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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Sundari y Maxi, una pareja argentina con 26 años de diferencia, han encontrado en mantener sus espacios y convivir solo los fines de semana la clave para su relación. Sundari, coach de bienestar, vive en Pilar, y Maxi, closer de ventas, en Avellaneda. Su historia comenzó en una ceremonia de cacao. A pesar de las críticas por la brecha generacional, ambos prefieren centrarse en su acuerdo y disfrutar de su tiempo juntos los sábados.

Sundari y Maxi, una pareja argentina, llevan un año y medio de relación, pero encontraron una fórmula bastante distinta a la convivencia tradicional. Ella tiene 61 años, él 35 y, pese a la diferencia de edad que separa a la pareja, aseguran que la edad nunca ha sido su principal desafío. Su secreto, dicen, está en respetar sus espacios y compartir bajo el mismo techo únicamente los fines de semana.

La pareja vive a varios kilómetros de distancia. Sundari, coach de bienestar, salud y empoderamiento personal y madre de dos hijos, reside en Pilar, zona de Buenos Aires, mientras que Maxi, en tanto, vive junto a su madre en Avellaneda y trabaja como closer de ventas para la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) del país trasandino.

De lunes a viernes, cada uno mantiene su rutina. El sábado, Maxi viaja hasta la casa de su pareja y permanece allí hasta el lunes. “Durante la semana nos mandamos muchos mensajitos de amor a la mañana y antes de dormir. Somos muy respetuosos con el tiempo del otro. Es lindo después reencontrarnos el fin de semana”, explicó Sundari a TN.

La decisión tiene mucho que ver con la historia de ella. Sundari estuvo casada y convivió durante dos décadas, pero tras separarse descubrió que disfrutaba de mantener su propio espacio. “A mí me gusta así. Me gusta mi tiempo. Estuve casada y conviví 20 años. Nunca volví a convivir y me encanta tener novio”, reconoció ella.

Un inesperado encuentro en una ceremonia de cacao

La historia comenzó lejos de las aplicaciones de citas. Maxi llegó invitado por un primo en Almagro para una ceremonia de cacao, una ritual de sanación y conexión interior, inspirado en tradiciones mesoamericanas donde se bebe cacao. Ahí, Sundari participaba como encargada de conducir la actividad.

Cuando entró al lugar, ella estaba cantando. Después conversaron a solas y Maxi le pidió su Instagram. “Me voló la cabeza su presencia. Verla cantar me encantó”, recordó él. Sin embargo, hubo un dato que lo sorprendió: pensaba que Sundari tenía alrededor de 45 años.

“Cuando me dijo que tenía 60 no me pasó absolutamente nada por la cabeza. Ningún rechazo. Al contrario, sentí más entusiasmo. Pensé: ‘Wow, no lo puedo creer’”, relató Maxi.

Para Sundari, la diferencia tampoco significó un obstáculo. Después de separarse del padre de sus hijos mantuvo relaciones con hombres menores, aunque hasta entonces la mayor brecha había alcanzado los 14 años.

“Esto pasó siempre. Siempre hubo relaciones entre mujeres mayores y hombres más jóvenes. Lo que ocurre es que antes estaba tan vetado que nadie las hacía públicas. Me encanta que hoy se puedan visibilizar y que cada uno viva la historia que quiera vivir”, sostuvo.

Maxi, por su parte, asegura que su interés va mucho más allá de la atracción física. “Ella tiene una presencia muy poderosa. Yo le digo que tiene energía de jefa. Eso, lejos de alejarme, me generó todavía más admiración y respeto”, afirmó.

Una pareja con diferencia de edad: ¿Qué dijo la familia?

La diferencia de edad sí generó algunas dudas al momento de contar la relación a sus familias. Sundari tiene hijos de 29 y 33 años y admitió que le preocupaba especialmente la reacción del mayor, debido a su cercanía de edad con Maxi.

“Era un poquito fuerte decirle que estaba con alguien de su edad. Hubo un poquito de molestia, que entiendo que es natural, pero ellos quieren verme feliz y me apoyan en todas mis decisiones”, contó.

Con el tiempo, la situación se normalizó. Cuando Maxi pasa los fines de semana en Pilar comparte también con el hijo menor de Sundari.

La madre de Maxi conoció la historia desde el primer día. “Le dije que había conocido a una mujer hermosa y que lo más loco era la diferencia de edad. Jamás me dijo ‘podría ser tu mamá’. Ella me ve bien, me ve feliz y eso es lo único que le importa”, aseguró él.

La convivencia solo durante los fines de semana

Cuando están juntos tampoco buscan grandes panoramas. Pasean a Amor, la perra de Sundari, cocinan, tocan guitarra, improvisan música, caminan por la naturaleza o simplemente pasan el día en el jardín. Ninguno bebe alcohol y ambos prefieren una rutina tranquila.

Por ahora, tampoco planean cambiar su particular convivencia. “Hoy no siento necesidad de un compañero full time. Me gustan mis tiempos y mis espacios. Quizás el año que viene tenga ganas de convivir con Maxi o quizás no. Vivo en el presente”, explicó Sundari.

La exposición de su relación en redes sociales también les ha traído críticas por la diferencia de edad, aunque Maxi asegura que la mayoría de las reacciones que reciben son positivas.

Por su parte, Sundari declaró en una entrevista al programa “Con Carmen” que nunca recibió una mirada prejuiciosa hasta que abrí la cuenta de Instagram que comparte con su pareja.

En ese sentido, explica: “Siento que los comentarios que podríamos llamar de alguna manera negativos, todos vienen de alguna herida que no fue atendida, de creencias que no son propias y que hoy en día son obsoletas, y entiendo que siempre estamos hablando cuando juzgamos, siempre hablamos de nosotros mismos. Desde el cristal que observamos lo que alrededor nuestro”.

Mientras otros concentran la atención en los años que los separan, ellos prefieren enfocarse en el acuerdo que construyeron: mantener sus vidas durante la semana y reencontrarse cada sábado porque ambos quieren hacerlo. Una fórmula poco tradicional que, al menos hasta ahora, les funciona.