Un pueblo de Ghana creía que uno de sus habitantes medía 2.89 metros y lo reportó masivamente. Pero, ¿es realmente así? Tras realizarle una medición más precisa, confirmaron que el joven era efectivamente muy alto, mucho más de lo normal, pero no tanto como se pensaba: llegaba a los 2.14. No obstante, él espera algún día romper el récord Guinness, pues no para de crecer. "Cada tres o cuatro meses crezco", dijo.

El personal médico del pueblo de Gambaga en el norte de Ghana, se alarmó cuando midió a Sulemana Abdul Samed, un joven de 29 años que sufre de gigantismo. Tras un chequeo determinaron que posiblemente era el hombre más alto del mundo.

La clínica rural del poblado no tenía las herramientas precisas para medir la estatura del hombre conocido como “Awuche”, por lo que tras un rudimentario método determinaron que medía 2.89 metros.

Difícil de medir

Para medirlo usaron un palo que extendió sus herramientas de medición, arrojando el impresionante resultado.

El joven, conocido como Awuche, fue diagnosticado con gigantismo hace unos años y asegura que no puede dejar de crecer.

Aunque todos sabían que era muy alto, el personal médico se impactó cuando su rudimentaria medición arrojó que medía casi 3 metros.

Al enterarse de la situación, el periodista de la BBC Favour Nunoo llegó al pueblo de Gambaga con una cinta métrica de casi 5 metros para dilucidar el misterio.

Allí, le pidió a Awuche que se apoyara en una pared, mientras un vecino marcó hasta donde llegaba con un trozo de carbón y luego midieron la extensión con la cinta métrica.

“Se quitó los zapatos, unos zapatos sin cordones grandes hechos especialmente con llantas de automóvil, ya que no había podido encontrar zapatos que le quedaran bien”, contó Nunoo en su relato.

“Uno de sus vecinos se subió a un taburete de madera para llegar a la altura de Awuche y poder marcar la pared con un trozo de carbón”, añadió el periodista.

¿Awuche es realmente el hombre más alto del mundo?

Con la medición más precisa se determinó que Awuche, en realidad, medía 2.14 metros. Esto quería decir que aunque realmente es muy grande, no es el hombre más alto del mundo.

“Bueno, el hombre vivo más alto, mide 2,51 metros, apenas mide 37 centímetros más que tú”, le dijo el periodista.

En el libro de los récord Guinness figura Sultan Kösen, de 40 años y oriundo de Turquía, como el hombre vivo más alto del mundo.

Ante esta sorpresa, Awuche dijo que tal vez algún día llegaría a serlo, ya que no ha dejado de crecer. “Todavía estoy creciendo. Quién sabe, tal vez algún día pueda llegar a esa altura también”, señaló el joven.

“Cada tres o cuatro meses crezco. Si hace tres o cuatro meses que no me ves y me ves, te habrás dado cuenta de que he aumentado”, añadió.

Problemas de salud asociados al crecimiento desproporcionado

Awuche comenzó a notar que crecía más de lo normal cuando tenía 22 años y vivía en Accra, la capital de Ghana, donde se había mudado para conseguir un futuro mejor.

Allí trabajaba en una carnicería y ahorraba dinero con la intención de pagarse clases de conducción, algo que no pudo conseguir, pues es demasiado grande para estar detrás de un volante.

“Estaba planeando ir a la escuela de manejo, pero incluso cuando cambio el asiento hacia atrás, no puedo sostener el volante. No puedo estirar las piernas porque mi rodilla golpeará el volante”, indicó.

Una mañana despertó confundido al notar que su lengua se había expandido en su boca hasta el punto de no poder respirar bien.

Fue a una farmacia donde le dieron algunos medicamentos, pero luego se dio cuenta de que todas las demás partes de su cuerpo habían comenzado a aumentar de tamaño.

Además, su columna vertebral comenzó a curvarse de manera prominente, por lo que decidió consultar a un médico.

Awuche fue diagnosticado con síndrome de Marfan, un trastorno genético que afecta los tejidos conectivos del cuerpo y hace que las extremidades crezcan enormemente.

El problema es que esta condición conlleva otras consecuencias que pueden derivar incluso en complicaciones cardíacas.

Aunque existe una operación que ayuda a detener este trastorno, el seguro de salud público de Ghana no lo cubre.

De regreso a Gambaga

Debido a sus problemas de salud, Awuche decidió regresar a su pueblo natal hace 6 años.

Actualmente, vive con su hermano y tiene un pequeño negocio de venta de planes para celulares.

Él cuenta que debido a su estatura y malestares no tiene mucha vida social. “Solía ​​jugar al fútbol como cualquier otro joven, era atlético, pero ahora ni siquiera puedo caminar distancias cortas”, explicó.

No obstante, Awuche es muy querido en su localidad, donde es prácticamente una celebridad.

Todo el mundo lo saluda, e incluso algunos lo abrazan y se toman fotos con él.

“Por lo general, digo: ‘Sí, acércate’; nos paramos y tomamos buenas fotos”, afirmó Awuche.

El joven dice que es el único de su familia con la condición. “Ninguno de ellos es alto, solo soy el hombre más alto”, indicó.

Aunque espera casarse y formar una familia algún día, por ahora está concentrado en su tratamiento. De hecho, está ahorrando para poder someterse a una cirugía que repare la piel de su pierna, dañada gravemente por el crecimiento excesivo.