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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Chile es el tercer país en Latinoamérica con mayor número de trasplantes de pelo, debido al aumento de influencers promocionando tratamientos contra la alopecia. Según Medihair, el 81% de los chilenos ha experimentado pérdida de cabello, con prevalencia en mayores de 55 años y mujeres. Los trasplantes implican la redistribución de unidades foliculares mediante técnicas como FUE y FUT. Se recomienda realizar el procedimiento después de los 25 años y considerar los riesgos de infecciones, mala cicatrización y resultados no garantizados.

Cada vez es más común encontrarse con influencers que promocionan tratamientos médicos para ponerle fin a la alopecia. Por lo mismo, Chile es el tercer país de Latinoamérica en donde se realizan más trasplantes de pelo.

En 2025, la plataforma Medihair (especializada en tratamientos para la caída de pelo a nivel global) señaló que nuestro país figura en el puesto 28 a nivel mundial (y tercero en Latinoamérica) de hombres con alopecia.

Es más, según el mismo estudio, el 81% de los chilenos indica haber experimentado algún grado de pérdida de cabello (con prevalencia en personas mayores de 55 años y mujeres).

Trasplantes de pelo cada vez más comunes

Ante este escenario, la oferta de recintos médicos que ofrecen tratamientos para tratar esta condición ha aumentado durante los últimos años.

Y es cosa de ver el número de publicaciones en Instagram o TikTok en donde exfiguras del fútbol y personajes televisivos publicitan clínicas para hacerse trasplantes de pelo.

Pero, ¿cómo se hace este procedimiento? “Esto consiste en la extracción de unidades foliculares, ya sea a través de un sitio donante que suele ser del mismo paciente”, sostuvo a Diario Usach, Gabriel Aedo, dermatólogo y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago.

“Como en la alopecia androgénica nosotros tendemos a perder pelo en la zona más bien frontal (frontoparietal), típico en la parte de las entradas o de la coronilla, lo que se hace es extraer pelos de la zona occipital, la temporal o de la nuca (lugares en los que no se pierde cabello) para implantarlos en las partes faltantes“, afirmó.

“Es básicamente, una redistribución de unidades foliculares”, indicó el experto.

Dos técnicas: FUE y FUT

Para los trasplantes de pelo se aplican, generalmente, dos técnicas: FUE y FUT.

“La primera (FUE), y que a su vez es la más aplicada en Chile, consiste en la extracción pelo por pelo (unidad por unidad) a través de un micromotor y luego estas se colocan en las zonas donde falta cabello”, explica Aedo.

A su vez, el profesional sostiene que, para el segundo procedimiento (FUT), también conocido como “la tira”, lo que se hace es “la extracción de un trozo de piel de la zona occipital para de ahí ir sacando las unidades, aislándolas una a una, para luego colocarlas en la zona donde falta pelo”.

El procedimiento, realizado por un dermatólogo o cirujano general o plástico, requiere tiempo.

“Eso depende de la unidad de cabellos que se van a implantar y, esto, puede fluctuar entre las seis y doce horas”, subrayó el especialista.

El dermatólogo de la Usach también expresó diferencias en los procedimientos que se aplican a hombres y mujeres.

En las personas de sexo femenino se tiende a hacer con el pelo más largo, porque raparlas tiene a afectar mucho más su calidad de vida”, afirma y recalca que, para ambos sexos, “lo recomendable para este tipo de operaciones es hacerlas después de los 25 años, ya que ese es el periodo de vida en que la alopecia androgénica está mucho más estable”.

Riesgos

En cuanto a los riesgos, el dermatólogo explicó que “los principales están referidos a posibles infecciones, mala cicatrización o no quedar con un buen aspecto estético (con una apariencia ficticia).

Sumado a esto último: “Una persona que se realiza trasplante capital tiene riesgo de quedarse calvo”. Es decir, con esto se entiende que el resultado podría no ser 100% efectivo.

“Hay que entender que la calvicie se produce por los altos niveles de una enzima llamada 5-alfa reductasa”, dice Aedo y complementa que “es por eso que los tratamientos tienen que ser aplicados para su disminución”.

“Si nosotros aplicamos un implante de pelo sin medicación (vía oral, tópica o con inyecciones), el paciente está destinado, probablemente, al fracaso, con pérdida de pelo”, dijo.

¿Qué pasa con las cejas?

Además de los implantes de pelo, el procedimiento de injertos de cejas también es ampliamente difundido a través de redes sociales.

Gabriel Aedo sostiene que, si bien este tipo de procedimiento es similar al que se realiza en la cabeza, “este procedimiento tiene algunas consideraciones técnicas más específicas. Se hacen con una sola unidad folicular y requieren de un cuidado especial”, concluyó.