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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La tendencia viral del "pheromone maxxing" propone abandonar la ducha, desodorante y perfumes para potenciar el olor corporal y aumentar la atracción en las citas. Esta práctica, circulando en TikTok, se basa en la idea de que las feromonas humanas pueden despertar interés romántico. Sin embargo, la ciencia no respalda esta teoría, ya que no hay evidencia sólida de la existencia de feromonas humanas. El olor corporal se genera por la interacción del sudor con bacterias en la piel, no simplemente por el sudor en sí. Dejar de usar desodorante no garantiza acumular feromonas, sino aumentar el olor corporal de manera menos atractiva. Aunque el aroma influye en la atracción, diferencian entre asociaciones de olores y verdaderas feromonas. Prácticas extremas como beber orina antes de una cita carecen de evidencia científica.

Prepararse para una cita suele incluir una ducha, desodorante y, para algunos, unas gotas de perfume. Pero internet decidió que quizás llevamos años haciéndolo todo mal. Una tendencia que gana visibilidad en TikTok propone justamente lo contrario: bañarse menos, olvidarse del desodorante y dejar que el olor corporal haga el trabajo de conquista. Su nombre es “pheromone maxxing” y sus seguidores creen que así pueden potenciar sus supuestas feromonas y resultar más atractivos.

La práctica circula especialmente entre hombres jóvenes y forma parte del universo del “maxxing”, una serie de tendencias de internet que buscan “maximizar” determinados atributos personales. En este caso, el objetivo no pasa por músculos, mandíbula o cabello, sino por el olor. Algunas versiones recomiendan reducir las duchas, abandonar el champú y evitar perfumes o desodorantes antes de una cita para no “tapar” el aroma natural del cuerpo.

La teoría parece sencilla: si otros animales utilizan feromonas para comunicarse y algunas especies las emplean en procesos vinculados con el apareamiento, los humanos también podrían liberar sustancias capaces de despertar automáticamente la atracción.

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Así, bajo la lógica del “pheromone maxxing”, cuanto menos jabón intervenga entre una persona y su cita, mayores serían sus posibilidades de éxito. El pequeño inconveniente es que la ciencia no ha demostrado que funcione así.

¿Qué son realmente las feromonas?

Las feromonas son señales químicas que un animal libera y que provocan una respuesta fisiológica o conductual en otro individuo de su misma especie. La ciencia ha documentado ampliamente este mecanismo en el reino animal: puede servir para marcar territorio, alertar sobre amenazas o intervenir en conductas reproductivas. Sin embargo, trasladar ese mecanismo directamente a los seres humanos resulta bastante más complicado.

De hecho, Tristram Wyatt, investigador de la Universidad de Oxford especializado en feromonas, revisó la evidencia sobre cuatro sustancias que durante años aparecieron descritas como posibles feromonas humanas.

Su conclusión resultó mucho menos seductora que las promesas de TikTok: no existe evidencia robusta que permita identificar esas moléculas como feromonas humanas. Eso tampoco permite asegurar que jamás encontraremos una, pero hasta ahora la ciencia no ha confirmado una “feromona sexual” humana capaz de producir el efecto que promete esta tendencia.

La investigación científica posterior tampoco ha cerrado esa brecha. Una revisión publicada en 2020 advirtió que varios estudios sobre sustancias presentadas como posibles feromonas humanas utilizaron muestras pequeñas y obtuvieron resultados difíciles de reproducir. En otras palabras, que una sustancia aparezca en el sudor o que un determinado olor influya en nuestra percepción de otra persona no significa automáticamente que estemos frente a una feromona.

@nikodemkosowski pheromones>fake fragrances #naturalhairtiktok #haircaretips #longhairmen ♬ Originalton – 𝟠𝕋ℍ𝕆

Entonces, ¿qué ocurre si dejamos de usar desodorante?

Aquí aparece otro detalle que complica la teoría del “pheromone maxxing”: el sudor por sí solo no explica ese característico olor después de un día sin ducha. El olor corporal surge principalmente cuando el sudor entra en contacto con las bacterias que viven naturalmente sobre nuestra piel. El tipo de microorganismos y la forma en que interactúan con las secreciones corporales influyen en que una persona huela más o menos intensamente.

Mayo Clinic lo explica como que las glándulas apocrinas, presentes principalmente en zonas con vello como las axilas y la ingle, producen una secreción que inicialmente no tiene olor. Este aparece cuando el fluido entra en contacto con las bacterias presentes en la piel. Por eso, saltarse la ducha o el desodorante durante varios días no significa necesariamente acumular una irresistible reserva de feromonas: también puede significar, de manera bastante menos romántica, aumentar el olor corporal.

Eso no quiere decir que el olor resulte irrelevante en la atracción humana. Los aromas pueden influir en cómo percibimos a otras personas y existen investigaciones sobre la comunicación química y las preferencias relacionadas con el olor corporal. Sin embargo, los especialistas diferencian esas asociaciones de una verdadera feromona, que tendría que generar una respuesta conductual o fisiológica demostrable y reproducible.

@raphislittle We ALL stink of onions for the huzz right guys? right??? #trt #scent ♬ original sound – Raphael

Pheromone maxxing, la nueva tendencia viral

Como suele ocurrir con las tendencias virales, además aparecieron versiones más extremas. Forbes recogió publicaciones que no solo planteaban abandonar duchas y desodorante o utilizar ropa sudada, sino incluso beber la propia orina antes de una cita bajo supuestas teorías sobre el olor corporal. Ninguna de esas prácticas cuenta con evidencia que demuestre que aumenta las feromonas o vuelve más atractiva a una persona.

Así, el “pheromone maxxing” toma una pregunta científica legítima —cuánto influye nuestro olor en la atracción— y la convierte en una receta bastante más sencilla para redes sociales: menos ducha, más “aroma natural”.

Hasta ahora, sin embargo, la evidencia no demuestra que renunciar al jabón convierta a alguien en un imán romántico. Y mientras la ciencia sigue buscando posibles feromonas humanas, el desodorante, al menos por ahora, puede respirar tranquilo.