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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio de la Universidad de Rutgers alerta sobre los riesgos para la salud asociados incluso al consumo moderado de alcohol. Según la investigación, beber hasta 14 bebidas por semana aumenta el riesgo de muerte y enfermedades crónicas, mientras que tomar menos de siete ofrece riesgos mínimos. El estudio, encargado por el gobierno de EE. UU. para las nuevas Guías Alimentarias, busca aportar una referencia más concreta sobre los límites seguros de consumo.

Durante años, muchas personas asociaron el consumo moderado de alcohol con una práctica socialmente aceptada e incluso inofensiva. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs, de la Universidad de Rutgers, advierte que incluso niveles considerados moderados pueden aumentar el riesgo de muerte, discapacidad y enfermedades crónicas.

La investigación, denominada Estudio sobre el Consumo de Alcohol y la Salud, analizó cómo los hábitos de consumo a lo largo de la vida impactan en la salud de los estadounidenses. El trabajo nació inicialmente por encargo del gobierno federal de Estados Unidos, en el marco de la elaboración de las nuevas Guías Alimentarias de ese país.

El estudio concluyó que las personas que consumen un promedio de 14 bebidas alcohólicas por semana enfrentan un riesgo de mortalidad por alcohol de 1 entre 25. En tanto, el consumo de hasta siete bebidas alcohólicas semanales mostró riesgos mínimamente elevados para la mayoría de las afecciones.

“Incluso el consumo moderado de alcohol conlleva riesgos para la salud… Y ese riesgo aumenta cuanto más se bebe”, afirmó Kevin Shield, autor principal del estudio, profesor asociado de la Universidad de Toronto e investigador principal del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud en Adicciones y Salud Mental.

Estudiaron el consumo de alcohol moderado

Para llegar a estas conclusiones, Shield y sus coautores revisaron más de 7.200 artículos científicos sobre enfermedades y lesiones relacionadas con el alcohol. Luego aplicaron esos datos a grandes conjuntos nacionales de salud y utilizaron modelos estadísticos para estimar cómo distintos niveles de consumo influyen en los resultados a largo plazo.

El estudio también busca entregar una referencia más concreta que las actuales Guías Alimentarias de Estados Unidos, que aconsejan “limitar el consumo de bebidas alcohólicas”, pero no establecen una cantidad segura. Las recomendaciones anteriores sugerían un máximo diario de dos bebidas alcohólicas para hombres y una para mujeres.

“Si bien las nuevas Guías Alimentarias de EE. UU. contienen un útil mensaje de que ‘menos es más’, no proporcionan un marco cuantitativo. Nuestro estudio se diseñó precisamente para eso, abarcando todo el espectro de consumo de alcohol”, explicó Timothy Naimi, coautor del trabajo y director del Instituto Canadiense de Investigación sobre el Uso de Sustancias de la Universidad de Victoria.

Naimi también apuntó a una idea extendida en la vida cotidiana. “Resulta que dos copas al día, lo que podría considerarse ‘moderado’ desde un punto de vista social, están asociadas a un riesgo sustancialmente elevado de muerte prematura causada por el alcohol”, sostuvo.

El alcohol no protege de enfermedades

La investigación también cuestiona la creencia de que el alcohol puede proteger la salud. Los autores analizaron enfermedades como cáncer de esófago, boca y mama, enfermedades cardiovasculares, enfermedades hepáticas y lesiones.

“No observamos un efecto protector significativo del alcohol sobre la salud en ningún nivel de consumo”, indicó Shield. Según explicó, aunque niveles bajos de alcohol pueden asociarse con un menor riesgo de cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular, esos posibles beneficios pierden peso cuando se consideran el cáncer y otras enfermedades crónicas.

El investigador también llamó a interpretar los datos con cautela, ya que el riesgo individual depende de factores como la genética, el estilo de vida y los hábitos de consumo.

Pese a ello, el estudio plantea un punto clave: beber más de una copa al día se asocia con un mayor riesgo tanto para hombres como para mujeres.

“Tener un umbral más claro ayuda a las personas a comprender mejor qué nivel de consumo de alcohol está asociado con un mayor riesgo y a tomar decisiones más informadas al beber”, concluyó Shield.