Lo que comenzó como una idea entre amigos, en medio de una tradicional “piscola”, terminó convertido en una disputa de propiedad intelectual que enfrentó a un emprendedor chileno con los representantes legales de Pedro Pascal por una marca, “Pedro Piscal”.
Tras casi tres años de litigio ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), los abogados del actor José Pedro Balmaceda Pascal, conocido mundialmente como Pedro Pascal, desistieron formalmente de la demanda de nulidad que habían presentado contra la marca de pisco “Pedro Piscal”, creada por David Herrera.
Con esta decisión, la marca del emprendedor mantiene su validez. Es decir, “Pedro Piscal” ganó la disputa, aunque bajo un contexto clave: el caso no terminó por una sentencia definitiva contra el actor, sino porque sus representantes retiraron la demanda.
El origen de “Pedro Piscal”
Según relató David Herrera, la idea nació a fines de 2022 durante una fiesta de cierre de año, mientras compartía una piscola con amigos y familiares. En ese momento, pensó en crear una marca de pisco y se le ocurrió el nombre “Pedro Piscal”.
Quienes estaban con él consideraron que el nombre sonaba bien, tenía “onda” y podía funcionar como una propuesta llamativa. Así, en junio de 2023, Herrera registró la marca ante Inapi.
Luego de su publicación en el Diario Oficial, pasaron los 30 días legales para que terceros presentaran una demanda de oposición. Como nadie lo hizo, en agosto de ese año David fue declarado dueño de la marca “Pisco Pedro Piscal” por 10 años, en las clases 33, para aguardiente de uva, y 35, ligada a administración de negocios.
El emprendimiento comenzó a avanzar e incluso concretó una alianza con la Pisquera Alba, del Valle del Elqui, para desarrollar la producción y mejorar la calidad del producto.
La disputa con los abogados de Pedro Pascal
El conflicto comenzó meses después. En octubre de 2023, Herrera recibió un correo de los abogados que representan a Pedro Pascal. Según el emprendedor, le solicitaron la cesión de los dominios digitales de “Pisco Pedro Piscal” para evitar una eventual demanda judicial.
David rechazó la petición, ya que aseguró que se trataba de un proyecto personal próximo a salir al mercado. Más tarde recibió una nueva oferta: 2.000 dólares, cerca de dos millones de pesos chilenos, por la marca y el dominio “pedro-piscal.cl”. Nuevamente dijo que no.
En marzo de 2024, el bufete Silva presentó una demanda ante Inapi para anular el registro de la marca. El argumento apuntaba a un supuesto aprovechamiento comercial de la fama del actor y a un eventual riesgo de confusión entre los consumidores.
En ese escenario, Herrera reconoció que vivió un momento complejo. “La verdad es que todo esto es abrumante”, dijo en ese entonces. Además, sostuvo que el nombre nació como un juego de palabras y no con la intención de engañar al público ni presentar el producto como algo inspirado en el actor chileno.
“Cuando se me ocurrió el nombre, fue un tema gracioso por el cruce de palabras, pero jamás buscando engañar a alguien o que fuera un producto inspirado en el actor chileno”, señaló.
La estrategia que cambió el rumbo del caso
La defensa del emprendedor quedó en manos de Ármate Abogados, estudio especializado en propiedad industrial. Desde esa oficina explicaron a través de un comunicado que optaron por una estrategia más activa frente a la demanda.
“Muchos estudios jurídicos tradicionales habrían adoptado una postura puramente defensiva, limitándose a contestar la demanda y esperar la decisión de Inapi. Nosotros decidimos pasar a la ofensiva”, explicó Ángel Labra, abogado socio de Ármate Abogados.
Además de defender las diferencias fonéticas, gráficas y comerciales entre un actor de Hollywood y una marca de pisco, el equipo solicitó que el propio Pedro Pascal fuera citado a declarar mediante una herramienta conocida como absolución de posiciones.
El actor fue citado en dos oportunidades. Según la información entregada por la defensa, ante su inasistencia solicitaron aplicar el apercibimiento del artículo 394 del Código de Procedimiento Civil. Inapi acogió la solicitud y dictó una resolución que tuvo al actor por “confeso” respecto de los hechos planteados por la defensa del emprendedor.
Tres días después de esa resolución, los abogados de Pascal retiraron la demanda.
“Pedro Piscal” sigue adelante
Tras el desistimiento, David Herrera puede mantener la marca “Pedro Piscal” hasta 2033 y reactivar un proyecto que estuvo congelado por casi dos años debido a la incertidumbre del juicio.
“Defender esta marca fue defender mi trabajo y mi futuro. Después de todo lo que pasó, ‘Pedro Piscal’ ya no es solo un nombre. Es una prueba de que vale la pena pelear por tus proyectos”, destacó Herrera.
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