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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El desafío viral de congelar y calentar cubos sensoriales, juguetes diseñados para la relajación de niños, se ha vuelto peligroso al provocar graves quemaduras. Aunque no son tóxicos exteriormente, su contenido se vuelve viscoso al exponerse al calor, explotando y causando lesiones severas. Es crucial que los padres supervisen el uso de estos juguetes, adviertan a sus hijos sobre los riesgos de imitar desafíos virales y opten por alternativas más seguras.

La viralización de un reto en redes sociales, que desafía a niños a congelar y calentar cubos sensoriales, ha provocado que un juguete pensado para la relajación y mantener la concentración de los menores termine volviéndose un elemento peligroso en el hogar.

Estos objetos consisten en bolas o cubos de goma rellenos con materiales suaves y moldeables (como almidón de maíz o extracto de malta), que vienen en diferentes formas, colores y tamaños.

¿Son peligrosos los cubos sensoriales?

Si bien no son tóxicos ni riesgosos al manipularlos por fuera, por dentro suelen estar rellenos de un material pegajoso que se transforma en una sustancia espesa y viscosa al exponerse al calor.

Pese a que sus cajas advierten “NO calentar, congelar ni usar en el microondas, puede causar lesiones personales”, videos en TikTok o Instagram llaman a ponerlos en el congelador y luego calentarlos, lo que ha dejado graves casos de quemaduras en Estados Unidos y Europa, con niños requiriendo injertos de piel y comas inducidos para tratarlos.

El Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, explica en un comunicado que “el contenido de estos cubos no es tóxico, pero al exponerse a temperaturas extremas puede expandirse, aumentar la presión interna y hacer que el juguete finalmente estalle, expulsando material extremadamente caliente y pegajoso que se adhiere a la piel y produce quemaduras profundas. No deben calentarse, congelarse ni introducirse en el microondas, ya que esto puede provocar lesiones y consecuencias graves”.

¿Qué pueden hacer los padres?

Esta vez son los cubos sensoriales, pero antes fue el consumir muchas dosis de paracetamol o morder cápsulas de detergente líquido concentrado. Según distintos especialistas, todos estos ejemplos tienen un componente en común: una falta de supervisión de los padres.

“Es fundamental que los padres supervisen el uso de este tipo de productos, conversen con sus hijos sobre los riesgos de replicar desafíos virales y, de ser posible, prefieran alternativas que no contengan este material gelatinoso en su interior para las terapias sensoriales o de manejo del estrés”, afirma la Dra. Gema Pérez, pediatra de Clínica Dávila.

En tanto, la Dra. Karem Muena, jefa del Servicio de Urgencia de Clínica Dávila Vespucio, señala que en casos de accidentes, “hay que enfriar la zona con agua fría corriente durante al menos 20 minutos y acudir de inmediato a un servicio de urgencia“.