En las celebraciones de Fiestas Patrias nadie quiere quedar fuera de la mesa y disfrutar de las deliciosas preparaciones de esta temporada: alfajores, chilenitos, empanadas, anticuchos y asados, entre otros platos.
Sin embargo, como es usual en esta época, lamentablemente pueden ocurrir atragantamientos que toman a todos por sorpresa en medio de las celebraciones.
Por ello, actualmente existen varios instructivos de cómo ayudar a los adultos que se atragantan, especialmente con trozos de carne. No obstante, se suele olvidar a los niños, quienes por su estructura física necesitan de otros métodos.
Y es que, a diferencia de los más grandes, la conocida maniobra de Heimlich no se practica cerca de la zona torácica, lo que puede convertirse en un daño en lugar de una ayuda en estos casos.
Tal como explica la Asociación de School Nurses de España, enfermeras que se desempeñan en recintos escolares, lo primero es identificar si tu hijo tiene una obstrucción parcial o total.
Cuando es parcial, los más pequeños pueden toser, hablar o respirar, por lo que lo ideal es dejarlo toser y vigilar. En ocasiones, toser fuerte puede liberar el atoramiento.
Sin embargo, si se trata de la segunda posibilidad, los pequeños menores de 5 años no pueden hablar o respirar, por lo que se debe actuar de inmediato.
En ese caso, lo ideal es darle 5 palmadas en la espalda. Si esto no ayuda, un adulto debe ponerse detrás y arrodillarse si es necesario para equiparar la altura.
Tras ello, se debe rodear la cintura del pequeño con ambos brazos, hacer un puño cerrado y ubicarlo encima del ombligo, presionar hacia adentro y arriba con fuerza hasta liberar el atoramiento.
Lo recomendable es ir alternando entre palmadas y compresiones; no obstante, al mismo tiempo se debe recurrir a emergencias, por lo que se puede llamar a una ambulancia (131) o a Bomberos (132).
¿Cómo ayudar a un bebé si se atora?
Aunque es poco probable que un menor de 1 año se atore con un trozo de carne o empanadas, siempre existe la posibilidad, por lo que es importante tener en consideración que la maniobra es distinta.
En el caso de un bebé, este debe ponerse boca abajo sobre el antebrazo, sosteniendo su cabeza.
En esa posición se deben dar cinco palmadas en la espalda entre las escápulas, conocidas popularmente como “paletas”.
Si aquello no da resultado, se deben comenzar compresiones torácicas. Estas se hacen con dos dedos en el centro del pecho del bebé.
Lo ideal es hacer cinco compresiones y repetirlas hasta que se libere el objeto. Pero, como en el caso anterior, lo recomendable es siempre contactarse al mismo tiempo con personal de emergencias médicas.
Un dato importante es que nunca se deben hacer compresiones abdominales en bebés, apunta School Nurses.
Lo que NO DEBES hacer ante un atragantamiento
Así como hay recomendaciones, también hay advertencias, pues hay una serie de métodos que no se deben ejecutar.
Por ejemplo, si el niño está tosiendo, no se debe golpear o dar palmadas en la espalda.
Si el objeto con el que se atragantó el pequeño no es visible, no se debe intentar sacarlo con las manos, pues puede ocurrir todo lo contrario y terminar empujándolo aún más atrás de la cavidad.
Así tampoco se debe esperar a que el atragantamiento pase solo, pues esto podría no ocurrir y tener un desenlace fatal. Quien aplique la técnica de Heimlich debe tener conocimientos y saber aplicarla correctamente.
Además, siempre se recomienda llamar lo antes posible a los servicios de urgencia ante esta situación. Es preferible pasar un susto y no lamentar consecuencias más graves.