesinato de su amiga Reagan Simmons-Hancock en octubre de 2020, a quien tras matarla, le extrajo su hija nonata Braxlynn de 35 semanas de gestación.

Pero el caso de Parker se originó tiempo antes del macabro asesinato, y es que la mujer llevaba casi 9 meses fingiendo un embarazo, tanto a su esposo Wade como a todo su entorno.

Instinto Maternal
Netflix

Parker conoció en 2019 a Wade Griffin en un rodeo y rápidamente comenzaron una relación, donde la joven se integró a todos los aspectos de la vida de su pareja, yéndose a vivir juntos a Simms, Texas, haciendo regalos costosos a familiares y amigos, incluso un automóvil nuevo a su suegra.

La red de mentiras de la joven comenzó cuando junto a su marido intentó comprar un rancho avaluado en 20 millones de dólares, una compra que haría gracias al dinero que obtendría por una herencia de su familia materna, quienes supuestamente estaban en el negocio petrolero.

El negocio evidentemente nunca se llevó a cabo y el auto que regaló a su suegra, terminó siendo recuperado por la concesionaria. Ella alegó que esas situaciones se debieron a que su madre -a quien culpaba de todos sus problemas- bloqueó la herencia de sus abuelos.

Tiempo después, Parker comenzó a decir que estaba embarazada. Primero estuvo embarazada de gemelos en 2019, pero sufrió una perdida tras un accidente. Tras eos, tuvo un segundo embarazo, algo que Wade no puso en duda en un comienzo, por lo que comenzaron a comprar ropa de bebé, muebles y a decorar una habitación.

El supuesto embarazo se desarrolló en plena pandemia de covid-19, lo que fue usado por Parker como excusa para que Wade no la acompañara a los “controles”, pero a medida que el tiempo avanzaba, generó dudas en el entorno de su pareja.

Pero Parker no se comportaba como una embarazada normal y todo lo extraño que rodeaba sus finanzas, generó sospechas y en los amigos de Wade. Además, Taylor tenía dos hijos, una niña y un niño, pero no tenía la custodia de ninguno, algo que también generó inquietud, especialmente en la madre de Wade.

El día del asesinato

El 9 de octubre de 2020, la vida de Taylor Parker cambiaría para siempre y la red de mentiras se terminaría de la peor forma. Griffin testificó a la policía que ese día planeaban completar una venta de cerdos en un rancho en Wynnewood, Oklahoma, y luego irían a un hospital para inducir el parto de Parker. Sin embargo, ella lo engañó para que fuera solo al rancho y afirmó que ella ingresaría sola al hospital.

Pero la venta -al igual que todo en la vida de Parker- era mentira y el mismo Wade tuvo problemas con las autoridades, al transportar ganado de forma irregular entre estados en EEUU.

Al mismo tiempo, Parker era encontrada por la policía de Texas conduciendo de forma temeraria en la localidad de De Kalb. Al ser interceptada por la autoridad, aseguró que recién había dado a luz y que su hijo estaba en riesgo, por lo que SE dirigía a un hospital.

La mujer fue llevada a un hospital de Oklahoma, estado colindante a Texas, donde los médicos se sorprendieron por su estado de salud, pues no presentaba signos de haber dado a luz. No solo eso, los exámenes demostraron que Parker no tenía útero, ya que se le había practicado una histerectomía.

Las pruebas de posteriores confirmaron que no había vínculo de ADN entre Parker y el recién nacido, consignó Time.

Un puzzle que sólo se completaba con lo que ocurría en Nuevo Boston en Texas, donde la policía local encontraba el cuerpo de Reagan Simmons Hancock de 22 años, el cual presentaba más de 100 ataques con cuchillo y le habían extraído de su vientre, su bebé de 35 semanas de gestación.

La policía no tardó en descubrir que Parker y Simmons eran amigas, que se habían conocido hace algunos meses, cuando la primera tomó fotografías de la boda de Reagan, y ambas vivieron juntas sus “embarazos”.

Parker atacó violentamente a Simmons-Hancock y la asesinó, hiriéndola con más de cien cuchilladas y golpeándola con un martillo. Luego, extrajo del vientre de Simmons-Hancock a su bebé nonata, Braxlynn, e intentó robársela. En la casa también estaba la hija mayor de la víctima, de 3 años, pero que no fue atacada por Taylor.

El juicio contra Parker se llevó a cabo en 2022, donde participaron más de 100 testigos, médicos forenses y agentes de la policía, mientras la defensa de la mujer buscaba que su defendida no fuese condenada por asesinato y secuestro, porque eso la haría susceptible de ser sentenciada a la pena de muerte.

El 3 de octubre de 2022, Parker fue declarada culpable de asesinato capital y secuestro por el jurado tras aproximadamente una hora de deliberación. Parker se convirtió en la séptima mujer en ser condenada a muerte en Texas y la más joven de esta lista.

Una sentencia que está a la espera a las instancias de apelación, pero ya fue ratificada por el Tribunal de Apelaciones Penales de Texas, mientras que la Corte Suprema rechazó un recurso para revisar el caso.

A los 33 años, Taylor Parker se encuentra en el corredor de la muerte en Texas, junto a otras 165 personas (158 hombres y 7 mujeres).