Un cirujano que cometió el grave error de extirpar el hígado en lugar del bazo de su paciente está siendo condenado por su muerte. Su inexperiencia en la operación habría provocado el lamentable accidente, situación que no era la primera vez que sucedía.
Corría el 2024 y un hombre de Alabama, Estados Unidos, acudió a un hospital en Florida con un intenso dolor en el lado izquierdo, cerca del bazo. Tres días después, murió en la mesa de operaciones, con la ausencia de su hígado del lado derecho, según consigna The New York Times.
El responsable: el doctor Thomas Shaknovsky, de 44 años, quien hoy enfrenta un cargo de homicidio involuntario en segundo grado por la muerte del paciente, según informó la Fiscalía del Primer Circuito Judicial de Florida.
Si bien el hecho ocurrió en 2024, recién el lunes el doctor fue arrestado, pero rápidamente quedó en libertad bajo fianza mientras se desarrolla el caso, indicó la Oficina del Sheriff del condado de Walton.
Murió en el pabellón a los 3 días de ingresar por un fuerte dolor
En agosto del 2024, William, de 70 años, y su esposa Beverly estaban visitando una propiedad que arrendaban en Florida, cuando comenzó con un dolor intenso en el lado izquierdo de su cuerpo, cerca del bazo. Al notar que la sensación no cesaba, acudió al hospital donde trabajaba el médico.
El 18 de agosto, Bryan se sometió a exámenes de diagnóstico que indicaron que su bazo posiblemente estaba agrandado, según un informe del Departamento de Salud de Florida.
Tras los exámenes, también se detectó sangre en la membrana abdominal, pero sin signos de hemorragia activa.
El cirujano le indicó que debía extirparse el bazo, un procedimiento mínimamente invasivo pero considerado cirugía mayor, con un tiempo de recuperación de hasta seis semanas. Según el informe, esta operación no se realizaba de forma habitual en ese hospital y podía tener complicaciones graves.
Por lo mismo, durante tres días, Bryan se negó a operarse y expresó que quería regresar a Alabama para recibir atención médica, pero el Departamento de Salud señaló que el doctor “continuó presionándolo”.
Finalmente, aceptó y su intervención quedó programada para la tarde del 21 de agosto de 2024.
De acuerdo al informe de la investigación, colegas en el pabellón quirúrgico manifestaron preocupación previa a la operación porque el doctor no tendría el nivel de habilidad necesario para realizar el procedimiento de forma segura.
Seguidilla de errores del cirujano
Y aquello quedó en evidencia, pues de acuerdo al informe, el doctor inició la operación como una laparoscopía, pero cambió a cirugía abierta porque no podía ver claramente los órganos.
No había registrado que el paciente tenía el colon distendido, lo que dificultaba la visibilidad.
Posteriormente, el personal reportó que el colon “salió de la cavidad abdominal” al abrir el abdomen, y comenzaron a aspirar sangre para ver mejor. Acto seguido, el doctor Shaknovsky utilizó una engrapadora quirúrgica sobre un vaso sanguíneo que planeaba cortar para extraer el órgano, y la activó.
Bryan comenzó a sangrar de forma masiva y entró en paro cardíaco, mientras el equipo intentaba aspirar la sangre, hacerle transfusiones de emergencia y reanimarlo.
Según el informe, el doctor no pidió instrumentos para controlar la hemorragia y continuó con la disección “aunque el abdomen estaba lleno de sangre”.
Finalmente, extrajo el hígado del paciente creyendo que era el bazo. El informe recalca que ambos órganos están en lados distintos del abdomen, tienen diferentes características y colores.
Segunda vez que fallaba el cirujano
Tras retirar el órgano, el personal quedó impactado al ver claramente que era un hígado, mientras el doctor insistía en que se trataba de un bazo.
En entrevistas posteriores, el doctor aseguró que un aneurisma en el bazo se había roto, provocando la hemorragia, versión que contradice a otros testigos. La autopsia determinó que el hígado faltaba, el bazo estaba intacto y no había evidencia de aneurisma roto.
El Departamento de Salud indicó además que el médico ya había sido sancionado antes: en 2023 extrajo por error parte del páncreas de otro paciente en lugar de una glándula suprarrenal.
Ahora, la audiencia de formalización del cirujano está programada para el 19 de mayo y podría enfrentar hasta 15 años de prisión si es declarado culpable.