49 hombres nigerianos murieron trágicamente deshidratados luego de quedar varados en el desierto del Sahara durante varios días, mientras regresaban de una festividad religiosa musulmana.
El desierto del Sahara es el desierto cálido más grande del mundo, con una superficie de aproximadamente 9,4 millones de kilómetros cuadrados que atraviesan 12 países de África y que experimenta cambios de temperatura extremos con máximos históricos de hasta 59°C y mínimas absolutas de hasta -21°C.
“Los viajeros se encontraron atrapados en el corazón de un entorno hostil donde las temperaturas extremas y la falta de puntos de abastecimiento hacen que la supervivencia sea extremadamente difícil“, dijo una de las autoridades, en un comunicado recogido por la BBC.
Hombres mueren de sed en la mitad del Sahara
Tal como relata el medio citado, un poco más de 50 individuos masculinos partieron a bordo de un camión desde Níger hasta Mali, países vecinos de la zona centronorte del continente africano, para las celebraciones de la festividad musulmana de Eid al-Adha.
Pero cuando iban de regreso, el vehículo sufrió un desperfecto en medio de la nada a más de 80 kilómetros de un cruce fronterizo. El conductor y los pasajeros intentaron repetidamente repararlo durante varios días, pero sus esfuerzos fueron en vano.
Finalmente, privados de agua e incapaces de reparar el vehículo, la mayoría de ellos murió. Solo dos hombres lograron cruzar la larga travesía por el desierto del Sahara para pedir ayuda y rescatar los cuerpos de sus compañeros.
El equipo de rescate encontró un panorama desolador. Describieron la escena con un camión en medio de un desierto con decenas de cuerpos regados alrededor; muchos de ellos, debajo del vehículo.
Rescatistas encontraron 60 personas varadas
Pero no fue todo; cuando iban camino a rescatar los cuerpos, encontraron otro vehículo averiado que transportaba a más de 60 personas, quienes habían estado varadas durante tres días. También fueron socorridos.
Por último, las autoridades llamaron a la precaución a conductores y viajeros sobre el riesgo de cruzar el desierto. “Este incidente reciente no es inusual”, afirmaron.