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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

A partir del 1 de septiembre, los lactantes de 2, 4 y 12 meses recibirán la nueva vacuna PCV20 contra el neumococo, ampliando la protección contra la bacteria Streptococcus pneumoniae. Esta vacuna reemplaza a la PCV13, reduciendo costos en $180 millones. Recomendada por el CAVEI, busca prevenir meningitis y neumonía. La subsecretaria de Salud destaca que ampliar serotipos puede disminuir la circulación bacterial y el uso de antibióticos. La vacuna es gratuita y no implica reiniciar esquemas.

Desde el martes 1 de septiembre, los lactantes de 2, 4 y 12 meses recibirán una nueva vacuna contra el neumococo con el objetivo de ampliar la protección contra la bacteria Streptococcus pneumoniae, causante de meningitis, neumonía y otras enfermedades.

Se trata de la vacuna antineumocócica conjugada 20 valente (PCV20), que reemplazará la PCV13 que se usaba hasta ahora. De acuerdo a lo informado por el Ministerio de Salud, efectuar el cambio no implicó un mayor costo, sino que incluso logró reducir en $180 millones el gasto que se hacía con la opción anterior.

Además, según el Minsal, la decisión se basa en la recomendación hecha por el Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización (CAVEI), quienes, basados en la evidencia científica y la experiencia internacional, indicaron la conveniencia de ampliar de 13 a 20 serotipos de la vacuna que se aplica a los niños.

La subsecretaria de Salud Pública, Dra. Alejandra Pizarro, destacó que una mayor cobertura de serotipos puede contribuir a disminuir la circulación de la bacteria en la población, favoreciendo la inmunidad de rebaño y protegiendo indirectamente a personas que pueden presentar mayor riesgo de desarrollar enfermedad grave. Asimismo, al prevenir infecciones bacterianas, la vacunación puede contribuir a reducir el uso de antibióticos.

¿Qué implica la implementación de esta nueva vacuna contra el neumococo?

Según explica María Paz Bertoglia, epidemióloga y académica del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, la ventaja central de la nueva vacuna es su cobertura.

“Al ampliar el número de serotipos incluidos, reduce el riesgo de enfermedad invasora frente a variantes que hoy circulan sin control y suma protección frente a cuadros no invasores, como la otitis media, que explican buena parte del consumo de antibióticos en la infancia”, sostiene a través de un comunicado.

La vacuna está destinada a todos los lactantes del país, de forma gratuita, tanto en la red pública como en los vacunatorios privados en convenio. El esquema se mantiene sin cambios: los lactantes de término reciben dosis a los 2 y 4 meses más un refuerzo a los 12 meses, mientras que los prematuros reciben dosis a los 2, 4 y 6 meses más el refuerzo a los 12 meses.

Bertoglia precisa que no se trata de una dosis extra, sino de una vacuna que protege más, y que quienes ya iniciaron su esquema con PCV13 no deben reiniciarlo. Los vacunatorios usarán primero las dosis de la fórmula anterior que aún tengan disponibles para cerrar los esquemas ya comenzados.

Además, afirma que la vacuna PCV20 cuenta con autorización de las principales agencias regulatorias y años de uso en programas nacionales de distintos países. Según la académica UNAB, su perfil de seguridad no difiere sustantivamente del de la PCV13.

Las reacciones más frecuentes se concentran en las primeras 48 horas y son locales, como molestia, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la inyección; algunos lactantes presentan irritabilidad, somnolencia, menos apetito o fiebre, manifestaciones leves y transitorias.

En los niños nacidos a las 28 semanas de gestación o menos, se recomienda vigilar la respiración durante las 48 a 72 horas posteriores a las dosis de la serie primaria, por un riesgo potencial de apnea descrito para las vacunas inyectables en este grupo. Se trata de una medida de observación, no de una contraindicación, explica.

Por último, la experta indica que esta actualización deja fuera a las personas mayores, el grupo que concentra la mayor mortalidad por esta enfermedad. Según datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), los fallecimientos se concentraron en personas de 60 años y más, con cerca del 78% de las muertes en 2024 y 2025.

En ese sentido, Bertoglia ahonda en que el Ministerio de Salud comprometió el reemplazo de la vacuna polisacárida que se usa en ese grupo para 2027; por ello es que señala que cerrar esa brecha es el complemento natural de la decisión que comienza a aplicarse esta semana.