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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Detective experto en tesoros saqueados por nazis halla pintura de Toon Kelder, confiscada por Hermann Göring durante la Segunda Guerra Mundial, en manos de descendientes de oficial de las SS. Obra perteneció a comerciante judío antes de ocupación alemana en Holanda. Investigación revela que cuadro fue adquirido durante la guerra y conservado por décadas. Detective reconstruye ruta de la pieza hasta subasta de 1940. Hallazgo inusual vincula directamente a familia de alto colaborador de las SS. Familiar se contacta tras descubrir origen oscuro de la obra.

Un detective experto en “tesoros saqueados por los nazis” encontró una pintura de un aclamado artista que fue robada por el régimen durante la Segunda Guerra Mundial, en manos de un descendiente de un oficial de las SS, la organización paramilitar de la Alemania de Hitler.

Es más, según la investigación privada, el retrato habría sido confiscado por el mismísimo Hermann Göring, una de las manos derechas del líder del régimen nazi.

Recuperan tesoro saqueado por los nazis

Se trata de “Retrato de una joven”, obra del pintor neerlandés Toon Kelder, que perteneció al reconocido comerciante de arte judío Jacques Goudstikker antes de ser confiscada tras la ocupación alemana de los Países Bajos.

De acuerdo a lo contado por BBC, el descubrimiento fue dado a conocer por el detective de arte Arthur Brand, conocido por recuperar piezas saqueadas por el régimen nazi. La pintura fue localizada en manos de los descendientes de Hendrik Seyffardt, un general holandés que colaboró con las Waffen-SS durante la guerra.

Según Brand, un familiar de Seyffardt lo contactó luego de descubrir el oscuro origen de la obra, quien aseguró sentirse “avergonzado” tras enterarse de que su familia había conservado durante décadas una pintura vinculada al robo de los nazis.

Según el relato del denunciado, agrega el medio, la abuela de la familia le confesó que el cuadro fue adquirido durante la guerra y que provenía de “arte judío saqueado”, por lo que consideraba imposible venderlo.

Confiscado por el mismísimo Hermann Göring

La investigación de Brand permitió reconstruir el recorrido de la pieza, ya que encontró en la parte posterior de la pintura una etiqueta y un número grabado en el marco. Esa pista lo condujo a revisar los registros de una subasta realizada en 1940, en la que fueron vendidos cientos de cuadros pertenecientes a la colección Goudstikker.

Allí apareció registrado un “Retrato de una joven” de Kelder con el mismo número identificatorio.

El detective sostiene que la obra habría sido confiscada inicialmente por el mismo Hermann Göring, uno de los principales líderes nazis, antes de terminar en manos de Seyffardt.

El investigador señaló que, aunque ha recuperado numerosas piezas robadas por los nazis en museos y colecciones privadas, nunca había encontrado una obra de la colección Goudstikker directamente vinculada a la familia de un alto colaborador de las SS.

“Durante décadas, la familia, que por supuesto no tiene ninguna responsabilidad personal por los crímenes de Seyffardt, tuvo la oportunidad de hacer lo correcto y devolver este cuadro. Optaron por no hacerlo”, concluyó el detective.