Sociedad
Jueves 05 diciembre de 2019 | Publicado a las 11:57
El dilema de una manifestante hongkonesa que se casará con un policía antidisturbios
Por Denisse Charpentier
La información es de Agence France-Presse
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El lugar ya est√° reservado, los anillos a medida listos y la ceremonia aplazada… Pero May tiene un dilema: ¬Ņse puede casar una manifestante con un polic√≠a que reprime las revueltas en Hong Kong?

La excolonia británica vive una crisis política sin precedentes desde la transferencia de la soberanía a Pekín en 1997. Una situación que separa familias, parejas y amigos.

May, que no quiere dar su verdadero nombre, forma parte de los miles de hongkoneses que han abrazado la causa prodemocracia. Pero nunca imaginó que podría tener repercusiones en su vida privada y plantearse incluso algo impensable hace unos meses: aplazar o suspender su boda e incluso dejar a su novio.

“Una amiga √≠ntima, dama de honor, me ha dicho que no sabe si vendr√°”, dice esta joven de 28 a√Īos a la AFP.

“Nunca me hubiera imaginado que podr√≠a perder a mis amigos. Estoy muy triste”, dice. “Me he dado cuenta de lo profunda que es la fractura entre la polic√≠a y los habitantes”, asegura.

Otrora referencia en Asia, la policía de la región semiautónoma acapara la indignación de una parte de la población por el uso de la fuerza.

El ejecutivo local, que está alineado con Pekín, dejó prácticamente en manos de las fuerzas del orden la gestión de las protestas, cada vez más violentas.

May, la novia | Yan Zhao | AFP
May, la novia | Yan Zhao | AFP

“Todav√≠a puedes decidir”

En un semestre, la policía lanzó cerca de 12.000 granadas lacrimógenas contra los manifestantes, además de balas de caucho o de proyectiles tipo saco.

Entre las “cinco exigencias” de los manifestantes figura una investigaci√≥n independiente sobre lo que consideran “brutalidad policial”.

Hace ocho a√Īos que May sale con el hombre con el que planea casarse en febrero.

Pero s√≥lo en los √ļltimos meses el trabajo de √©l se ha convertido en un problema, al punto de que algunos amigos se han distanciado y evitan los chistes sobre polic√≠as.

Pero May no entiende la actitud de su mejor amiga cuando fueron juntas a elegir el vestido de novia. “Me dijo: ‘todav√≠a no te has casado, puedes optar por no hacerlo"”, dice alucinada May.

“‘¬ŅDeber√≠as estar con una persona que tiene unos valores tan diferentes de los tuyos?"”, le espet√≥ su amiga.

Nicolas Asfouri | AFP
Nicolas Asfouri | AFP

May ha visto la represi√≥n de las manifestaciones, pero asegura que su futuro esposo no har√≠a da√Īo ni a una mosca, pese a que pertenece a la polic√≠a antidisturbios.

“Conf√≠o en su comportamiento personal. Nunca pegar√≠a en la cara a los manifestantes con su matraca”, sostiene, al tiempo que reconoce que cada vez es m√°s dif√≠cil para la pareja abstraerse de la actualidad.

Su novio, apol√≠tico, seg√ļn ella, no dice nada sobre su participaci√≥n en las manifestaciones, pero muchos amigos de su futuro esposo la han tildado de “loca”.

Hasta el impresor se inmiscuye

Todo el mundo parece tener algo que decir en el proyecto de May. El impresor encargado de hacer las invitaciones para la boda forma parte de los comerciantes comprometidos con las protestas y ahora se niega a trabajar con los policías.

“Desde el momento que la polic√≠a se presta a hacer detenciones arbitrarias y abusa de su poder contra los hongkoneses, hemos decidido que no haremos las invitaciones de sus matrimonios”, explicaron estas empresas a principios de noviembre al anunciar el boicot.

Algunos de los manifestantes juraron incluso que har√≠an todo lo posible para arruinar los matrimonios de polic√≠as. Al punto que en los √ļltimos meses las fuerzas del orden se tienen que desplegar en las bodas de agentes.

“Me temo que mi matrimonio no va a estar bendecido por el simple hecho de que mi novio es polic√≠a”, dice May. “Emocionalmente es muy duro. Cuando me ve llorar me abraza y me dice que no piense demasiado en ello”.

La presión ambiente ha llevado a May a dar incluso un ultimátum a su novio para que elija entre ella o su trabajo, a sabiendas de que será difícil que dimita. No cree que llegará tan lejos como para romper con él.

“Yo creo que nuestra relaci√≥n sobrevivir√°”, aunque “no lo puedo decir con seguridad”. “Nos seguimos queriendo mucho”, reconoce.

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